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Prudencio Guadalfajara y Aguilera

Biografía

Guadalfajara (Guadalfara) y Aguilera, Prudencio. Conde (II) y duque (I) de Castroterreño. Zamora, 28.IV.1761 – Aranjuez (Madrid), 15.VI.1855.

Militar, ministro, prócer, senador, capitán general, virrey de Navarra, gobernador, caballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro.

Vigésimo noveno hijo de Melchor Antonio de Guadalfajara, I conde de Castroterreño, regidor perpetuo de Zamora, y de Ángela Aguilera y Orense.

Destinado al estado eclesiástico, llegó a profesar órdenes menores, abandonando después sus estudios, al fallecer sus hermanos mayores. Contrajo matrimonio en Madrid, el 1 de diciembre de 1792, con María Josefa de Gálvez y Valenzuela, II marquesa de Sonora e hija de los condes de Gálvez.

Poseedor de una gran fortuna, ofreció para la guerra contra la Convención un donativo de medio millón de reales.

Comenzó a servir en el Ejército, obteniendo por beneficio el grado de coronel, siendo agregado al Regimiento de Infantería de Mallorca, el 2 de octubre de 1794. Siendo 1.er caballerizo del rey Carlos IV y con ocasión de la Paz de Basilea, le fue concedida la Gran Cruz de Carlos III, el 13 de septiembre de 1795.

Asistió a la campaña de Portugal en 1801, como ayudante de campo del generalísimo príncipe de la Paz, recibiendo el ascenso a brigadier, en la promoción general del 5 de octubre de 1802.

Se encontraba en Madrid, cuando ocurrió el levantamiento del Dos de Mayo, fugándose de la Corte, el 30 de junio de 1808, dirigiéndose a Benavente, en donde organizó un batallón de voluntarios, con los que se unió al ejército de Cuesta, tomando parte en la batalla de Medina de Rioseco, el 14 de julio, retirándose sobre León. Formó parte luego del ejército enviado a Logroño, mandando la 3.ª división, pero debido a su incompleta formación, fue disuelta y distribuida entre los diferentes cuerpos del ejército de Castaños.

El 16 de noviembre, fue nombrado 2.º comandante de la 3.ª división del ejército del Centro, a las órdenes de Ramón Carvajal, situada en Tarazona, desde donde inició la retirada a Cuenca. Reorganizado el ejército del Centro, después de la batalla de Uclés (13 de enero de 1809), le fue dado por el duque del Infantado, el empleo de 2.º jefe de la 4.ª división, mandada por González de Castejón.

Tomó parte en la batalla de Almonacid (11 de agosto), replegándose con el ejército a Sierra Morena.

Como 2.º jefe de la división de vanguardia (José de Zayas), asistió a la desgraciada batalla de Ocaña, el 19 de noviembre, en donde fue hecho prisionero, aunque consiguió fugarse a caballo entre las líneas enemigas, incorporándose a los restos del ejército, llegando a Granada, desde donde se trasladó a Málaga, a fin de recobrar su salud.

Tras el avance de los franceses en enero de 1810, tuvo que huir por la serranía de Ronda a San Roque, embarcándose allí, con destino a la plaza de Cádiz.

Ascendido a mariscal de campo, el 16 de marzo de 1810, fue destinado al virreinato de Nueva España.

Zarpó de Cádiz, en el navío Asia, el 11 de noviembre de 1811, llevando el 1.º y 2.º Regimiento Americano, desembarcando en La Habana y desde allí fue a Veracruz, adonde llegó el 20 de enero de 1812.

El virrey Calleja le nombró comandante general del Ejército del Sur y gobernador de Puebla, el 13 de marzo de 1813. Combatió contra los insurgentes mexicanos, consiguiendo derrotar a José Francisco Osorno, en Zacatlant, el 19 de mayo. Durante su gobierno, de poco más de siete meses, formó más de sesenta compañías de Infantería y Caballería, fortificando la ciudad y protegiendo los convoyes de Veracruz a México.

No pudo impedir la derrota de José Manuel Martínez, en San Agustín del Palmar, en la que el Regimiento de Asturias fue destruido por el cura Matamoros, el 14 de octubre de 1813, pero gracias a sus rápidas medidas impidió que las ciudades de Orizaba y Córdoba cayeran en poder de los insurgentes.

A causa de su mala salud, solicitó ser relevado, marchando a México en noviembre de 1813, siendo nombrado presidente del Consejo de Guerra de Oficiales Generales, en donde sirvió hasta el 30 de octubre de 1814.

Habiendo sido ascendido a teniente general, el 25 de agosto de 1814, regresó a España en noviembre siguiente, desembarcando en La Coruña y trasladándose a Madrid, en donde fue nombrado vocal de la Junta Militar de Indias (17 de octubre de 1815). Fernando VII le nombró capitán general de Extremadura, el 5 de noviembre de 1816, ocupando ese gobierno hasta julio de 1820. Durante ese tiempo, le fue concedida la Gran Cruz de Isabel la Católica, el 6 de enero de 1818.

