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Pedro de Ayala

Biografía

Ayala, Pedro de. Toledo, s. XV – 31.I.1513. Arcediano, deán, embajador y obispo.

Nació en Toledo en el seno de una familia noble perteneciente al linaje de los condes de Fuensalida. Era hijo de Pedro López de Ayala, comendador de Mora y caballero de la Orden de Santiago. No se conocen datos de su niñez y formación, pero debió ser esmerada concorde con la familia a la que pertenecía. Ejerció como embajador extraordinario de los Reyes Católicos ante el rey de Inglaterra Enrique VII, en los Países Bajos y en Alemania. Su relevancia en el mundo eclesiástico se inició como racionero en la catedral toledana, siguió como canónigo de la misma a partir de 1475, y quedó especialmente marcada con el nombramiento como deán del cabildo de la catedral primada y como arcediano en la catedral de Lincoln (Reino Unido).

Felipe I le nombró el 19 de diciembre de 1506 miembro del Consejo Real, pero pocos meses después fue destituido por la reina Juana.

El 20 de octubre de 1507 fue nombrado obispo de Canarias, siendo consagrado el mismo año. Sucedía en la sede al obispo Diego de Muros. Con todo, nunca visitó su diócesis, sino que permaneció hasta su muerte realizando su actividad pastoral en la catedral de Toledo.

Uno de los acontecimientos más sonoros en la vida eclesiástica toledana se produjo en los últimos años de su vida, entre 1511 y 1513. El motivo fue un pleito sobre la titularidad del arcedianato de Toledo, dentro de las dignidades del cabildo primado. Su titular había renunciado en favor de su sobrino, siendo refrendado este acto por una bula papal. Ante los hechos se formaron dos grupos; el primero, encabezado por el maestrescuela Francisco Álvarez de Toledo Zapata, que aceptaba el nombramiento y la bula, y el segundo, encabezado por Pedro de Ayala, deán de Toledo y obispo de Canarias, que se oponía a ella. El enfrentamiento trascendió a la sociedad toledana, tomando postura el Ayuntamiento y la ciudad. Pedro de Ayala se vio arropado por su clan de partidarios, dentro y fuera del cabildo, mientras que Francisco Álvarez de Toledo consiguió la ayuda y protección de la familia y clan de los Silva y del conde de Cifuentes, consiguiendo finalmente éstos imponer su criterio gracias a la bula papal y al fallecimiento del prelado canariense.

Murió el día 31 de enero de 1513, siendo enterrado en el monasterio de San Juan de los Reyes, en el testero de la Epístola, en un bello sepulcro renacentista profanado por los soldados franceses durante la invasión napoleónica y en el que aparece esta inscripción: “Petrus de Ayala Canariensis Episcopus. Sanctae Ecclesiae Toletanae Decanus et Regius Consiliarius”. El sarcófago con la escultura del obispo se encuentra en el Museo Arqueológico de Toledo.

 

Bibl.: G. Gulik y C. Eubel, Hierarchia Catholica medii et recentiores aevi, vol. III, Monasterii, Libraria Regensbergiana, 1923, pág. 149; J. García Oro, “El obispo de Canarias don Pedro López de Ayala y el Cardenal Cisneros (1507-1513”, en Anuario de Estudios Atlánticos, 12 (1966), págs. 117-166; P. Gan Giménez, “El Consejo Real de Castilla. Tablas cronológicas (1499-1558)”, en Crónica Nova, 4-5 (1969), págs. 43-45; El Consejo Real de Carlos V, Granada, Universidad, 1988, págs. 49 y 223-224; V. Guitarte Izquierdo, Episcopologio Español (1500-1699). Españoles obispos en España, América, Filipinas y otros países, Roma, Instituto Español de Historia Eclesiástica, 1994; J. R. Palencia Herrejón, Los Ayala de Toledo: desarrollo e instrumentos de poder de un linaje nobiliario en el siglo XV, Toledo, Concejalía de Cultura, 1995; A. Fernández Collado, Obispos de la provincia de Toledo, 1500-2000, Toledo, Instituto Teológico San Ildefonso, 2000; M.ª J. Lop Otín, El cabildo catedralicio de Toledo en el siglo XV. Aspectos institucionales y sociológicos, Madrid, Fundación Ramón Areces, 2003.

 

Ángel Fernández Collado