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José María Jujol Gibert

Biografía

Jujol Gibert, José María. Tarragona, 16.IX.1879 – Barcelona, 1.V.1949. Arquitecto.

José María Jujol Gibert nació el 16 de septiembre de 1879 en la casa n.º 6 de la plaza de Prim de Tarragona y fue bautizado dos días después en la iglesia de San Juan Bautista de aquella capital, imponiéndosele los nombres de José María, Andrés e Ignacio. Hijo de un maestro nacional, cursó las primeras letras en la escuela de su padre. En 1888 la familia se trasladó a la entonces villa de Gracia, que ahora forma parte de Barcelona, y durante dos años asistió a las clases de la Escuela Pública de Dibujo de Gracia, con objeto de practicar su irrefrenable deseo de dibujar. A los doce años inició el bachillerato que terminó en 1896, año en que inició los estudios previos de Arquitectura en la Facultad de Ciencias, ingresando en la Escuela de Arquitectura en 1901. Trabajó en el estudio del profesor Antonio Gallissà Soqué y, al morir éste en 1903, trabajó con el arquitecto José Font y Gumà, ambos colaboradores de Luis Domènech y Montaner, los tres muy aficionados y estudiosos de la heráldica y de la cerámica vidriada. El 18 de mayo de 1906 recibió el título de arquitecto mientras colaboraba con Domènech y Font Gumà en las obras de reforma del Ateneo barcelonés. En este punto entró en relación con Antonio Gaudí, al que ayudó en obras como la casa Milà, la restauración de la seo de Mallorca y la Sagrada Familia. Su labor profesional propia se inició en 1907 con la casa Fernando Heras en la calle Tapioles de Barcelona. En 1909 proyectó el teatro del Patronato Obrero, de Tarragona, restaurado recientemente, obra de gran valentía y brillante cromatismo, como fue siempre habitual en su manera de producirse.

También en 1909 hizo la muy singular casa Sansalvador en el paseo de la Mare de Déu del Coll, en Barcelona, con interesantes aplicaciones estructurales del ladrillo visto y el hierro de forja. En 1910 policromó la maqueta de la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia, que figuró en la exposición Gaudí en París. Entre 1910 y 1914 hizo frecuentes viajes a Palma de Mallorca, colaborando con Gaudí en las obras de la catedral, como las pinturas del coro, las cerámicas del presbiterio y los hierros forjados de la cátedra episcopal. En 1911 realizó los Talleres Mañach, de fabricación de cajas de caudales en la Riera de San Miguel, n.º 39, y la decoración de la tienda de la calle Fernando, n.º 57, delirantes obras a base de manchas de colores y curvas a sentimiento en techos y paredes. En 1913 diseñó el nuevo babtisterio de la iglesia parroquial de Constantí (Tarragona) y levantó la famosa torre de la Creu en Sant Joan Despí (Barcelona), compuesta de dos viviendas en planta separadas por un muro vertical y coronadas por una cúpula recubierta de fragmentos de loza, cristal y azulejos. En 1914 hizo la casa Ximènes en el paseo del Imperio Romano de Tarragona, destacable por la abundancia de hierro forjado y esgrafiados y, el mismo año, las reformas del Mas Bofarull en el pueblo de Els Pallaresos (Tarragona), una de sus más llamativas obras, con utilización de elementos de desecho para decorar el interior y el exterior del edificio. Entre 1915 y 1921 se ocupó de la reforma total de la casa de Pedro Negre Jover en Sant Joan Despí. Añadió una amplia tribuna en la planta noble que semeja una carroza, los esgrafiados de fachada y la exuberante decoración de la capilla, la escalera y las habitaciones con pinturas de colores chillones y dorados. Un alumno suyo de la Escuela de Arquitectura definió la decoración de Jujol como una mezcla de cohetes estallando y mermelada.

