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Elvira Fernández

Biografía

Fernández, Elvira. ?, 1039/1040 – 1100-1101. Infanta, hija del rey de León y de Castilla Fernando I (1035-1065), y de su mujer, la reina Sancha.

Elvira Fernández, la tercera de los cinco hijos de Fernando I (Urraca, Sancho, Elvira, Alfonso y García) y de la reina Sancha, hermana de Vermudo III, rey de León, debió nacer, atendiendo a las precisiones que proporciona la Crónica Silense, en 1039 o 1040. Esa misma fuente señala que Fernando I dispuso que sus hijas, al igual que los infantes, fuesen educadas en las “disciplinas liberales” —el trivium y el quadrivium—, con las que el propio Rey se hallaba familiarizado. El nombre de Elvira figura asociado con frecuencia al de su hermana Urraca, beneficiaria con ella del infantado o infantazgo que su padre les legó, integrado por el patronato y las rentas de los monasterios pertenecientes al patrimonio regio, con la condición de que vivieran “sin cópula marital”, según expresión de la Crónica Silense. Debe rechazarse la noticia que recoge Rodrigo Jiménez de Rada, procedente de fuentes juglarescas, de que recibió también en herencia el gobierno de la ciudad de Toro.

Elvira confirma en muchas ocasiones, siempre a continuación de su hermana Urraca, en los diplomas de Alfonso VI (1065-1109), entre ellos varios de los que documentan algunas de las principales asambleas regnícolas de ese reinado. Las fuentes, que aluden reiteradamente a la participación activa de la infanta Urraca Fernández en los acontecimientos que, en torno a 1072, jalonaron el destierro en Toledo de Alfonso VI y su ulterior restauración en el reino reunificado de León y Castilla, no atribuyen a Elvira protagonismo en esos sucesos. Es de suponer, sin embargo, que prestaría apoyo a su hermana y al protegido de ésta, el rey Alfonso. María Isabel Pérez de Tudela ha señalado, como trasfondo de la presencia de ambas infantas en eventos descollantes de su tiempo, una evidente vocación política, mejor documentada desde luego en el caso de Urraca que en Elvira, siempre en un discreto segundo plano. Tampoco indican que diera su aquiescencia, como sí hizo Urraca, al destronamiento definitivo en ese año 1072 del menor de los hermanos, García, rey de Galicia; pero señalan la presencia de ambas hermanas en las exequias y entierro en León de ese desdichado príncipe, cuando falleció en su prisión del castillo de Luna en 1090. La participación activa de las infantas en el gobierno del reino se prolongó hasta su muerte, si bien se atenuó sensiblemente a partir del advenimiento de la reina Constanza en 1080. Los datos disponibles reflejan, entre otros hechos, que Elvira, siempre en colaboración con Urraca, desempeñó un papel significativo, siguiendo instrucciones de Alfonso VI, en el proceso de traslado de la sede episcopal de Oca al nuevo emplazamiento de Burgos. Consta también, a través del testamento que Elvira suscribió el 11 de noviembre de 1099, que el propio Alfonso VI le había encomendado el cuidado y educación de su sobrina, la infanta Sancha Raimúndez, hija de Urraca Alfónsez y de Raimundo de Borgoña, nacida hacia 1095.

La colección diplomática de Elvira Fernández, relativamente abundante, coincide en buena medida, en cuanto a los destinatarios, con la de su hermana Urraca, dato que refleja la cercanía de ambas infantas y unas líneas de acción comunes. Comprende donaciones a distintos obispados (Santiago de Compostela, Orense, Lugo, León y Burgos) y monasterios (Celanova, Oña, Eslonza y San Isidoro de León —sobre los que Urraca y Elvira ejercían singular autoridad—).

El cronista Lucas de Tuy refiere, en una escueta noticia que parece corresponder al año 1091, que Alfonso VI “ofendió gravemente” al conde castellano García de Cabrera y que, con el fin de aplacarle, “le dio a su hermana Elvira en matrimonio”, gracias a lo cual “pacificó el reino que se hallaba a la sazón en rebeldía”. No existen otras menciones de ese enigmático acontecimiento. Reilly identifica al personaje con García Álvarez, hijo del magnate castellano Alvar Díaz de Oca, pero es poco plausible, pues no era conde y debía ser mucho más joven que la infanta, pues fue alférez real entre 1102 y 1107, cargo que solían desempeñar nobles aún jóvenes.

El fallecimiento de Elvira, de quien consta que aún vivía el 11 de noviembre de 1100, debió producirse a finales de ese año o principios del siguiente.

 

Bibl.: E. Flórez, Memorias de las reynas cathólicas de España, Madrid, 1964 (2.ª ed.), Crisol, I, págs. 234-235; R. Menéndez Pidal, La España del Cid, 2 vols., Madrid, Espasa Calpe, 1969 (7.ª ed.), págs. 140-141, 144, 204 y 690; L. García Calles, Doña Sancha, hermana del Emperador, León, Colección de “Estudios y Fuentes de Historia Leonesa”, 1972, pág. 20; M.ª I. Pérez de Tudela, “El papel de las hermanas de Alfonso VI en la vida política y en las actividades de la corte”, en VV. AA., Estudios sobre Alfonso VI y la Reconquista de Toledo. Actas del II Congreso Internacional de Estudios Mozárabes, t. II, Toledo, 1987, págs. 163-180; B. F. Reilly, El reino de León y de Castilla bajo el rey Alfonso VI, Toledo, Instituto Provincial de Investigaciones y Estudios Toledanos, 1989, págs. 35, 45, 47, 247-248, 303 y 360; A. Gambra, Alfonso VI. Cancillería, Curia e Imperio, I. Estudio, León, Colección de “Estudios y Fuentes de Historia Leonesa”, 1997, págs. 487-493; M. A. Ladero Quesada, “I. León y Castilla”, en La reconquista y el proceso de diferenciación política (1035-1217), en J. M.ª Jover Zamora, Historia de España Menéndez Pidal, vol. IV, Madrid, Espasa Calpe, 1998, págs. 71 y 121; A. Sánchez Candeira, Castilla y León en el siglo xi. Estudio del reinado de Fernando I, Madrid, RAH, 1999, págs. 227 y 229; B. F. G. Martínez Díez, Alfonso VI. Señor del Cid, conquistador de Toledo, Madrid, Temas de Hoy, 2003, págs. 19, 25, 33, 49, 159-160 y 162, 218-219.

 

Andrés Gambra Gutiérrez