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Íñigo Melchor Fernández de Velasco

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Biografía

Fernández de Velasco, Íñigo Melchor. Duque de Frías (VII). Madrid, 16.IV.1629 – 27.IX.1696. Mayordomo mayor, presidente del Consejo de Órdenes y del de Flandes de Borgoña, condestable de Castilla.

Hijo de Bernardino Fernández de Velasco y Tovar y de María de Guzmán, hija de los I marqueses del Toral y hermana de Ramiro Medina de las Torres, matrimonio que vinculó a la familia Guzmán con la de los condestables. El duque de Frías contrajo dos matrimonios: el primero con Josefa Fernández de Córdoba y el segundo con María Teresa de Benavides Bazán y Corella, duquesa viuda de Segorbe y Cardona. Tuvo un hijo natural, llamado Fernando de Velasco, que fue promovido por su padre a la milicia y a algunos cargos políticos importantes.

Inició su carrera militar en 1649 como capitán de Corazas y en 1651 era ya general de Caballería de España.

Después de ejercer el cargo de gobernador y capitán general de Galicia, lo fue de Flandes, en 1668, en sustitución de Juan José de Austria. Se le armó caballero de la Orden de Santiago.

La vida de Íñigo Melchor Fernández de Velasco fue la de un noble cuya actividad política discurrió en la Corte desde los años de la minoría de Carlos II hasta su fallecimiento en 1693. Su cargo de mayordomo mayor le permitió estar al lado del Monarca y ser uno de los máximos defensores de la reina Mariana de Austria, y por ello enemigo acérrimo de Juan José de Austria. Sin embargo, esto fue compatible con el hecho de que recibiera distintos cargos y nombramientos por parte de los validos y primeros ministros.

En 1669 fue presidente del Consejo de Órdenes y en 1675 se le nombró presidente del Consejo de Flandes.

Desde 1671 formó parte de la Junta de Gobierno de la minoridad de Carlos II en representación de la grandeza de España y en sustitución del marqués de Aytona (Guillén Ramón de Moncada, marqués de Aytona y de la Puebla, conde de Osuna, barón de La Laguna, gran senescal y maestre racional de Cataluña), que había fallecido tiempo antes.

Desde 1676, es decir, en el momento en que alcanzó la mayoría de edad Carlos II, fue nombrado por éste mayordomo mayor, lo que le exigió acompañar permanentemente al Monarca en su vida diaria y en sus desplazamientos e intervenir directamente en los acontecimientos cortesanos. Participó activamente en la caída de Fernando de Valenzuela y en las primeras negociaciones con Juan José de Austria. En el mes de diciembre de 1676 intervino junto con el cardenal Pascual de Aragón, el duque de Medinaceli y el almirante de Castilla (Juan Gaspar Enríquez) en una Junta creada ad hoc para disponer el apresamiento de Valenzuela.

En el bienio 1677-1679 de gobierno de Juan José de Austria, el condestable Fernández de Velasco solicitó también la presidencia del Consejo de Indias. De la misma forma, por el importante cargo de mayordomo y siendo el decano de los miembros del Consejo de Estado, llevó a cabo un seguimiento riguroso de la política de la Monarquía, tanto la interior como la internacional, y propuso al Consejo de Estado las candidatas para el primer matrimonio del Monarca, inclinándose inicialmente por una princesa de la Casa de Braganza, hija de Pedro II de Portugal.

Su trayectoria política y cortesana corrió paralela a la del duque de Medinaceli. En 1680, el condestable aspiró a ocupar un puesto de mayor responsabilidad en el gobierno de la Monarquía, y pretendió conseguir el cargo de “primer ministro” que también ansiaban el duque de Medinaceli y Jerónimo de Eguía, y que recayó finalmente en Medinaceli.

Íñigo Melchor Fernández de Velasco participó hasta los últimos momentos de su vida cortesana en la llamada “Junta de Tenientes Generales”, con funciones militares y que había sido creada por Real Cédula de 26 de octubre de 1693, resultando designado junto al almirante de Castilla (Juan Tomás Enríquez de Cabrera) y al duque de Montalto (Fernando de Moncada y Moncada), a cada uno de los cuales se atribuyó el control de distintos territorios. Correspondieron al condestable “Castilla, las tierras en que se comprehenden los Reynados de León, Navarra, Galicia, Asturias de Santillana y Asturias de Oviedo, señorío de Vizcaya, y Provincias de Álava y Guipúzcoa, al Condestable de Castilla” (Real Cédula de 26 de octubre de 1693); al almirante se le confiaron los territorios andaluces y canarios, y al duque de Montalto, los territorios catalanes. También se envió al condestable y a los otros “Tenientes Generales” una segunda disposición normativa de 14 de noviembre de 1693, por la que cada uno de ellos debía mandar sobre los respectivos capitanes generales y gobernadores, previas instrucciones del Consejo de Guerra, debiendo proponer a Su Majestad la adopción de las medidas precisas en el terreno militar y fiscal, que el Monarca luego aprobaría y ordenaría llevar a cabo.

Íñigo Melchor Fernández de Velasco falleció en 1696 sin sucesión masculina, dejando sólo dos hijas, por lo que la titularidad de los bienes amayorazgados pasó a su sobrino José Fernández de Velasco y Carvajal.

El condestable había tenido un hijo natural, el sevillano Fernando de Velasco que fue promovido políticamente por su padre desde su juventud, primero como gobernador de Cádiz y luego como virrey de Cataluña, en los años del siglo xvii, por lo que intervino en los conflictos catalanes y en la Guerra de Sucesión.

 

Obras de ~: con G. Alonso de Torres, Genealogías de España: Parte tercera de su recopilación de blasones y genealogías, Madrid, 1660 (en Biblioteca Nacional de España, sign. Mss/11678).

 

Fuentes y bibl.: Archivo General de Simancas, Secretaría y Consejo de Guerra, leg. 2932, Real Cédula de 26 de octubre de 1693.

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María del Carmen Sevilla González