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Juan de Beaumont

Biografía

Beaumont, Juan de. ?, 1419 – 27.III.1487. Prior de la Orden Militar de San Juan en Navarra (1435- 1487), preceptor, consejero real y uno de los principales líderes de la rebelión del bando nobiliario de los beamonteses en Navarra contra el rey Juan II, a mediados del siglo XV.

Se desconocen la fecha y el lugar de su nacimiento. No obstante, se sabe que pertenecía a uno de los linajes nobiliarios más importantes del reino de Navarra durante el siglo xv: el de los Beaumont. Su padre fue Carlos de Beaumont, alférez del rey Carlos III de Navarra, y su madre, Ana de Curton, señora de Guiche.

Juan de Beaumont fue el cuarto hijo de este matrimonio y el segundo de los varones; su hermano mayor fue Luis de Beaumont, conde de Lerín, y figura fundamental en la política navarra del siglo xv.

La primera vez que Juan de Beaumont aparece mencionado en la documentación es en el año 1424.

Desde muy joven empezó a ocupar importantes cargos en el reino de Navarra. A partir de 1432 aparece como ayo y tutor del príncipe Carlos de Viana, hijo del rey Juan II y heredero de la corona navarra. Dos años más tarde, en 1434, fue nombrado canciller del reino. En 1435 se hizo miembro de la Orden Militar internacional de San Juan u Orden del Hospital, en cuya jerarquía ascendió muy rápidamente. Al parecer, el propio Papa le designó directamente prior de la Orden en el reino de Navarra. El nombramiento ocasionó un pleito entre Juan de Beaumont y otro caballero hospitalario navarro que aspiraba al cargo, Sancho de Echauz, en 1436. Sin embargo, al final Juan de Beaumont logró conservar el puesto hasta su muerte. Es posible que para conseguirlo tuviera que hacer un viaje a la isla de Rodas, donde se encontraba entonces el principal centro de la Orden de San Juan, en 1438. Sea como fuere, el hecho es que en 1441 Beaumont logró que el maestre de la Orden, Juan de Lastic, le ratificase en el cargo de prior de Navarra.

La obtención del priorato de la Orden de San Juan supuso un paso muy relevante en la trayectoria de Beaumont. Se trataba del segundo señorío eclesiástico más importante de Navarra, después del obispado de Pamplona. Juan de Beaumont realizó una gestión del priorato hospitalario muy personalista, poniendo sus recursos al servicio de los intereses del linaje nobiliario al que pertenecía, el de los Beaumont. A partir de este momento, el prior protagonizó una carrera política francamente impresionante. Juan de Beaumont siempre mantuvo una relación muy estrecha con su antiguo pupilo, el príncipe Carlos de Viana. No es de extrañar que fuera uno de sus principales colaboradores cuando el príncipe se convirtió en el lugarteniente de su padre, el rey Juan II, en el reino de Navarra.

Beaumont continuó siendo canciller del reino y además aparece como consejero real en 1441. El apoyo del príncipe de Viana le permitió entonces acumular un cuantioso patrimonio personal, aparte de los numerosos bienes que tenía como prior de la Orden de San Juan.

En 1451, los intereses de su familia en el sur de Francia condujeron a Juan de Beaumont a dirigir la defensa de la plaza inglesa de Bayona contra las tropas del rey de Francia. Se trataba de uno de los últimos episodios de la Guerra de los Cien Años. Bayona se rindió finalmente y Juan de Beaumont fue hecho prisionero por el conde de Foix. Permaneció cautivo hasta que se pagó su rescate en 1454. Mientras tanto, el príncipe de Viana se había rebelado contra su padre, Juan II, con el apoyo del linaje nobiliario de los Beaumont. La guerra civil se había desatado así en Navarra entre los bandos de los beamonteses (partidarios del príncipe) y de los agramonteses (seguidores de Juan II). Tras su liberación, Juan de Beaumont rápidamente se convirtió en uno de los principales apoyos del príncipe de Viana y en uno de los mayores cabecillas de la revuelta. En 1455, recompensando dicho apoyo, el príncipe de Viana le concede los títulos de vizconde de Abarca y Arberoa. En ese mismo año aparece como canciller y capitán general en la parte de Navarra controlada por los beamonteses. Incluso cuando el príncipe Carlos de Viana abandonó Navarra en 1456 para viajar a Nápoles a solicitar el apoyo de su tío, el rey Alfonso V de Aragón, dejó a Juan de Beaumont como gobernador general de la porción del reino que controlaba. En su condición de tal, el prior llegó a protagonizar un intento fallido de proclamación del príncipe como rey de Navarra en 1457. El propio Beaumont estuvo a punto de convertirse en obispo de Pamplona en ese mismo año, cuando los canónigos de la catedral pamplonesa lo eligieron para el cargo. No obstante, el nombramiento finalmente no se materializó.

