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Pedro Martínez de Osma

Biografía

Martínez de Osma, Pedro. Osma (Soria), c. 1427-1430 – Alba de Tormes (Salamanca), 16.IV.1480. Canónigo, catedrático, filósofo, teólogo y humanista.

Su nombre patronímico era Martínez, aunque también se le llamó Osma, pues en la época, y principalmente para los intelectuales, era costumbre que su lugar de origen pasara a formar parte de su apellido. Es probable que sus primeros estudios los cursara en la Escuela Capitular Catedralicia de El Burgo de Osma, provincia de Burgos. Posteriormente se trasladó a Salamanca, al colegio mayor de San Bartolomé, en el que Pedro Martínez de Osma fue colegial (mayo de 1444), al igual que lo había sido su maestro Alfonso de Madrigal, el Tostado. Obtuvo el título de maestro en Artes (diciembre de 1457), a la vez que cursaba Teología. Explicó la cátedra de Filosofía Moral en la Universidad de Salamanca (1457-1463), llegando a ocupar la cátedra de Prima de Teología (junio de 1463-julio de 1478) hasta que fue jubilado, conforme a lo que establecían los estatutos de la Universidad de Salamanca. Fue racionero en la catedral de Salamanca (c. 1472), canónigo en la de Córdoba y corrector de libros eclesiásticos por delegación del deán y Cabildo de la citada iglesia.

Las enseñanzas de Pedro Martínez de Osma en su cátedra, principalmente en los años de su vida universitaria, y también las opiniones vertidas en el púlpito, y más concretamente en su obra Tractatus de confessione, fueron objeto de polémica y calificadas como ortodoxas en la primera sesión de la Junta de Teólogos de Alcalá de Henares. En este tratado, Osma seguía las opiniones de los valdenses y de Wiclef sobre la potestad eclesiástica, la confesión auricular y las indulgencias, extremando a veces su heterodoxia al afirmar que la Iglesia romana podía errar en la fe y que algunos Papas fueron herejes. No compartía Osma la idea de que el perdón de los pecados y la remisión de las penas temporales se realizasen por mediación de la Iglesia. Tampoco estaba de acuerdo con la potestad que reivindicaba la Iglesia de atar y desatar en la absolución sacramental y en la concesión de indulgencias, pues, para Osma, solamente se extendería al orden exterior de la Iglesia y al acceso a la recepción de los sacramentos. El Tractatus de confessione, del que no se ha podido hallar ningún ejemplar (es dudoso que llegara a imprimirse), dio lugar a un encendido debate entre sus lectores. Los defensores de Osma contestaron a los ataques con una serie de escritos de defensa que están citados en los libros de claustros de la Universidad de Salamanca. Entre sus opositores cabe destacar al teólogo dominico Juan López.

Esta controversia acabó derivando en que se abriera proceso primero en Zaragoza y más tarde en Alcalá de Henares contra Pedro de Osma. Se le citó a comparecer (15 de mayo de 1479) ante la Junta de Teólogos y Osma salió de Salamanca, camino de Alcalá (1 de mayo de 1479). Pero, cuando se encontraba en Madrigal, le sorprendió una enfermedad —no se sabe con certeza hasta qué punto real o ficticia— y desde allí envió un certificado médico junto con cartas y declaraciones de testigos y escritos solicitando que se le ampliara el plazo para su presentación ante la Junta. Sin embargo, la Junta continuó con sus actuaciones sin acceder a la petición de Osma. La Junta fue convocada por el arzobispo de Toledo, Carrillo de Acuña, quien se adelantó a la bula de Sixto IV (dada en Roma el 25 de junio de 1478), por la que se ordenaba que se procediera auctoritate apostolica contra la sospechosa doctrina de Osma. El proceso se inició en Alcalá de Henares por la denuncia de algunos profesores salmantinos, impulsados por la rápida actitud de los inquisidores de Zaragoza.

Actuaron como acusadores de Osma dos compañeros suyos del colegio mayor de San Bartolomé: Pedro Ximénez de Prexamo y Pedro Díaz de la Costana, siendo fiscal Pedro Ruiz Riaza. Con todo, la sentencia fue suave, tal vez por tener en cuenta la avanzada edad y delicado estado del acusado, porque algunas de las proposiciones de Osma eran opinables y seguía teniendo seguidores en Salamanca. La Junta de Alcalá de Henares acabó calificando las proposiciones de Osma como erróneas, heréticas e insolentes.

