Ayuda

Albert-Octave T'Serclaes

Biografía

TSerclaes, Albert-Octave. Conde de T’Serclaes de Tilly (IV), en Flandes. Bruselas (Bélgica), 22.XII.1646 – Barcelona, 3.IX.1715. Militar, virrey de Navarra, grande de España.

Hijo tercero de Johann Werner T’Serclaes, III conde de Tilly y del Sacro Romano Imperio, Señor de Ballastre, Hollers, Heeswijk, Berlicum, Dinter, Montigny-sur-Sambre y Temploux, senescal de Namur, y de Marie-Françoise de Montmorency-Robecq. Casó en primeras nupcias el 23 de febrero de 1676 con Marie Madeleine Waudru de Longueval, condesa de Bucquoy, canonesa de Mons (1656-1679), hija de Charles Albert de Longueval, conde de Bucquoy, y de Guillemette de Croÿ-Solre. Casado en segundas nupcias en Zaragoza el 4 de abril de 1712 con su sobrina la condesa Marie Madeleine Thérèse de T’Serclaes de Tilly (6.VIII.1673 – Tilly 16.VIII.1727), hija de su hermano Antoine Ignace de T’Serclaes, conde de Tilly, y de Jeanne Ursula de Liere de Immerseele. De la primera tuvo sucesión en cuatro hijos que premurieron a su padre, y también la hubo de su amante Alexandrine de Bacq —prole causante de un larguísimo pleito sucesorio sobre esta Casa—. Tras servir al Rey durante varios años como soldado voluntario con una pica en la mano —al uso de Flandes—, cuando contaba casi veinte años de edad obtuvo en 1665 el empleo de capitán del Regimiento de Bajos Alemanes del duque de Hornes, formado por bávaros y al servicio del príncipe obispo de Munster, con el que hizo la campaña del otoño e invierno de 1665 en Gueldres, Drenthe, Groninga y Frisia. Tras la paz de Cleves (18 de abril de 1666), su regimiento de alemanes pasó al servicio de España. Tras la desgraciada campaña de 1667 contra Holanda, ascendió a teniente coronel el 4 de abril de 1670; pero en diciembre de 1674 dimitió del mando de aquel Regimiento (que había mudado su nombre, primero a Wargnies y luego a Lede), y se retiró. El 18 de septiembre de 1675 regresó al servicio activo, al ser nombrado maestre de campo del Tercio de Infantería Walona, de guarnición en Cambrai, plaza que defendió durante la campaña de 1676, contribuyendo al triunfo obtenido sobre la Caballería francesa en Thun-l’Évêque (10 de junio de 1676). En 1678 sostuvo brillantemente la defensa de Yprés, resistiendo cinco asaltos y quince mil cañonazos, pero se vio obligado a capitular el 25 de marzo, saliendo con todas las armas, a tambor batiente y con las banderas desplegadas, en medio del respeto de los franceses.

Desde Namur pasó a guarnecer Luxemburgo a finales de 1682, y allí se halló en el célebre sitio iniciado en diciembre de 1684, donde se distinguió por su bravura y donde resultó herido de metralla. Este servicio le valió el empleo de sargento general de batalla el 4 de mayo de 1685, recibiendo además la llave de gentil hombre de cámara de S. M., y el nombramiento de vocal del Consejo de Guerra de Flandes.

El 10 de febrero de 1689 fue nombrado lugarteniente del gobernador de Namur, pero en julio del mismo año pasó al servicio del príncipe obispo de Lieja como general en jefe de sus tropas, y poco después de coronel de su guardia. Instruyó a las fuerzas episcopales y entró con ellas en el principado de Stavelot-Malmedy, que se había pasado al bando francés; ocupó Huy, hizo la campaña de 1690 sobre el Sambre junto a los españoles y holandeses, y tras la grave derrota de Fleurus (1 de julio de 1690), se retiró a Bruselas y desde allí operó sobre Luxemburgo contra los franceses.

En 1691 asistió al sitio de Mons, que se rindió el 8 de abril, y de Lieja, donde se cubrió de gloria resistiendo los asaltos y bombardeos de los franceses del mariscal de Boufflers, obligándole a levantar el sitio.

En febrero de 1692 logró introducir un gran convoy en la sitiada Namur, y luego socorrió las plazas de Charleroi y de Huy (que los franceses lograron tomar al año siguiente). En 1693 se distinguió en la batalla de Steenkerke, y por tal servicio poco después, el 22 de diciembre de aquel año, el Rey le creó príncipe de T’Serclaes de Tilly. Muerto su amo el obispo de Lieja en febrero de 1694, T’Serclaes impuso como sucesor a su candidato, un vástago de la Casa de Baviera; en aquel mismo año, defendió Mastrique y Lieja, y en septiembre pudo recuperar la plaza de Huy. Un año más tarde recuperó Namur, el 25 de noviembre de 1695 recibió el mando del nuevo Tercio de Dragones de Brabante, y la campaña de 1695-1696 la pasó T’Serclaes haciendo continuas marchas y contramarchas.