Antes de explicar la segunda parte de la obra de Jujol, muy diferenciada de la primera, es bueno recordar la gran cantidad de proyectos que no alcanzó a realizar, la extraordinaria colección de dibujo, pinturas y acuarelas y su paso por la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona. El 16 de marzo de 1910 fue designado profesor auxiliar interino de la cátedra de Flora y Fauna, en febrero de 1913 fue auxiliar numerario y en noviembre de 1914, profesor titular de Modelado y Copia de Detalles. El 7 de enero de 1921 ganó las oposiciones a esta cátedra, tomando posesión del cargo en propiedad el 10 de febrero hasta la fecha de su muerte, ocurrida el 1 de mayo de 1949. También ejerció de profesor de Modelado —los alumnos de esta asignatura la llamaban “Pastas”— en la Escuela de Trabajo, donde ingresó en 1924. El 26 de octubre de 1938 el Ministerio de Instrucción Pública decidió separar definitivamente de la enseñanza, con pérdida de todos sus derechos, a los profesores sospechosos de tendencias religiosas o derechistas. Cesaron los profesores Nebot, Domènech, Darder, Llopart y Jujol. Previamente, en abril de 1938, había sido fusilado, por falangista, en Castelldefels el catedrático de Historia del Arte Andrés Calzada Echevarría. Jujol y los demás represaliados fueron restituidos en sus cargos el 27 de enero de 1939. En el archivo de la Escuela de Arquitectura se conservan los proyectos de Jujol estudiante y los que dirigió a sus alumnos en forma de acuarelas que reproducían fragmentos de arquitectura. Jujol solía decir “Què bé que ho feien els antics!” (“¡Qué bien lo hacían los antiguos!”). Existe una colección de acuarelas de los escudos de los caballeros del Toisón de Oro de los sitiales del coro de la catedral de Barcelona, de gran belleza y colorido, generalmente rotulados por Jujol mediante una muy complicada letra gótica, pintada con purpurina, material que usó frecuentemente y que los alumnos designaban como “jujolina”. Su amor por los contrastes de color y la belleza del cromatismo fue explicado por César Martinell Brunet cuando era alumno de Jujol. En el aula los alumnos pintaban sus acuarelas y jugaban un tanto alocadamente. Uno de ellos arrojó un bote de tinta azul a la cara de un compañero con tan mala fortuna que el tintero se rompió y los cristales hirieron la mejilla del estudiante, de tal modo que la sangre roja resbalaba por encima de la tinta azul. El estudiante corrió a lavarse en una pileta junto a la puerta del aula en el momento que llegaba Jujol, que frenó su carrera diciéndole: “¡Qué bonito, el rojo sobre el azul!”. Su trabajo en las Escuelas del Trabajo y de Arquitectura no impidió la continuidad de su labor profesional.

Así en 1917 remató el campanario barroco de la iglesia parroquial de Creixell (Tarragona) con una estructura mixta de hierro y piedra artificial, de agudas formas.

En 1918 hizo personalmente unos hermosos esgrafiados, homenaje a san José Oriol en la calle del Pilar, n.º 24, de Barcelona. Entre 1918 y 1923 levantó la iglesia de Vistabella en La Secuita (Tarragona), muy interesante por su estructura de arcos catenáricos, al modo de Gaudí, y una completa decoración mural interior con pinturas de su mano. A pesar de seguir la pauta gaudiniana, la iglesia de Vistabella es totalmente original, demostrando la interpretación, que no la imitación del estilo del maestro.

En 1918 construyó el camarín de la iglesia de la Virgen del Carmen, en la ciudad de Tarragona, con un elegante cimborio decorado con esculturas y motivos arquitectónicos de lejana inspiración gótica. Entre 1917 y 1949 proyectó diversos edificios en la población de San Juan Despí (Barcelona), entre ellas su propia casa, en la calle Jacinto Verdaguer, n.º 31, que eran, por lo general pequeños chalés de graciosa, dinámica y policroma decoración. La casa Evelio Planells en la avenida Diagonal de Barcelona, esquina a la calle de Sicilia, supone una original variante en las habituales soluciones en las casas del Ensanche barcelonés.

La infatigable laboriosidad profesional de Jujol se mostró en los proyectos para el concurso de una Biblioteca Popular en 1923 para la Mancomunidad de Cataluña, para un monumento al Sagrado Corazón en Bilbao o para el Hospital Español de México, proyectos que luego no presentaba a los respectivos concursos. Su pasión por el dibujo se mostraba, bajo todas sus formas, en los lugares más inesperados, como sobre papel de periódico, programas de concierto u otro tipo de impresos. Diseñó además muebles para la casa Comas, hizo el proyecto, de 1924, de la bandera de la cofradía Virgen del Claustro de Tarragona, distintos objetos para la Exposición de Arte Litúrgico en la Sala Parés de Barcelona en 1925, los esgrafiados, realizados de su mano, en torno del rosetón de la ermita del Rosario de Vallmoll (Tarragona), el paso del Santo Entierro del Gremio de Campesinos de Tarragona, la corona de la Inmaculada y el presbiterio de la parroquial de El Vendrell, en el límite entre las provincias de Barcelona y Tarragona, la decoración pictórica de la capilla de Santa Rita en la iglesia de Santa María de Mataró, la restauración de la capilla de San Francisco de Tarragona, la lápida homenaje a santa Joaquina de Vedruna en la iglesia del Pino, en Barcelona, el proyecto, no realizado, del barrio de Samontà de Sant Joan Despí, concurriendo con dibujos, pinturas y esculturas en sendas exposiciones en Barcelona y Tarragona. En 1926 proyectó la fuente surtidor frente al santuario de la Virgen de Loreto en Bràfim (Tarragona). En 1927, con motivo de las obras de la Exposición Internacional de Barcelona, proyectó, junto a Andrés Calzada Echevarría, el palacio del Vestido a la entrada de la avenida de María Cristina, palacio que decoró interiormente con pinturas, por desgracia desaparecidas. En 1928 proyectó la grandiosa fuente central de la plaza de España para la gran exposición que se inauguró en mayo de 1929, con esculturas de Miguel Blay y los hermanos Miguel y Luciano Oslé Sáinz de Medrano. La fuente, de gran altura, tiene planta triangular de lados curvos, inscrita en un círculo con pavimento de mosaico romano, igualmente diseño de Jujol. Se remata con un pebetero de bronce del que emerge una llama perenne.