Se pronuncia la sentencia solemne el 24 de mayo de 1479, mandando quemar la obra objeto de polémica, el Tractatus de confessione. Se concede a Osma un mes para que se presente en Alcalá y haga pública la abjuración de sus errores. Osma agotó hasta el último día de plazo el cumplimiento de la sentencia. Asimismo, en el plazo de tres días se debían quemar todos los ejemplares de su libro y en el plazo de nueve días todas las copias del libro de Osma que pudiera haber.

Así se hizo y sus escritos se quemaron en Alcalá de Henares, Salamanca y Zaragoza.

Durante el proceso contra sus doctrinas, Osma permaneció en el convento de Santa María de Gracia, en Madrigal, debido tanto a su enfermedad como al proceso mismo. El último día que se le había dado de plazo para cumplir la sentencia llegó a Alcalá de Henares (29 de junio de 1479) y se organizó una procesión en la cual iba Pedro Martínez de Osma, con un hacha de cera encendida en la mano, y llegados al monasterio de San Francisco, Osma subió al púlpito y abjuró públicamente de sus errores y desvaríos. Como penitencia también se le impuso no entrar en Salamanca ni en sus términos media legua en su entorno durante un año, a la vez que se le restituían todos sus honores y beneficios.

Osma destaca por sus aportaciones al método teológico.

Si bien en un principio fue nominalista, más tarde se convirtió al tomismo. Se opuso a la logica modernorum y se situó más en la línea de los humanistas italianos, alejándose de los sofismas y discusiones frívolas para volver al estudio de la tradición y de los clásicos.

Le abrumaba la excesiva verborrea de los maestros formalistas que abusaban de la utilización de palabras vacías de contenido. Por ello rechazó el calificativo de “famosos” y lo transformó en el de “fumosos”. Sin negar el papel de la gramática y de la lógica, dio mayor importancia a los planteamientos teológicos.

Osma es un autor de transición, que prescindió de las recepciones escolásticas, ya en decadencia, y mantuvo una postura abierta a nuevos cauces, como los humanistas. Moviéndose en la frontera entre la ortodoxia y la heterodoxia, su obra se caracteriza por un cierto escepticismo epistemológico y por una antipatía hacia las especulaciones exageradas.

Pedro Martínez de Osma cultivó distintos géneros literarios, entre los que destacan sus sermones académicos, sus repeticiones, los comentarios teológicos y filosóficos, los estudios políticos, de astronomía y de música, las glosas a las sentencias y otras diversas entre las que destacan la obra teológica Comentaria in simbolo quicumque vunt y sus comentarios a algunas de las obras de Aristóteles, como a la metafísica aristotélica, Breve compendium super sex libris mataphysiae Aristotelis, y a la ética, Comentaria in ethicorum libros Aristotelis (1496) (de este incunable hay tres ejemplares en la Biblioteca Nacional de Madrid, dos en la Universidad de Salamanca, uno en la Biblioteca Colombina y otro en la Biblioteca Universitaria de Sevilla).

El año de su destierro, con ocasión del cumplimiento de su sentencia, decidió pasarlo en Alba de Tormes. Allí se encontró con un gran amigo suyo, el presbítero Juan Flores, quien, a petición de Osma, redactó su testamento. En el propio testamento fundaba una capellanía de coro en la catedral de Salamanca, de la que dejó por patrono al Cabildo, si fuera enterrado en la catedral, y a los beneficiados de San Pedro de Alba, si fuera enterrado allí. Cuando murió, el 16 de abril de 1480, fue finalmente enterrado en la catedral de Salamanca.

 

Obras de ~: Comentaria magistri Petri Osma in Simbolum Quicumque, Segovia, Magistrum Johannes Parix de Heydelberg, c. 1472 (ed. facs. de C. Romero de Lecea, Madrid, Joyas Bibliográficas, 1977-1978); Comentaria in ethicorum libros Aristotelis, correctum per reverendum magistrum de Roa catedrático in studio salmantino, Salamanca, 1496 (introd. y selecc. de A. Cebeira, Pamplona, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra [2002]); Tratado enviado a la Señora Duquesa de Alba, s. f. (cit. por J. López de Salamanca en el cód. 17-24 de la Biblioteca Capitular de Toledo); Tractatus musicae, s. f.; Correcciones a la Vulgata, s. f.; Tractatus de Confessione, s. f. (¿inéd.?); Sermones (en Biblioteca Capitular de Oviedo, cód. n.º 35); Disputatio de anno in quo possuimus dicere Dominum fuiste passum et de quisbusdam erratas in Calendario (en Biblioteca Vaticana, cód. vat. lat. 6301, fols. 46-56, y ms. vat. lat. 6198, fols. 149-163); Breve compendium super sex libris Metaphisice Aristoteliss, Madrid, Biblioteca antigua Universidad Central, 118-Z-27, fols. 1-150 (Biblioteca Capitular, Pamplona, 24, fols. 210-239; Salamanca, Biblioteca Universidad Civil, 2257, fols. 73-218); Conclusiones quattuor de principe (en Biblioteca Capitular, Toledo, cód. 98-27); Conclusiones peregrinae de astrologia (en Biblioteca Capitular, Toledo, cód. 98-27); Quodlibetum de Confessione (en Biblioteca Vaticana, cód. vat. lat. 41499, fols. 36-79); Glosa in I et II Sententiarum (en Biblioteca Capitular de la Seo, Zaragoza, cód. 12-42, fols. 113-165); Conclusio Petri Osma anni LXIII (en Biblioteca Capitular, Pamplona, cód. 233, fol. 127r.); Conclusiones disputandae cum Petro de Ocaña (en Biblioteca Capitular, Pamplona, cód. 52, fol. 404v.; Summa super Libris Politicorum Aristotelis, Córdoba, Biblioteca Capitular, cód. 136.