El prior de Navarra siguió siendo un estrecho colaborador del príncipe de Viana cuando éste volvió de Italia. Por ejemplo, en 1460 se encontraba al lado del príncipe cuando ambos fueron temporalmente apresados por el rey Juan II en Lérida. Tras la muerte del príncipe en 1461, Juan de Beaumont entró al servicio del rey Enrique IV de Castilla. En 1462, el Monarca castellano lo designó como uno de los dos jefes del ejército que envió en auxilio de Cataluña, cuando dicho territorio también se rebeló contra Juan II y eligió a Enrique IV como señor. Entre los años 1462 y 1464, el prior de Navarra permaneció efectivamente en Cataluña en calidad de lugarteniente de Enrique IV. Cuando finalmente Enrique IV abandonó a los rebeldes catalanes y renunció a ser señor del principado de Cataluña en 1464, Juan de Beaumont se pasó al bando de Juan II en Villafranca del Penedés, y obtuvo de éste la restitución de todo su patrimonio y rentas en Navarra.

El prior volvió a Navarra y se mantuvo en la obediencia de Juan II durante algunos años. Parece que aprovechó este período de relativa calma política para llevar a cabo una empresa de carácter exclusivamente religioso: la fundación de un convento de capellanes de la Orden de San Juan en Puente la Reina. Estableció dicho cenobio en la iglesia del Crucifijo de dicha localidad navarra en 1469. Sin embargo, en 1471 empezó una nueva revuelta beamontesa y otra vez el prior se vio envuelto en ella: fue declarado traidor y de nuevo sufrió la confiscación de todos sus bienes y rentas. Se sabe que el secuestro de su patrimonio perduraba en 1475. Seguramente lo recobró cuando la revuelta beamontesa terminó provisionalmente en 1476. No obstante, a partir de entonces, la figura de Juan de Beaumont desaparece de la vida política, seguramente debido a su avanzada edad. Los últimos años de su ajetreada vida parece que los pasó en relativa tranquilidad en Navarra, dedicado a la gestión de su priorato de la Orden de San Juan y, especialmente, al cuidado del desarrollo del convento del Crucifijo que había fundado en Puente la Reina. Juan de Beaumont falleció finalmente en un lugar que no se conoce el día 27 de marzo de 1487. Su cuerpo fue enterrado en la iglesia del convento del Crucifijo de Puente la Reina, que él había fundado. A pesar de ser miembro de una Orden religiosa-militar que teóricamente le obligaba a observar voto de castidad, se sabe que, de acuerdo con los usos de la época, tuvo dos hijos bastardos, llamados Menando y Martín.

 

Fuentes y bibl.: Archivo Histórico Nacional, Sección Nobleza, 102.63. Baronía de Beorlegui y de Santacara.

J. Vicens Vives, Juan II de Aragón (1398-1479). Monarquía y revolución en la España del siglo xv, Barcelona, Teide, 1953; F. de Olcoz, “¿Cuándo se inhumaron los restos de D. Juan de Beaumont en el mausoleo que mandó hacer en la iglesia del Convento del Crucifijo de Puente la Reina; en el año 1577 o en el año 1630...?”, en Príncipe de Viana, LXIX (1957), págs. 553-571; S. Sobrequés i Vidal y J. Sobrequés i Callicó, La guerra civil catalana del segle xv, vol. I, Barcelona, Edicions 62, 1973, págs. 373-464; J. Sobrequés Callicó, Catálogo de la Cancillería de Enrique IV de Castilla señor del principado de Cataluña (lugartenencia de Juan de Beaumont, 1462-1464), Barcelona, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1975; L. Romera Iruela, “La fundación del monasterio del Crucifijo en Puente la Reina”, en Anuario de Estudios Medievales, 11 (1981), págs. 597-632; E. Ramírez Vaquero, Solidaridades nobiliarias y conflictos políticos en Navarra, 1387-1464, Pamplona, Gobierno de Navarra, 1990, págs. 132-133 y 325-326; G. Desdevises du Dezert, Don Carlos de Aragón, Príncipe de Viana. Estudio sobre la España del Norte en el siglo xv, Pamplona, Gobierno de Navarra, 1999; E. Ramírez Vaquero y P. Tamburri Bariain, El Príncipe de Viana, Pamplona, Gobierno de Navarra, 2001, págs. 34, 38, 46, 50 y 66.

 

Carlos Barquero Goñi