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Carlos Lasalde Nombela

Biografía

Lasalde Nombela, Carlos. Portillo de Toledo (Toledo), 4.XI.1841 – 4.IX.1906. Arqueólogo, historiador, educador y publicista escolapio (SchP).

Nació en una familia católica y estudió primero en su pueblo natal y después en el Real Colegio de San Antonio Abad de Madrid. Ingresó en la Orden de las Escuelas Pías el 14 de abril de 1856 y realizó sus estudios en Getafe (Madrid) y Alcalá de Henares. Se dedicó a la docencia y educación en Granada, Yecla (Murcia), Getafe y en el Real Colegio de San Fernando de Madrid. Dominaba tanto las Humanidades (el Gobierno le designó miembro de los tribunales para proveer cátedras de Griego) como las Ciencias (doctor en Farmacia con la nota máxima y especialista en análisis clínicos en un hospital).

A finales de noviembre de 1870, Vicente Juan y Amat, el “relojero de Yecla” —aunque no era de esta ciudad—, buscó y encontró en el Cerro de los Santos (Montealegre, Albacete) estatuas antiguas. Al día siguiente del hallazgo, Amat visitó, en el colegio de padres escolapios de Yecla, al padre Carlos Lasalde, a quien conocía porque alguna vez había pasado por su tienda y se había percatado del conocimiento que éste tenía de antigüedades y temas artísticos. Desde entonces el nombre del padre Carlos Lasalde está unido a los estudios de estos restos arqueológicos. Estuvo a pie de obra y procuró que se fueran recuperando las esculturas encontradas; fotografió y dibujó los restos hallados; calcó todas las inscripciones descubiertas; trató de investigar con los habitantes de aquellas tierras hallazgos anteriores; divulgó en periódicos y revistas estos restos arqueológicos; puso en conocimiento de arqueólogos eminentes, españoles y extranjeros, estas esculturas; recogió y guardó en custodia en el colegio de Yecla varias figuras, etc. Quizá pecó de ingenuo ante las probables falsificaciones de Amat y, basado en las hipótesis de aquellas épocas en que se relacionaba esta región bastitana con vestigios y signos egipcios, defendió el carácter faraónico de estas reliquias, pero gracias a él se conservan y conocen mejor estos restos ibéricos.

Entre sus trabajos arqueológicos se encuentra, asimismo, el descubrimiento y estudio del Cerro de la Campana, a tres kilómetros de Yecla, de la Edad de Bronce, donde descubrió un poblado celta y estudió los hábitos de vida de aquellos primeros habitantes.

Estudió también las vías romanas de Yecla y estableció una serie de consideraciones sobre la antigua ciudad de Arbócala —cuyo significado etimológico, según el padre Lasalde, es el de “productora de aceite muy rico”—, que localizó en la proximidad de Almansa.

Además, profundizó en sus investigaciones sobre la antigua Yecla, ciudad prerromana, bastitana y posteriormente romana, estableció hipótesis sobre el origen de Cartagena, llevó a cabo estudios numismáticos y sobre cerámica mudéjar, participó en diversos hallazgos en Úbeda (Jaén), etc.

Otra de sus aportaciones fue la creación de un cosmógrafo para que sus alumnos comprendieran los movimientos de la Tierra en relación con el Sol y otros astros. Dicho aparato estaba formado por una esfera armilar sobre una mesa en cuyo interior se hallaba la maquinaria para ver el movimiento del globo terráqueo a través de los cristales laterales de la mesa.

Su labor en el colegio de Yecla fue asimismo muy destacada. Además de mejorar en el colegio los gabinetes de ciencias, creó en él un jardín botánico, un gabinete agronómico y un observatorio meteorológico.

Hizo, además, que el colegio participara con su material y estudios en la Exposición Universal de Viena de 1873, en la de París de 1878, en la Exposición Pedagógica de Madrid de 1882, y en exposiciones regionales de Lorca (1874), Murcia (1876 y 1882). Cuando era rector del colegio de Yecla, el rey Amadeo de Saboya concedió al centro el título de Benemérito de la Patria. Posteriormente, se quiso conceder al padre Carlos la Cruz de Carlos III, honor que declinó.

Trabajó, además, por el desarrollo agrícola de Yecla, fundando la Sociedad del Fomento Agrícola de Yecla, donde él mismo o los profesores del colegio impartían conferencias semanales sobre cultivos, ganadería, análisis de abonos y de tierras. En esa labor estudió, expuso y fomentó el desarrollo del esparto como uno de los productos de la región, trabajó por la implantación del ferrocarril en la región y elevó una petición oficial al Ministerio de Fomento para conseguirlo.

