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Gregorio de Céspedes

Biografía

Céspedes, Gregorio de. Madrid, c. 1551 – Kokura, Fukuoka (Japón), 11.XII.1611. Misionero jesuita (SI).

Su padre era el alcalde de casa y corte, Fernando de Céspedes, de Oviedo. Su formación universitaria comenzó en Salamanca con dos años y medio en las disciplinas propias del derecho canónico. En ese momento, entró en la Compañía de Jesús, en la misma ciudad del Tormes, en enero de 1569. Su noviciado transcurrió en Medina del Campo, pasando el trienio de Artes en la ciudad de Ávila. Estaba iniciando su formación teológica cuando el visitador Alessandro Valignano le llamó para formar parte de un grupo de misioneros que habría de partir hacia Oriente desde el puerto de Lisboa en marzo de 1574. Arribaron a la ciudad de Goa, esa pequeña Roma de la India, en el mes de septiembre. En aquel importante centro, prosiguió la formación teológica por espacio de año y medio, fue ordenado sacerdote y finalizó ese período en Macao, entre 1576 y 1577 antes de viajar a Japón.

Se preparó lingüísticamente para trabajar en aquel país por espacio de un año, siendo enviado a Miyako, en el ámbito de Kyoto. Contribuyó a la consolidación de la iglesia que había surgido en Mino, poniéndose en contacto posteriormente con las autoridades de este señorío. Cuando hubo regresado a Ôsaka, fue el primer misionero que se encontró con la esposa del señor de Tango, Hosokawa Gracia Tamako, convertida posteriormente al cristianismo y que acudió clandestinamente a la iglesia. Nueve años de ministerios pastorales que se interrumpieron cuando se promulgó un decreto de expulsión en julio de 1587. Los meses posteriores fueron complicados e itinerantes, buscando escondites. Pudo pasar por Nagasaki antes de que el nuevo provincial del Japón, Pedro Gómez, le nombrase su secretario, puesto que no contaba con importantes conocimientos en lengua japonesa. No duró mucho en este oficio, pues Gregorio de Céspedes despertó un notable escándalo la venta de una joven esclava japonesa en ese mismo puerto de Nagasaki, por lo que tuvo que ser alejado de allí.

Nuevos trabajos le esperaban durante la invasión japonesa de Corea, siendo recurrido por soldados y oficiales cristianos para que, junto con un hermano médico, realizase una visita pastoral y humanitaria —este calificativo se podría mantener hoy—, no ejerciendo nunca trabajos propios de capellán militar.

Fueron, de esta manera, los primeros jesuitas que visitaron aquellas tierras cuando llegaron a Komunkai (es decir, Bahía Negra). Intentó, en sus entrevistas con generales chinos, que en el tratado de paz que se hubiese de firmar se garantizase la libertad de predicación de la fe cristiana, tanto en Corea como en China. Se puede suponer que esta cláusula no se llevó a efecto. Regresó a Japón entre abril y mayo de 1595, ejerciendo como superior de la iglesia de Nakatsu. En 1602, fundaba la de Kokura, lugar donde vivió los últimos nueve años de su vida. A partir de su desaparición, su fallecimiento fue repentino, se inició la persecución contra los cristianos por parte del daimyô de Kokura. Céspedes, salvo errores reseñados, supo moverse por los ambientes más selectos, pero también por los más populares, todos necesarios para ejercer sus trabajos apostólicos. Parte de su correspondencia fue publicada antes de su muerte en 1611.

 

Bibl.: A. Valignano, Sumario de las cosas de Japón (1583). Adiciones del Sumario de Japón (1592), ed. de J. L. álvarez- Taladriz, Tokio, Sophia University, 1954; J. F. Schütte, Introductio ad Historiam S.I. in Japonia, 1549-1650, Roma, Institutum Historicum Societatis Iesu, 1968; Park Chul, Testimonios literarios de la labor cultural de las misiones españolas en el Extremo Oriente: Gregorio de Céspedes, Madrid, Ministerio de Asuntos Exteriores, 1986; J. Ruiz de Medina, Orígenes de la Iglesia Católica Coreana desde 1566 hasta 1784, Roma, Biblioteca Instituti Historici Societatis Iesu, 1986.

 

Javier Burrieza Sánchez