Ayuda

Baltasar de Borja y Velasco

Imagen
Biografía

Borja y Velasco, Baltasar de. Berlanga (Castellón), s. m. s. xvi – Palma de Mallorca (Islas Baleares), 11.VII.1630. Obispo y virrey de Mallorca.

Hijo de Francisco de Borja y Centelles, duque de Gandía. Se educó en el palacio arzobispal de Valencia, donde el futuro san Juan de Ribera tenía un buen número de hijos de nobles y caballeros de la misma ciudad y reino de Valencia, desde muy niños, enseñándoles juntamente la piedad y las primeras letras.

En noviembre de 1604, por haber resignado una canonjía de la catedral Vicente Roca de la Serna, se le asignó a Baltasar de Borja. Tomó posesión el 24 de diciembre inmediato ante Juan Bautista Vila. Fue canciller del reino de Valencia, arcediano de Játiva y de la catedral.

Al fallecer Juan de Ribera el 6 de enero de 1611, el rey Felipe III propuso como sucesor suyo a Pedro de Castro y Nero, obispo de Segovia, que fue preconizado por el papa Paulo V el 12 de septiembre de dicho año. Baltasar de Borja, vicario general entonces del Arzobispado, fue comisionado por el cabildo catedralicio para que se trasladase a Madrid y diese las gracias al Rey por el nombramiento del nuevo arzobispo; al mismo tiempo se le confiaba que expusiese los daños ocasionados en el reino de Valencia por la expulsión de los moriscos y que se hiciesen efectivas las rentas necesarias para reparar los desperfectos causados en la catedral con ocasión de los desposorios del Rey. Por último, debía llegar a Segovia para presentarle al nuevo arzobispo, Pedro de Castro, una carta de saludo del cabildo catedralicio. No se sabe si llegó a realizar esta gestión, ya que el nuevo arzobispo no llegó a tomar posesión de la diócesis, porque falleció encontrándose aún en Segovia, el 28 de octubre del mismo año.

A las pocas semanas de la muerte de Juan de Ribera ya se abrieron diligencias para que se declarase sobre la santidad y milagros que reconocía el clero y el pueblo del extinto arzobispo. En el procesillo diocesano que se abrió en noviembre de 1611 figuraba, como presidente del tribunal eclesiástico que recogía las declaraciones, Baltasar de Borja.

Propuesto por el rey Felipe IV el 28 de julio de 1625 para el obispado de Mallorca, fue preconizado por el papa Urbano VIII el 15 de septiembre siguiente. La sociedad de aquellos tiempos se caracterizaba por las grandes manifestaciones de piedad barroca, a la vez severas y tradicionales. El clero era numeroso e iba creciendo en efectivos. Existían en la diócesis de Mallorca treinta y tres parroquias foráneas, y el número de conventos aumentaba notablemente, todo lo cual daba una impresión de prosperidad. Baltasar de Borja celebró sínodo diocesano en 1628, del cual se conserva alguna constitución en el que mandó celebrar su sucesor, el franciscano Juan de Santander, en 1638, y que fue impreso el mismo año en Palma de Mallorca, por Manuel Rodríguez y Juan Pizá.

De 1628 a 1629 fue virrey de Mallorca. Se preocupó por abrir caminos que comunicasen los distintos lugares de la isla y fomentó las obras de fortificación en los puntos neurálgicos de la isla, para contener las frecuentes incursiones de los piratas que la asolaban.

En aquellos años, la corriente que defendía el misterio de la Inmaculada Concepción, se iba imponiendo por todas partes. El papa Paulo V con un motu proprio del 21 de enero de 1619, prohibía que las doctrinas contrarias al misterio inmaculista se expusiesen.

Baltasar de Borja, haciéndose eco de este sentir, puso la ciudad y el reino de Mallorca bajo el patronazgo de la Purísima Concepción. Falleció en Palma de Mallorca el 11 de julio de 1630.

 

Fuentes y bibl.: Archivo de la catedral de Valencia: J. Pahomer, Recopilación de especies perdidas, pertenecientes a esta Santa Iglesia Metropolitana y sus dependencias, donde se hallan anotadas varias Constituciones, Ordenaciones y Deliberaciones, XIII, 217v., 445-448; Posesión, 1604; Comisionado por el Cabildo en Madrid, 1611.

R. Robres Lluch, San Juan de Ribera, Patriarca de Antioquía, Arzobispo y virrey de Valencia, 1532-1611. Un obispo según el ideal de Trento, Barcelona, Juan Flors, 1960, págs. 340, 497; P. Gauchart, Hierarchia católica medii et recentioris aevi (1592-1667), vol. IV, Padova, Il Messaggero di S. Antonio, 1967, pág. 228; J. Galtés, “Borja y Velasco, Baltasar”, en J. Carreras i Martí (dir.), Gran Enciclopedia Catalana, vol. III, Barcelona, Enciclopedia Catalana, 1971, pág. 738.

 

Arturo Llin Cháfer