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Alonso Gómez de Encinas

Biografía

Goméz de Encinas, Alonso. Cuéllar (Segovia), 1565 – Isla de la Puná (Ecuador), 13.VI.1624. Misionero y mártir de la Orden de la Merced (OdeM).

Ingresó en la Orden de la Merced en el convento mercedario de Valladolid y, tras cursar en este convento la carrera sacerdotal, fue ordenado presbítero y enviado por sus superiores a completar sus estudios a la Universidad de Salamanca. En aquella Universidad aparece matriculado durante el curso 1597-1598 en los siguientes términos: “Fray Alonso Gómez, presbítero, teólogo”. Se supone que obtendría el grado de bachiller y que alcanzase de la Orden de la Merced el título de presentado.

En 1609 partió hacia Nueva España en calidad de secretario y predicador, con el vicario general, el presentado padre Antonio de Mendoza. El registro de pasajeros a Indias de Sevilla consigna el 16 de diciembre que fray Alonso Gómez era “al parecer de 44 años, alto, lampiño y tres lunares en el carrillo derecho”.

Durante los seis años que duraba el cargo de vicario general acompañó fray Alonso al padre Antonio de Mendoza. Una vez acabados éstos, prefirió no regresar a España y dedicarse a las misiones entre los nativos. Fue nombrado cura o doctrinero de la isla de la Puná, en la bahía de Guayaquil. Dicha isla, habitada por tribus antropófagas, había sido evangelizada por misioneros mercedarios, desde que éstos llegaron en 1534 al reino de Quito.

En una de sus misiones sorprendió al mercedario Jacobo L’Hermite, pirata holandés, que, cruzando el estrecho de Magallanes con una docena de naves, desvalijó las indefensas y tranquilas costas del Pacífico. Envalentonado intentó asaltar también Guayaquil, pero los vecinos se lo impidieron, defendiéndose de forma heroica y ejemplar, obligando al corsario a replegarse, reembarcándose con graves pérdidas y mermas de su ejército.

L’Hermite se retiró a la isla de la Puná y, descargando sus odios y la ira de su derrota sobre fray Alonso, mandó arrancar las entrañas del misionero en busca de la Sagrada Eucaristía. Este martirio se consumó el día de san Antonio de Padua de 1624. Ya el 10 de julio la Audiencia de Quito dio noticia puntual de todo lo sucedido e informó detalladamente al rey Felipe IV.

Con los informes de la Audiencia quiteña y con otros testimonios hallados, el célebre poeta y maestro fray Alonso Remón publicó en España, en 1625, una relación verdadera del martirio que dieron los herejes al santo varón, al presentado fray Alonso Gómez de Encinas.

La figura del mártir fue sumamente venerada en los conventos de la Merced, especialmente en el de Barcelona y en otras partes. Al editarse en el año 1628 los famosos decretos del papa Urbano VIII acerca de la canonización de los santos, los cuadros e imágenes de fray Alonso que recibían culto público tuvieron que ser arrinconados en espera de una solemne canonización, ceremonia siempre costosa y difícil de llevar a cabo.

 

Bibl.: A. Remón, Relación verdadera del martirio que dieron los herejes al observante y religioso varón el presentado Fr. Alonso Gómez de Encinas, religioso de la Orden de la Merced y natural de la villa de Cuellar, Madrid, por Diego Flamenco, 1625; P. N. Pérez, Religiosos de la Merced que pasaron a la América Española (1514-1777) con documentos del Archivo General de Indias, Sevilla, Tipografía Zarzuela, 1924; G. Vázquez, Mercedarios Ilustres, Madrid, Revista Estudios, 1966.

 

Mario Alonso Aguado, OdeM