Carlos Lasalde fue uno de los primeros escritores españoles que realizó estudios lingüísticos según las nuevas orientaciones de la filología comparada. Así, prologó el libro del padre Enrique Torres Gramática Histórica de la Lengua Castellana. De su producción propia sobresale el Compendio de Geografía (1895), editado por Herder en Friburgo de Brisgovia (Alemania), obra de la que en 1928 ya se habían publicado cinco ediciones.

Hombre religioso, como manifiesta en sus publicaciones, su Orden confió en él y le nombró durante doce años maestro de novicios en Getafe. En 1887 fue nombrado cronista general de la Orden y posteriormente consultor provincial y provincial honorario.

Fue el fundador y primer director (1888-1895) de la Revista Calasancia, publicación centenaria de carácter educativo y calasancio y que todavía continúa, en el siglo xxi, con el nombre de Revista de Ciencias de la Educación.

En el año 1881, José Martínez Ruiz, Azorín, cuando era niño, ingresó como alumno interno en el colegio de padres escolapios de Yecla. Allí conoció al padre Carlos Lasalde, al que más tarde se refirió con veneración y cariño en algunas de sus obras literarias (Las confesiones de un pequeño filósofo;La voluntad; In hoc signo, escolapios; A voleo). De él dice: “Guardo del P. Carlos Lasalde un recuerdo dulce y suave [...]. El P. Carlos Lasalde, cuando me vio en la rectoral, me cogió de la mano y me atrajo hacia sí; luego me pasó la mano por la cabeza y yo no sé lo que me diría, pero le veo inclinado hacia mí, sonriendo y mirarme con sus ojos claros y melancólicos [...]. Yo le contemplaba de lejos con cierta secreta veneración” (Azorín, Las confesiones de un pequeño filósofo). “A los niños, el padre Lasalde los trata con delicadeza, con una delicadeza tan enérgica en el fondo, que les pone respeto y hace inútiles los castigos violentos. Él los disuade de sus instintos malos, hablándoles uno por uno, bajito, y como de cosas que sólo a ellos dos importa; él los halaga cuando ve en ellos una vislumbre de generosidad y de nobleza. Y no grita, no amenaza, no aterra” (Azorín, La voluntad).

El padre Carlos Lasalde murió en su ciudad natal, donde fue a reponerse de una “anemia cerebral” que le arrastró al sepulcro.

 