 

Bibl.: F. Marcos Rodríguez, “Algunos datos biográficos y testamento del Maestro Pedro Martínez de Osma”, en Salmanticensis, 2 (1955), págs. 691-706; F. Lucas Zamora, “El Maestro Pedro de Osma: gloria insigne de nuestra tierra (siglo XV)”, en Celtiberia (Consejo Superior de Investigaciones Científicas [CSIC], Centro de Estudios Sorianos), 14 (1957), págs. 171- 198; J. L. Villolta Elejalde, “Dos manuscritos inéditos de Pedro de Osma”, en Salmanticensis, 8 (1961), págs. 159-174; Q. Aldea, “Martínez de Osma, Pedro”, en Q. Aldea Vaquero, T. Marín Martínez y J. Vives Gatell (dirs.), Diccionario de Historia Eclesiástica de España, vol. III, Madrid, CSIC, Instituto Enrique Flórez, 1973, pág. 1435; F. Marcos Rodríguez, “Pedro de Osma: ¿murió sinceramente arrepentido?”, en Revista Española de Teología (CSIC), 35-36 (1975), págs. 113- 133; K. Reinhardt, Pedro de Osma y su comentario al símbolo ‘quicumque’, Madrid, Joyas Bibliográficas, 1977 (col. Estudios y Ensayos, 1); J. V. Frías Balsa, “Pedro Martínez de Osma, catedrático salmantino del siglo XV”, en Celtiberia (1979), págs. 65-88; “Pedro Martínez de Osma: Vida y obras”, en Burgense (Facultad de Teología de Burgos), 20 (1979), págs. 535- 564; “El ‘Compendium methafisice’ de Pedro de Osma”, en Revista de Investigación (Colegio Universitario de Soria), 1 (1980), págs. 107-120; “Obras de Pedro Martínez de Osma”, en Celtiberia, 30 (1980), págs. 37-58; F. Marcos Rodríguez, “Pedro de Osma y los primeros incunables”, en Revista Española de Teología (RET), 39-40 (1979-1980), págs. 331-341; VV. AA., Homenaje en el V centenario de su muerte: Pedro Martínez de Osma († 1480), Soria, CSIC-Centro de Estudios Sorianos- Consejo Superior de Estudios Sorianos, 1980; A. García García y V. Muñoz Delgado, “La ‘Summa’ de Pedro de Osma sobre ‘la Política’ de Aristóteles”, en Celtiberia (1981), págs. 90-110; J. Goñi Gaztambide, “Un tratado inédito de Pedro de Osma: ‘De officio militis’”, en RET, 43 (1983), págs. 181-191; M.ª T. Cardo Guinaldo, K. Reinhardt y H. S antiago-Otero, “Críticas y aportación de Pedro Martínez de Osma al método teológico”, en Cuadernos de Historia de la Teología, 57 (1984), págs. 7-45; H. S antiago-Otero y K. Reinhardt, Pedro Martínez de Osma y el método teológico: edición de algunos escritos inéditos, Madrid-Soria, Centro de Estudios Históricos-Centro de Estudios Sorianos, 1987; A. García y García, Derecho común en España. Los juristas y sus obras, Murcia, Universidad, 1991; J. Labajos Alonso, Pedro de Osma. Comentario a la Ética de Aristóteles, Salamanca, Publicaciones de la Universidad Pontificia, 1996; A. Cebeira Moro, Pedro Martínez de Osma. Comentario a la Ética de Aristóteles (1496). Introducción y selección de textos, Pamplona, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra, 2002.

 

Nuria Belloso Martín