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José Francisco de Arce

Biografía

Arce, José Francisco de. La Palma (Santa Cruz de Tenerife), 8.XI.1651 – Lago Mandioré, Matto Grosso do Sul (Brasil), XII.1715. Jesuita (SI), misionero.

Ingresó en el noviciado jesuítico de Salamanca el 3 de julio de 1669. Destinado a la provincia del Paraguay siendo aún escolar, llegó a Buenos Aires (15 de marzo de 1674) en la expedición del jesuita e hijo de uno de los fundadores de Buenos Aires, el padre Cristóbal Altamirano, quien viajó a Europa (1670- 1674), en su calidad de procurador del Paraguay, y reclutó a treinta y tres jesuitas, entre ellos Arce. Fue ordenado sacerdote el 7 de noviembre de 1677 en Córdoba (Argentina). Acabados sus estudios, fue profesor de Filosofía (1679-1681) en el Colegio Máximo de Córdoba del Tucumán y misionero (1682-1688) en la reducción guaraní de San Ignacio Guazú (Paraguay), donde hizo los últimos votos el 15 de agosto de 1686. Después se le envió al recién fundado colegio de Tarija (actual Bolivia), desde donde se querían establecer misiones entre los chiriguanos. Superior (1690-1692), comenzó su labor con la ayuda de cristianos guaraníes de las reducciones del Paraná- Uruguay. Fundó los pueblos de Presentación y San Ignacio de Tariquea en 1691. En un viaje a Santa Cruz para interceder por un prisionero chiriguano, el gobernador Agustín Arce de la Concha le manifestó su deseo de que los jesuitas se dedicasen más bien a la evangelización de los chiquitos, que pedían misioneros y eran más pacíficos que los chiriguanos.

Con permiso de Gregorio de Orozco, provincial del Paraguay, Arce, acompañado del hermano Antonio Rivas, fundó la reducción de San Javier el 31 de diciembre de 1691, a pesar de la oposición de los españoles de Santa Cruz, que apresaban chiquitos para venderlos como esclavos. La provincia del Perú, encargada de las misiones de Mojos, no podía ampliar su acción a los chiquitos, pese a corresponderle por estar en la gobernación de Santa Cruz. Por eso, el padre general Tirso González desmembró (1696) la región de Chiquitos de la provincia del Perú y la pasó a la del Paraguay. Ese mismo año, ante la noticia del avance de los bandeirantes paulistas del Brasil (terratenientes de origen portugués, esclavistas y terror de las misiones jesuitas), Arce fue designado por el provincial del Paraguay, Simón de León, para recabar información al respecto. Logró reunir en Capoco (más tarde, reducción de San Rafael) un centenar de chiquitos para dificultar su captura por parte de los paulistas. De vuelta a San Javier, recibió una carta de los capitanes invasores, Antonio Ferráez de Araujo y Manuel de Frías, que se calificaban a sí mismos de “portugueses nobles e hidalgos”, en la que le decían: “No venimos a hacer mal a los padres, sino a recoger el gentío que anda por esas tierras”. Arce pidió ayuda al gobernador de Santa Cruz, que envió un contingente de ciento treinta soldados, los cuales, unidos a los trescientos chiquitos de San Javier, derrotaron a las dos “banderas” de mamelucos (mestizos de portugués e india) y a sus aliados, los guarayos, muchos de los cuales se acogieron luego a la misión.

Arce volvió a las misiones guaraníes del Paraná- Uruguay en 1703. Los jesuitas de la provincia del Paraguay habían visto desde el principio la necesidad de encontrar una ruta de comunicación que uniera Chiquitos con Asunción y las reducciones guaraníes, más corta que la de Tucumán, Tarija y Santa Cruz.

Se buscó la posibilidad de utilizar el río Paraguay, que limitaba por el oriente con el territorio chiquito. Se hizo el intento en 1691, 1702, 1703 y 1715. Arce participó en la exploración de 1703, sobre la que escribió una relación (publicada en 1938 por el jesuita Guillermo Furlong [1889-1974]), y en la última de 1715. El provincial Luis Roccafiorita (1658-1734) encomendó esa tarea a Arce y a Bartolomé de Blende (1675-1715), quienes salieron de Asunción el 24 de julio de 1715, río Paraguay arriba, con una veintena de guaraníes y dos españoles. A cien leguas de camino dieron con una partida de payaguás, grupo hostil que, ya en anteriores ocasiones, había interceptado a los jesuitas. Esta vez, por temor a sus enemigos los guaycurúes, se mostraron, al principio, amigables con los misioneros. Arce dejó en las cercanías del lago Mandioré a De Blende con quince guaraníes y los dos españoles, y siguió a pie con los guaraníes restantes hasta llegar a la reducción chiquita de San Rafael.

Dos meses más tarde, volvió al lago Mandioré (entre Bolivia y Brasil) en busca de De Blende. No hallando rastros de éste ni de sus acompañantes, Arce y los seis guaraníes fabricaron una balsa y siguieron el curso del río Paraguay. Pronto se supo, en San Rafael y Asunción, que De Blende y su grupo habían sido asesinados por los payaguás. No hubo ninguna noticia de Arce hasta 1718, cuando cuatro guaraníes sobrevivientes de su expedición, hechos cautivos por los payaguás, llegaron a San Rafael y narraron que, atacados por los payaguás, Arce y dos de los guaraníes habían muerto. Más tarde, los guaycurúes, que venían detrás de los payaguás, traspasaron los cadáveres con sus lanzas.

Aunque Arce había logrado llegar en 1715 a Chiquitos, no se utilizó esta ruta por el difícil paso de los pantanos de Jarayes y, desde entonces, se buscó otra por el río Pilcomayo.

 

Bibl.: C. Sommervogel, Bibliothèque de la Compagnie de Jesus, Bruselas-París, O. Schepens, 1890, col. 1684; J. P. Fernández, Relación historial de las misiones de indios Chiquitos, Asunción, Uribe, 1896, vol. I, págs. 22-91, y vol. II, págs. 109- 141; J. Aguirre Acha, La antigua provincia de Chiquitos, La Paz, Imprenta Renacimiento, 1933, págs. 18-36; G. Furlong, “De la Asunción a los Chiquitos por el río Paraguay. Tentativa frustrada en 1703”, en Archivum Romanum (Roma), 7 (1938), págs. 54-79; R. Vargas Ugarte, Historia de la Compañía de Jesús en el Perú, vols. II y III, Burgos, Imprenta Aldecoa, 1963- 1965; W. Hoffmann, Las misiones jesuíticas entre los Chiquitanos, Buenos Aires, Fecic, 1979, págs. 33-40; D. F. Altamirano, Historia de la misión de los mojos, La Paz, Instituto Boliviano de Cultura, 1979; L. Polgár, Bibliographie sur l’histoire de la Compagnie de Jesus 1901-1980, vol. 3/1, Roma, Institutun Historicum, 1981, pág. 172; E. O. Acevedo, “Canarios en la conquista espiritual del Río de la Plata”, en Revista de Historia Americana y Argentina, 15 (1989-1990), págs. 414-416; A. Menacho, Por tierras de Chiquitos, San Javier, Vicario Apostólico de Ñuflo de Chávez, 1991, págs. 69-70; J. Baptista, “Arce, José Francisco de”, en Ch. E. O’Neill y J. M.ª Domínguez (dirs.), Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús, Roma-Madrid, Institutum Historicum Societatis Iesu-Universidad Pontificia de Comillas, 2001, págs. 218-219.

 

Antonio Astorgano Abajo