Obras de ~: El esparto y su producto, Madrid, El Fomento, 1871; Memorias sobre las notables excavaciones hechas en el Cerro de los Santos publicada por los padres escolapios de Yecla, Madrid, Imprenta J. Limia y G. Urosa, 1871; “Primeros pobladores de España”, en La Ilustración de Madrid (1871); Reglamento general para los seminarios de las Escuelas Pías, Madrid, Agustín Avrial, 1871; El Cerro de los Santos, Albacete, El Liceo, 1871; Primer curso de Latín, Yecla, Imprenta Leonardo Ros, 1877; Elementos de Agricultura, Yecla, Imprenta Leonardo Ros, 1878; Primer curso de Latín, Madrid, Imprenta E. de la Riva, 1878; Segundo curso de Latín, Madrid, Imprenta E. de la Riva, 1879; “Conferencias dadas en la Sociedad del Fomento Agrícola de Yecla”, en El Semanario Murciano (ESM) (1879); “Estudios acerca del pueblo bastitano”, en ESM (1879-1880); “Inscripciones hispano-egipcias”, en ESM (1880); “Historia del pueblo bastitano”, en ESM (1880); “¡Pobrecitos aficionados!”, en El Eco Regional (EER) (Yecla) (1880); “La familia de Lapegais”, en EER (1880); “El Drama del Sr. Cano-Manuel”, en EER (1880); “Las antigüedades de Yecla”, en La Ciencia Cristiana (LCC) (Madrid) (1880-1881); “Historia de Yecla”, en ESM (1881), y en El Correo Regional (Yecla) (1888); “El aficionado a antigüedades”, en ESM (1881); “La reaparición de El Seminario”, en ESM (1881); “Los celtas españoles. Sus estancias, cabañas, artes, industrias y religión”, en LCC (1881); De la Lengua Latina y su Enseñanza, Madrid, Guttenberg, 1881; “Cartas de D. Bernardino Martín Mínguez, profesor de lenguas en Valladolid, sobre las antigüedades bastitanas y los anticuarios españoles”, [cartas 1-4], en ESM (1881); [carta 5], en Áncora de Castilla (Valladolid) (1882); [carta 6], en Revista Contemporánea (RCont) (Madrid) (1884); La Quinta de Peñalvilla. Yecla 1879, Madrid, Ramón Moreno, 1882; “La Bastitania según los monumentos que de ella nos restan”, en LCC (1882): “La Exposición Pedagógica”, en El Zuavo, diario ultramontano (EZ) (Valencia) (1882); “Los Jueces Legos”, en EZ (1882); “La Bastitania. Estudio sobre los antiguos pueblos bastitanos, bástulos, turdetanos, túrdulos y contestanos”, en LCC (1883); “Documentos curiosos o Cartas desde Stockolmo”, en El Cartaginés (EC) (Cartagena) (1883); “Tres cuestiones arqueológicas”, en EC (1883); “Origen de Cartagena”, en EC (1883); “El cristianismo y la civilización pagana”, en LCC (1884); Sistema pedagógico de San José de Calasanz, Madrid, 1885; Espíritu de S. José de Calasanz. Sentencias piadosas sacadas de las Cartas del Santo, Madrid, Rivadeneira, 1886; Guía de juventud del P. Péndola, Madrid, 1886; “Egipto y la primitiva civilización”, en Revista Calasancia (RCal) (Madrid) (1888); “División de las Lenguas”, en RCal (1888); “San José de Calasanz, pedagogo”, en RCal (1888); “Biógrafos de s. José de Calasanz”, en RCal (1888);Tradiciones históricas de España, Madrid, A. Pérez Dubrull, 1888; Gramática Latina del P. Calixto Hornero corregida y aumentada por el P. Álvarez y ahora nuevamente por el P. Carlos Lasalde, Madrid, Rivadeneira, 1889; “Pedagogía Calasancia”, en RCal (1889-1892); “El Anticuario Español”, en RCal (1889-1892); Compendio de la Vida del Beato Pompilio María Pirrotti, Madrid, A. Pérez Dubrull, 1890; “Reforma de la enseñanza”, en RCal (1890); “El primer plato”, en El Álbum (Cartagena) (1890); El lector castellano, Friburgo de Brisgovia (Alemania), Herder, 1890-1904, 4 ts.: Tomo I. Silabario y primer libro de lectura (4.ª ed., 1905); Tomo II. Segundo libro de lectura (4.ª ed., 1906); Tomo III. Tercer libro de lectura (2.ª ed., 1902); Tomo IV. Cuarto libro de lectura; Ejercicios de piedad para uso de los discípulos de las Escuelas Pías, dispuestos primeramente por el padre Alejo Ruiz y ahora dispuestos en otra forma y aumentados, Madrid, A. Pérez Dubrull, 1891; Práctica de vida cristiana por el B. Pompilio María de las Escuelas Pías traducida al castellano y ordenada por el P. Carlos Lasalde, Madrid, A. Pérez Dubrull, 1891; “Las antigüedades bastitanas”, en RCal (1893); “Pedagogos escolapios nacionales y extranjeros”, en RCal (1893); Historia literaria y bibliográfica de las Escuelas Pías de España, t. I, Madrid, Agustín Avrial, 1893 (t. II, Madrid, Revista Calasancia, 1925; t. III, Madrid, Revista Calasancia, 1927); Compendio de Geografía, Friburgo de Brisgovia, Herder, 1895 (5.ª ed., Barcelona, Herder, 1928); Silabario para el método analítico dispuesto por los padres escolapios bajo la dirección del P. Carlos Lasalde, Friburgo de Brisgovia, Herder, 1897; Prólogo a la Gramática histórica comparada de la Lengua Castellana del P. Enrique Torres, Getafe, 1898; “Dos cartas del Príncipe de la Paz”, en RCont (1898); Oratio ad Capitulum Provinciale, Madrid, Viuda de Fuentenebro, 1899; Libros de Lectura, Friburgo de Brisgovia, Herder, 1899 (Madrid, Imprenta Agustín Avrial, 1901; Madrid, Fuentenebro, 1902; Madrid, Hija de Fuentenebro, 1903); “El padre escolapio Andrés Merino y sus obras”, en RCont (1901); “Educación literaria en Roma en el siglo i”, en RCont (1901); “Peligros de la enseñanza” (cuatro artículos), en El Siglo futuro (Madrid) (1903); Elementos de Metódica (el Vademécum del maestro escolapio), Madrid, Imprenta Agustín Avrial, 1903; Plan de enseñanza primaria, Madrid, Imprenta Gabriel López del Horno, 1904; Libro de lectura para las Escuelas Pías, Madrid, 1904; Libro de Lectura, Madrid, San Francisco de Sales, 1907; Manual de Pedagogía, Friburgo de Brisgovia, Herder, 1911; Desarrollo del idioma castellano (desde el siglo xv hasta nuestros días). Libro de lectura para clases superiores, dispuesto por el P. Carlos Lasalde, Friburgo de Brisgovia, Herder, 1912 (2.ª ed.); Libro de Lectura, Madrid, R. Álvarez, 1913; Il beato Pompilio Maria Pirrotti delle Scuole Pie, Firenze, Calasanziana, 1915.

 

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Abelino Andrés Nistal, SChP