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Pedro Páez Jaramillo

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Biografía

Páez Jaramillo, Pedro. Olmeda de las Fuentes (Madrid), c. 1564 – Gorgora (Etiopía), 20.V.1622. Misionero jesuita.

Nacido en el seno de una familia noble, Pedro Páez ingresa en la Compañía de Jesús en 1582. Frente a lo comúnmente establecido, se forma en Castilla y no en Coimbra, ya que sus primeros años transcurrieron en la casa de probación jesuita de Villarejo de Fuentes. Posteriormente, estudió filosofía tres años en Belmonte, de 1584 a 1587, donde fue discípulo de Tomás de Ituren, con quien desarrolló posteriormente una amistad constatada en la abundante colección epistolar que intercambiaron. En su carta Indipetae pide ser enviado a China o a Japón como misionero, pero es finalmente destinado a Etiopía, donde la misión católica establecida en 1557 estaba al borde de la extinción. En 1588 parte de Lisboa a Goa, ciudad de la India portuguesa donde concluye su formación y es ordenado sacerdote.

En 1589 parte rumbo a Etiopía acompañando al P. Antonio de Monserrate, pero son capturados por los árabes a la altura de Dhofar. Comenzaron entonces siete años de cautiverio en el Yemen, donde fueron de los primeros europeos en probar el café y en visitar las ruinas de Marib, legendaria ciudad sabea vinculada con el mito de la reina de Saba. Aunque la mayor parte de su cautiverio lo pasaron en Saná, durante los últimos meses estuvieron destinados como remeros de galeras en Mokka, donde la salud de Monserrate se resintió mucho. Fueron rescatados por orden del gobernador de Goa por la cantidad de 500 cruzados por cada uno, retornando a la India en diciembre de 1596. En 1600 se encontraba en Diu colaborando en los trabajos de construcción de la iglesia de San Pablo, adquiriendo unos conocimientos arquitectónicos que posteriormente emplearía en Etiopía. Al mismo tiempo, mejoró notablemente sus conocimientos de árabe y persa.

El 22 de marzo de 1603 parte de nuevo rumbo a Etiopía disfrazado de comerciante armenio, gracias a lo cual alcanza en abril el puerto de Massawa para pasar después a la misión de Fremona, donde el último jesuita había fallecido en 1596.

Páez llega al país en un momento de turbulencia política debido a que varios pretendientes se disputaban el título de negus o rey. Tras su primer encuentro con el rey Zadengel, Páez frecuentó la corte, pasando a ser un consejero de confianza del monarca. A fin de asentar una alianza con la Monarquía Hispánica, Zadengel le anuncia su intención de convertirse al catolicismo y prohibir las prácticas judaizantes del cristianismo ortodoxo tewahedo local. Sin embargo, sus medidas provocaron una rebelión militar que acabó con la muerte del rey en 1604.

La caída de su primer protector real hizo que Páez mantuviera una política más prudente en sus siguientes acercamientos a la realeza. Así, en lugar de proponer una conversión rápida, en adelante los misioneros jesuitas evitarían los debates teológicos y el enfrentamiento directo con la iglesia local hasta el momento en que el catolicismo fuese lo suficientemente fuerte en el país. Por otro lado, Páez no descuidó el aprendizaje de la lengua local, el amárico, y la litúrgica, el ge’ez, para facilitar la traducción y producción de textos católicos en el país.

Tras el breve segundo reinado de Ya’eqob, en 1606 Susenyos toma el poder. Con él, Páez mantuvo una estrecha relación de amistad que le permitió expandir progresivamente la red de residencias jesuitas. El carisma de Páez atrajo a un grupo de cortesanos al catolicismo, incluyendo al medio-hermano del monarca, Se’ela Krestos. Tanto él como el propio rey le pidieron construir sendas iglesias de estilo europeo, lo que supuso la introducción del manierismo renacentista en el Macizo Etíope, si bien ambos templos colapsaron poco tiempo después al no emplear mortero en su construcción. Sus protectores también otorgaron tierras y medios de financiación a las residencias jesuitas. Asimismo, Páez ejerció labores de diplomático al encargarse de redactar las misivas que el rey de Etiopía envió al Papa y al rey de España.

Los beneficios del rey a los católicos provocaron los recelos de los cortesanos tradicionalistas, seguidores de la ortodoxia tewahedo, lo que llevó a una rebelión militar en 1617 de la que Susenyos salió victorioso. A partir de entonces, la implantación del catolicismo se aceleró, prohibiéndose la celebración del Sabbath o la circuncisión, hasta que, a finales de 1621, el rey hizo pública su conversión a la fe de Roma.

Además de una abundante colección epistolar, Páez redactó una obra, titulada História da Etiópia, compuesta de cuatro libros en que aborda aspectos tan variados como la historia, la teología, la botánica, la zoología, la antropología y la geografía etíope. En ella dejó constancia de su visita a las fuentes del Nilo Azul en abril de 1618, siendo el primer europeo en hacerlo.

Páez falleció en mayo de 1622 víctima de unas fiebres, probablemente malaria, en la residencia de Gorgora Velha, en cuya iglesia fue enterrado. Su labor como superior de la misión, cargo que ejerció entre 1603 y 1618, fue fundamental para cimentar la notable expansión católica ocurrida bajo su sucesor António Fernandes y el patriarca Afonso Mendes, si bien en 1632 se produjo el abrupto final del proyecto jesuita en la región.

 

Obras de ~: Historia de Etiopía, La Coruña, Ediciones del Viento, 2014.

 

Bibl.: P. Caraman, The lost Empire: The Story of the Jesuits in Ethiopia, Londres, University of Notre Dame Press, 1985; J. Reverte, Dios, el Diablo y la aventura. La historia de P. Páez, Barcelona, Plaza & Janés, 2001; H. Pennec, Des jésuites au royaume du Prêtre Jean (Éthiopie). Estratégies, rencontres et tentatives d’implantation, 1495–1633. París, Centre Culturel Calouste Gulbenkian, 2003; A. Martínez D'Alòs-Moner, Envoys of a Human God. The Jesuit mission to Christian Ethiopia, Leiden, Brill, 2015; V. M. Fernández, J. de Torres, J. A. Martínez y C. Cañete, The Archaeology of the Jesuit Missions in Ethiopia (1557-1632), Leiden, Brill, 2017; M. Lozano Alonso, Pedro Páez y las Fuentes del Nilo Azul. Diplomáticos, misioneros y aventureros en la Etiopía de los siglos XVI y XVII, Madrid, Fundación Universitaria Española, 2019.

Mario Lozano Alonso