A principios de 1697 T’Serclaes operó sobre territorio holandés, socorriendo luego las plazas de Ath y de Bruselas, hasta que firmada la paz de Ryswick (20 de septiembre de 1697), se retiró del servicio del obispo de Lieja. Poco después, el 18 de julio de 1698, el Rey le promovió al empleo de maestre de campo general, y le dio el mando del ejército de Flandes, que se dedicó a reorganizar y a entrenar. Muerto Carlos II a fines de 1700, el nuevo Monarca autorizó, ya en 1701, a su abuelo el Rey de Francia a posesionarse de todas las plazas españolas en Flandes, y a administrar provisionalmente aquellos estados: el general de T’Serclaes colaboró en esta tarea, y acompañó constantemente al mariscal de Boufflers desde que en abril de 1701 fue nombrado comandante en jefe de las fuerzas franco-españolas en Flandes. Nombrado capitán de la primera compañía de Reales Guardias Walonas en septiembre de 1701, el Rey le honró con el collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro en mayo de 1702. Combatió entonces junto a los franceses, mandando la división española del gran Ejército de las Dos Coronas, que había sido puesto bajo el mando del general marqués de Bedmar. Defendió Lieja, que esta vez hubo de rendirse a los holandeses, pero les contuvo en Mastrique y recuperó la plaza de Huy en mayo de 1702. La ofensiva de los anglo-holandeses al mando de Marlborough le forzó a defender Bruselas y el Ducado de Brabante, y durante la campaña de 1703 mandó el cuerpo de reserva móvil en la frontera holandesa, hallándose entre los vencedores de la batalla de Eeckeren (30 de junio). En enero de 1704 el Rey le llamó a España, y vino inmediatamente, atravesando Francia (Luis XIV le recibió en Versalles). A su llegada fue nombrado capitán general de Extremadura, y llegado a Badajoz inició luego con éxito la campaña contra Portugal, recuperando Alcántara, y logrando la rendición de las plazas de Portalegre, Arronches y Castel David, donde hibernó.

El 11 de enero de 1705 fue nombrado capitán de la compañía flamenca de Reales Guardias de Corps, y para él estableció el Rey la distinción de la silla tras su persona, por delante de Grandes y prelados: era ya amigo íntimo del Rey, que el 22 de julio de aquel año le concedió la dignidad de Grande de España. En septiembre de 1706 fue nombrado capitán general de Aragón; pero enseguida se le ordenó regresar a la Corte, y con ella acompañó al Rey en la desgraciada campaña contra los austriaquistas catalanes.

Más tarde fue sucesivamente nombrado virrey de Navarra (finales de 1706 a finales de 1707), virrey de Aragón (octubre de 1709), y comandante en jefe de los Ejércitos de Aragón y de Valencia (12 de marzo de 1710), y con este mando combatió en Balaguer, Almenara, Zaragoza (10 de agosto), Brihuega (9 de diciembre) y Villaviciosa (10 de diciembre).

A la muerte del duque de Vendôme en junio de 1712, T’Serclaes quedó como general en jefe de los ejércitos de Aragón, Valencia y Cataluña, y en Fraga tomó el mando de sus sesenta batallones y sesenta escuadrones; pero el armisticio firmado el 11 de septiembre le mantuvo inactivo hasta que el 1 de enero de 1713 se dirigió hacia Tortosa y cruzó el Ebro. La paz de Utrecht y la salida de Barcelona de la Emperatriz (negociada por el duque de Pópoli con el general Starhemberg), llevaron a T’Serclaes de nuevo a la Corte en marzo de 1713, conservando nominalmente el mando del Ejército de Cataluña pero sin intervenir en las operaciones contra Barcelona. En octubre de 1714 fue relevado como virrey de Aragón, para ser el nuevo virrey de Cataluña, alcanzándole pocos meses después la muerte en Barcelona.

Fue enterrado en Pamplona, y su corazón llevado al panteón familiar de la iglesia de Tilly.

 

Fuentes y bibl.: Archivo Histórico Nacional, Estado, leg. 6396(2), exp. 82; Consejos Suprimidos, leg. 8976 (año 1705, n.º 178) y lib. 2753 (año 1705, exp. 48); Registros, lib.

73, fols. 79v.-80.

G. Dansaert, Les anciens vice-rois d’origine belge et divers autres, Bruxelles, L’Eventail, 1928, págs. 43-44; VV. AA., Biographie Nationale publié par l’Académie Royale de Belgique, vol. XXV, Bruxelles, 1930-1932, págs. 727-762; A. de Ceballos-Escalera Gila (dir.), La Insigne Orden del Toisón de Oro, Madrid, Patrimonio Nacional, 1996, collar n.º 621; F. de Castellví, Narraciones Históricas, vols. I-IV, Madrid, ed. J. M. Mundet Gifre y J. M. Alsina Roca, 1999.

 

Alfonso Ceballos-Escalera y Gila, vizconde de Ayala