Junto a esta obra de gran volumen, se dedicó a proyectar la cueva artificial en el camino del santuario de San Magín de Brufaganya (Tarragona), representando la liberación del santo por un ángel. Expulsado en 1936 de la Escuela del Trabajo y en 1938 de la de Arquitectura, quedó totalmente sin recursos, pero su colega y amigo Ángel Truñó Rusiñol le encargó una serie de informes para la Agrupación Colectivizada de la Construcción de Barcelona, de los efectos de los bombardeos durante la guerra, informes que ilustró con numerosos dibujos y croquis. Acabada la guerra en 1939 se entregó a la restauración de las iglesias y conventos incendiados y destruidos a partir de 1936, tarea por la que no cobró honorarios, de manera que solamente le quedaban sus emolumentos como profesor.

Intervino en la parroquia de San Salvador de El Vendrell, entre 1939 y 1943, donde proyectó el altar mayor, el baldaquino y los altares del Santo Cristo, de la Inmaculada, de San Jorge, del Santísimo Sacramento, en tanto que recompuso el rosetón y las vidrieras del presbiterio. También actuó en la parroquial de San Juan de Campins (Barcelona), y en el convento de las carmelitas de la Caridad de Tarragona, en el altar mayor de la iglesia de la Asunción en Guimerà (Lérida), la restauración de Santa María Magdalena de Bonastre (Tarragona). Restauró el grandioso rosetón de la iglesia de Nuestra Señora de los Reyes o del Pino en Barcelona, destruido por el incendio de julio de 1936. El proyecto se conserva en la Escuela de Arquitectura de Barcelona. En 1940 diseñó el monumento al profesor Calzada y doce alumnos de dicha escuela asesinados entre 1936 y 1939. Este monumento llamado la Puerta Heroica, desapareció en el traslado a la nueva sede de la Diagonal, pero la lápida con los nombres y los relieves se conserva en el jardín de la Real Cátedra Gaudí. En La Pobla de Claramunt (Barcelona) decoró en 1944 el camarín de la Virgen y al año siguiente las pinturas de la cúpula de la parroquial de Capellades. La última obra de Jujol, en 1949, fue la agencia de la Caja de Ahorros Provincial, demolida en 1962.

José María Jujol se casó con Teresa Gibert Mosella en 1927, después de un prolongado noviazgo. El matrimonio se mantuvo siempre unido y educó a sus hijos en la religión católica, que Jujol sintió profundamente, en especial la devoción por la Virgen María.

La vida y la obra de un arquitecto exige un tipo de estudio que va desde los datos biográficos a la relación de sus obras, pasando por los comentarios críticos.

El caso de Jujol es distinto. Este artista fue sobre todo un dibujante, acuarelista y escultor que en sus obras siempre primó el complemento decorativo sobre el estructural. Sin embargo, dejó dos obras de carácter religioso en las que se lanzó a disponer estructuras de arcos catenáricos siguiendo el modelo de Gaudí, aunque sin ser nunca imitación. La iglesia de Vistabella (1918-1929) presenta bóvedas tabicadas de paraboloide de revolución sobre arcos catenáricos.

Tiene planta cuadrada sobre la que los arcos catenáricos trazan una especie de aguda flecha rodeada por las bóvedas de paraboloide. Jujol alcanzó a completar este edificio, pero no pudo hacer lo mismo con el santuario de la Virgen de Montserrat en Montferri (Tarragona), obra iniciada en 1925 por impulso del padre Vives, un jesuita natural de Montferri, que quiso dedicar una iglesia a la Virgen de Montserrat en tierras de Tarragona. Jujol realizó el proyecto e inició la obra con un sistema de arcos catenáricos hechos de bloques de hormigón pobre que se elaboraron a pie de obra, que se interrumpió en 1931 por la expulsión de los jesuitas al inicio de la República Española. Finalmente, a partir de 1983, se inició la conclusión del edificio que ahora luce con su original perfil simulando la montaña de Montserrat. Dejando de lado estas dos obras de características acentuadamente estructurales, el resto de la obra de Jujol constituye una verdadera borrachera de colores, líneas curvas y diseños de cariz barroco, que van desde el hierro forjado, a las vidrieras emplomadas, la cerámica vidriada, los esgrafiados y la utilización de elementos reutilizados, tales como botellas de vidrio, fragmentos de mármol, hierro forjado, latón o madera. El techo de la escalera de la Masía Negre se forma con ocho viguetas en abanico unidas por el sistema compuesto por Sebastiano Serlio, con un fondo de color azul cobalto, llamado a veces azul Jujol, y formas amiboides de color blanco.