Viudo de su primera mujer, fallecida en 1817, contrajo segundo matrimonio en Madrid, el 2 de febrero de 1819, con María de las Mercedes Osorio y Zayas, hija de los marqueses de Alcañices.

Al llegar a Madrid, fue nombrado capitán de la Compañía de Guardias Alabarderos, que mejoró y aumentó a dos compañías y que tras la disolución de los Guardias de Corps, fueron los responsables de la guardia del Rey. Al ocurrir la sublevación de los Regimientos de la Guardia Real, el 7 de julio de 1822, mandó la única fuerza que quedó en Palacio, defendiendo a Fernando VII, siendo cesado de su mando dos días más tarde y desterrado a Valencia. Traído nuevamente a Madrid, fue encerrado en la Cárcel de la Villa, en condiciones de gran dureza, hasta su traslado al Cuartel de Inválidos, de donde se fugó, escondiéndose en una buhardilla, en donde permaneció hasta la entrada de las fuerzas realistas, asumiendo nuevamente el mando de los Alabarderos, desde el 28 de mayo al 18 de noviembre de 1823, que lo entregó al marqués de Castelar, quedando de capitán supernumerario (10 de diciembre de 1823).

Fernando VII, agradecido por su fidelidad, le concedió el título de duque de Castroterreños (Real Despacho del 27 de julio de 1825), concediéndole en ese mismo año la Gran Cruz de San Fernando y nombrándole capitán general de Castilla la Vieja (23 de agosto).

En enero de 1826, se le nombró virrey de Navarra, gobierno que tuvo durante cinco años, hasta que en 1830, asumió nuevamente el mando de la Compañía de Alabarderos, empleo que compartió con el marqués de Castelar, recibiendo el 30 de agosto de 1828, la Gran Cruz de San Hermenegildo.

El 26 de octubre de 1832, fue nuevamente capitán general de Castilla la Vieja, en donde tuvo que actuar contra los simpatizantes del infante don Carlos y sometiendo y desarmando en León la rebelión de los Voluntarios Realistas. Al año siguiente, entregó el mando a Quesada (29 de octubre de 1833), asumiendo por tercera vez, el mando de los Alabarderos, durante la minoría de la reina Isabel II.

El 4 de julio de 1833, le fue concedido el Collar de la Orden del Toisón de Oro. Ocupó durante unos días, la Secretaría de Guerra, desde el 28 de agosto al 14 de septiembre de 1835. En 1837, fue senador del reino por Zamora.

A consecuencia de los sucesos del 1 de septiembre de 1840, fue cesado en el mando, quedando en situación de cuartel y en la primavera de 1841, obtuvo licencia para viajar a Francia, regresando a España en septiembre de ese año, pero a consecuencia de las persecuciones sufridas, marchó nuevamente a Francia, no regresando hasta la caída de Espartero, recibiendo el 5 de enero de 1844 el ascenso a capitán general de los Reales Ejércitos.

Cuando ocurrieron las asonadas del 26 de marzo de 1848 en las calles de Madrid, acudió a pacificar a los sublevados.

Al fallecer el general Castaños, se le nombró por cuarta vez capitán de la Compañía de Alabarderos, que ejerció desde el 19 de noviembre de 1852, hasta 1854, en que presentó su dimisión.

Falleció sin sucesión en Aranjuez en 1855.

 

Fuentes y bibl.: Archivo General Militar (Segovia), Personal Célebres, caja 071, exp. 20, hoja de servicios a fin de diciembre de 1829, expediente matrimonial; Archivo General de Palacio, Registro de la Estampilla, 30 de agosto de 1828, 26 de octubre de 1832.

R. Bataller, Memoria Biografica del Excmo. Sr. D. Prudencio de Guadalfajara, etc. Madrid, Imprenta del Colegio de Sordo-mudos, 1838; P. Chamorro y Baquerizo, Biografía del Excelentísimo señor capitán general Duque de Castroterreño, Madrid, Imprenta Francisco del Castillo, 1854; P. A. Girón, Recuerdos (1778-1837), Pamplona, Ediciones de la Universidad de Navarra, 1978-1981; V. Guedea, José María Morelos y Pavón, Cronología, México, Universidad Nacional Autónoma, 1981; V. de Cadenas y Vicent, Extractos de los expedientes de la Orden de Carlos III, t. VI, Madrid, Editorial Hidalguía, 1984; A. Matilla Tascón, Diego de Losada y otros destacados Zamoranos en el Descubrimiento y Colonización de América en Jornadas sobre Zamora. Su entorno y América (Actas de las Jornadas celebradas en Zamora los días 4, 5 y 6 de abril de 1991), Zamora, Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, Caja Rural, 1992, pág. 209; A. de Ceballos- Escalera, La insigne orden del Toisón de Oro, Madrid, Palafox & Pezuela, 2000.

 

Alberto Martín-Lanuza Martínez