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Pupieno

Biografía

Pupieno. Marcus Clodius Pupienus Maximus. ¿Italia?, c. 164 d. C. – Roma (Italia), c. V.238 d. C. Emperador de Roma.

La fecha de su nacimiento se desprende de la noticia de que comenzó su reinado con setenta y cuatro años (Zonaras, 12, 17). Era hijo de Clodius Maximus y, al parecer, de una mujer llamada Prima, aunque se había criado con su tío paterno, Pinarius Valens (Scriptores Historiae Augustae [SHA], Vita Maximi et Balbini, 5, 5) y luego fue adoptado por una mujer llamada Pescenia Marcellina, quien impulsaría su carrera política.

Los escritores clásicos no se ponen de acuerdo sobre su nombre ni sobre su extracción social. Decía el autor de su biografía en la Historia Augusta (SHA, Vita Maximi et Balbini, 16, 6 y 7) que los griegos le llamaban Máximo mientras los romanos le conocían como Pupieno, y que ya en su nacimiento se había producido un presagio: un águila habría arrojado un trozo de carne en su casa que luego habría recogido para llevar al templo de Júpiter. En cuanto a su origen, la misma fuente afirmaba que su padre era un herrero o un fabricante de carretas (SHA, Vita Maximi et Balbini, 5, 1; también Eutropio, 9, 2, acerca del origen oscuro), mientras que otros autores aseguraban su origen noble (PIR² C 1179). Se le atribuyen cuatro hermanos y cuatro hermanas, que habrían muerto en la infancia (SHA, Vita Maximi et Balbini, 5, 2) una noticia que Kienast considera falsa.

Pupieno realizó algunos estudios, aunque los habría abandonado pronto para dedicarse a una carrera más castrense que civil, desempeñando diversos puestos de mando en el Ejército. Sin embargo, como no podía ser de otra forma, desempeñó también cargos civiles.

Su biógrafo en la Historia Augusta (SHA, Vita Maximi et Balbini, 7, 1 y ss.) quiso ofrecer los escalones de la carrera pública de Pupieno en orden de promoción. Después de un tribunado militar, habría alcanzado el rango de pretor con ayuda de su madre adoptiva, para desempeñar a continuación algunos gobiernos provinciales: el proconsulado de Bitinia (necesariamente antes habría obtenido el consulado, entre 205 y 217 d. C. según Kienast), luego Grecia y Galia Narbonense. Después fue nombrado legado contra los sármatas, para pasar a continuación a defender la frontera del Rin de los pueblos germanos.

Alcanzó el puesto de prefecto de la ciudad (praefectus Urbis), en el que parece haber actuado, de acuerdo con su carácter, con severidad y firmeza, pero de una forma bastante impopular. El año 234 d. C. fue elegido cónsul por segunda vez.

A comienzos del 238 d. C., durante el gobierno de Gordiano I y Gordiano II, Pupieno formaba parte de la comisión encargada de salvaguardar al estado ante la permanente crisis política (XXviri ex Senatu consulto rei publicae curandae). A la muerte de los príncipes (a finales de enero o comienzos de febrero), Pupieno y un colega suyo, Decimus Caelius Calvinus Balbinus, fueron elegidos para sustituirles en el trono.

De las noticias sobre el breve reinado se deduce que Pupieno, era quien tenía la autoridad, por su posición y por su carácter. Era mencionado en primer lugar y se encargó de poner a sus allegados en los puestos clave para el control de la ciudad. Dejando a su colega Balbino en Roma, salió al encuentro del ejército de Maximino, a quien derrotó en Aquileya, volviendo como vencedor a la Urbe y recibiendo honores del Senado.

En mayo del mismo 238 d. C., un levantamiento de los pretorianos provocó el apresamiento de los dos príncipes en el palacio y, tras someterles a maltrato y vejaciones, se terminó con sus vidas. Un joven pariente de los Gordianos, que había sido nombrado césar por presión popular, fue ascendido al Trono con el nombre de Gordiano III.

De Pupieno ha sido transmitida la imagen de un hombre de elevada estatura, severo y huraño, muy aficionado a la comida pero muy poco a la bebida y a los asuntos amorosos (SHA, Vita Maximi et Balbini, 6, 1 y ss.), curtido en los ambientes militares, bien visto por el Senado, temido por la plebe y odiado por los pretorianos (Herodiano, 8, 1 y 2). Parece que diversos autores escribieron sobre él, entre ellos Curius Fortunatianus y Iunius Cordo (SHA, Vita Maximi et Balbini, 4, 5), cuyas obras no han llegado hasta hoy. Se desconoce el número de hijos que tuvo Pupieno, pero entre ellos estaban t. Clodius Pupienus Pulcher Maximus (PIR² C 1180), M. Pupienus Africanus (PIR² P 1085) y Pupiena Sextia Paulina Cethegilla (PIR² P 1086).

 

Bibl.: E. Kornemann, Doppelprinzipat und Reichsteilung im Imperium Romanum, Leipzig, Teubner, 1930; E. Groag y A. Stein, Prosopographia Imperii Romani saec. i, ii, iii. Editio altera (PIR²). Pars II, Berlin, Walter de Gruyter, 1936 (2.ª ed. 1958), n.º C 1179; H. G. Mullens, “The revolt of the civilians, A.D. 238”, en Greece and Rome, 17 (1948), págs. 65-77; P. W. Townsend, “The Revolution of 238: The Leaders and Their Aims”, en Yale Classical Studies, 14 (1955), págs. 50- 53; R. A. G. Carson, “The Coinage and Chronology of A.D. 238”, en Centennial Publication of The American Numismatic Society, 1958, págs. 181 y ss.; X. Loriot, “À propos d’une intaille représentant les empereurs Pupien et Balbin”, en Bulletin de la Société Française de Numismatique, 26 (1971), págs. 56-58; J. F. Rodríguez Neila, “Aspectos del siglo iii d. C.”, en Hispania Antiqua, 2 (1972), págs. 179-201; X. Loriot, “Les premières années de la grande crise du iiiè siècle, de l’avènement de Maximin le Thrace (235) à la mort de Gordien III (244)”, en Aufstieg und Niedergang der römischen Welt, II.2, Berlin, De Gruyter, 1975, págs. 657-787; K. Dietz, Senatus contra principem. Untersuchungen zur senatorischen Opposition gegen Kaiser Maximinus Thrax, München, C. H. Beck, 1980; B. Lorincz y E. Számadó, “Ein Meilenstein der Senatskaiser Pupienus und Balbinus aus Pannonien”, en Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik, 101 (1994), págs. 205-207; D. Kienast, Römische Kaisertabelle, Darmstadt, Wissenschaftliche Buchgesellschaft, 1996.

 

María Pilar González-Conde