En el octógono central situó un ángel trompetero de bulto redondo. Una genialidad más de Jujol, autor de series de dibujos acuarelados de cualquier tamaño, muebles de extrañas formas, pirograbados y rejas de retorcidas formas, al tiempo que tejidos y bordados, así como también papeles recortados con tijera. La obra de Jujol impresiona por su indudable excentricidad; no es un arquitecto de equilibradas formas, sino que es un apasionado del color y la forma, al que se debe admirar por este frenesí creativo. Es fama que no podía estar sin dibujar, aunque fuera sobre manteles, papel impreso o pedazos de madera. Jujol no publicó nada y solamente escribió notas marginales en algunos de sus dibujos. De él escribió en 1939 el secretario de la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona: “Espíritu de exquisita sensibilidad, con sorprendente facultad retentiva y mano de rara habilidad para el dibujo, en cuya técnica no reconoce secretos. Estudioso por temperamento, goza de gran solvencia como arqueólogo y humanista”.

 

Obras de ~: Casa Fernando Heras, calle Tapioles, n.º 54, Barcelona, 1907; Teatro del Patronato Obrero, Tarragona, 1909; Casa Sansalvador, paseo Mare de Déu del Coll, n.º 89, Barcelona, 1909; Talleres Mañach, calle Barberà, n.º 9, Barcelona, 1911; Casa Gibert, Sant Joan Despí (Barcelona), 1913; Santuario de la Virgen de Montserrat, paseo de Montferri (Tarragona), 1925; Palacio del Vestido, Exposición Internacional de Barcelona, 1927-1929; Casa Turmo, calle Ferrocarril, n.º 12, Sant Juan Despí (Barcelona), 1929. Diversas colaboraciones con Gaudí en la Sagrada Familia, catedral de Palma y Park Güell (1907-1914).

 

Bibl.: Santuari (El) de Montferri, Montferri, 1929; J. F. Ràfols, “Jujol”, en Cuadernos de Arquitectura (CA) (Barcelona), 13 (1950); C. Flores, “Algunas precisiones sobre la arquitectura de Jujol”, en Hogar y Arquitectura (Madrid) (1972); VV. AA., “L’Arquitectura de J. M. Jujol”, en CA (1974); J. M. Jujol (hijo), La iglesia parroquial de Vistabella, Vistabella, 1975; H. O ldewarris, “Architekt Jujol”, en Utopia Special, Delft, 1976; VV. AA., Expòsició del Centenari de Jujol, Tarragona, 1979; C. Flores, Gaudí, Jujol y el Modernismo catalán, Madrid, Aguilar, 1982; D. L. Dollens y R. Christ, “Jujol”, en Sites, New York, 1983; M. Durán, Josep M.ª Jujol a Sant Joan Despí, Barcelona, Corporació Metroplitana, 1987; J. Bassegoda, “Homenatge a un gran arquitecte tarragoní”, en Temple (Barcelona), 121 (1987); M. Gausa, “Deliri i raó: el disseny de Jujol”, en Quaderns d’Arquitectura (QA) (Barcelona), 174 (1987); VV. AA., “Josep M.ª Jujol arquitecte, 1879-1949”, en QA (1989); J. Bassegoda, Jujol, Barcelona, Editorial Nou Art Thor, 1990, Gent Nostra 7; VV. AA., Josep M.ª Jujol, architecte, Paris, Centre Pompidou, 1990; I. de Solà Morales, Jujol, Barcelona, Poligrafía, 1990; M. Naranjo, L’Església Arxiprestal del Salvador del Vendrell, El Vendrell, Ajuntament, 1991; D. Dolens, Josep Maria Jujol, Five Major Buildings, New York, Sites, Lumen Books, 1994; J. Bassegoda y M. Naranjo, Actualitat permanent de Josep M.ª Jujol, Tarragona, Parròquia de Bonastre, 1995; VV. AA., L’Univers Jujol, Barcelona, Editorial Actar, COAC, 1997; VV. AA., Jujol, dissenyador, Barcelona, Fundació “la Caixa”, 2002.

 

Joan Bassegoda Nonell