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Sebastián de Arévalo y Torres

Biografía

Arévalo y Torres, Sebastián de. Nava de Coca (Segovia), 20.I.1620 – El Burgo de Osma (Soria), 20.I.1704. Franciscano (OFM), predicador real, calificador del Santo Oficio, mecenas y obispo de Mondoñedo y Osma.

Descendiente de ilustre familia radicada en la actual Nava de la Asunción ingresó en la Orden de San Francisco, en Segovia, perteneciente a la provincia franciscana de la Concepción. Fue colegial en el de San Pedro y San Pablo de Alcalá, del que salió a leer Artes al convento de Atienza, el 18 de diciembre de 1648. Luego enseñó Teología en Valladolid, por espacio de dieciséis años, al cabo de los cuales se jubiló. Fue guardián del convento de Ávila y presidente in capite del de Almazán, definidor de la Orden (1665), confesor de las Descalzas Reales de Madrid, durante ocho años, calificador del Santo Oficio de Valladolid y de la Suprema y predicador de S. M.

El 16 de mayo de 1672 fue presentado para el obispado de Mondoñedo, en el que celebró sínodo (1679), en cuya catedral costeó el altar de san Francisco y dotó sus maitines y fiesta con seis misas rezadas, cuatro el día del santo y dos el de las ánimas. Su episcopado mindoniense fue de “poco sosiego, por los muchos pleytos que tuvo con el Cabildo”.

Se le promovió a la diócesis de Osma el 20 de abril de 1682. En ésta continuó el proceso informativo de la causa de beatificación y canonización de Juan de Palafox y Mendoza, que concluyó en 1688. Construyó a su costa y de nueva planta, en El Burgo de Osma, el hospital de San Agustín, que había fundado Pedro de Montoya, obispo de Osma, el año 1468. Edificio, sin duda, el más representativo del barroco en la provincia de Soria, en el que se prodigan las armas del prelado. El 13 de mayo de 1692 se halló en el traslado de las reliquias de san Pedro Regalado, en el convento Domus Dei de La Aguilera. Al igual que sucediera en Mondoñedo, en su nueva sede se distinguió por su labor benéfico-social a favor de los pobres, lo que le hizo socorrer, en 1698, a causa de las muchas nieves, a los vecinos de Soria con mil medias de trigo para repartir entre los más necesitados; y en 1701 dar dos mil ducados para el restablecimiento del pósito de El Burgo de Osma. Perteneció a la Escuela de Cristo y fray Antonio de Castilla le dedicó la Sacra décima de varias oraciones Panegiricas (Valladolid, Antonio Rodríguez de Figueroa, 1693). Durante los dieciocho años de su episcopado en la diócesis de Osma, realizó, siempre por medio de procuradores, cuatro visitas ad limina apostolorum los años 1686, 1690, 1695 y 1700.

 

Bibl.: E. Flórez, España Sagrada, vol. XVIII, Madrid, Antonio Marín, 1764, pág. 271; J. Loperráez Corvalán, Descripción histórica del Obispado de Osma, vol. I, Madrid, Imprenta Real, 1788, págs. 541-547; M. Alcocer y Martínez, Catálogo razonado de obras impresas en Valladolid 1481-1800, Valladolid, Valentín Franco, 1926, págs. 383-384; V. Núñez Marqués, Guía de la Catedral del Burgo de Osma y breve historia del Obispado de Osma, Madrid, Onofre Alonso, 1949, págs. 195-196; A. Uribe, “Colegio y colegiales de San Pedro y San Pablo de Alcalá”, en Archivo Ibero Americano, XXXIX (1979), págs. 67-68; J. Alonso Romero, La arquitectura Barroca en El Burgo de Osma, Almazán, Centro de Estudios Sorianos, 1986, págs. 33-56.

D. Gonzalo Millán y F. del Ser Pérez, “Las relaciones de visitas ad limina de los obispos de Osma en los siglos xvi y xvii”, en Hispania Sacra, 54 (2002), págs. 701-704 y 727-735.

 

José Vicente de Frías Balsa