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Antonio González González

Biografía

González González, Antonio. Los Realejos (Santa Cruz de Tenerife), 17.X.1917 – La Laguna (Santa Cruz de Tenerife), 11.X.2002. Químico.

Nació en el seno de una familia liberal que fue represaliada ideológicamente tras la Guerra Civil. Estudió el bachillerato y la licenciatura en Ciencias Químicas en la ciudad de La Laguna (1942). Se trasladó a Madrid, donde realizó estudios de doctorado con el profesor Manuel Lora Tamayo. Tras cuatro años de investigación en síntesis orgánica obtuvo el título de doctor en Ciencias Químicas que le posibilitó, de forma inmediata, el acceso por oposición a la cátedra de Química Orgánica y Bioquímica de la Universidad de La Laguna (ULL) (1946). Salvo la estancia de un año en la Universidad de Cambridge (1950), donde trabajó bajo la dirección del profesor Alexander Tood, quien fue Premio Nobel de Química (1957) por sus trabajos sobre la química de nucleótidos, el profesor Antonio González realizó toda su labor profesional y de investigación en la ULL. Fue decano de la Facultad de Ciencias (1952-1957) y rector de la Universidad (1963-1968) en un período de máxima expansión de la misma. En reconocimiento a su carrera universitaria, fue nombrado rector honorario (1976) y profesor emérito (1986).

El impulso que fue para la ciencia española la creación, a principios de siglo, de la Junta para Ampliación de Estudios (JAE) se truncó con la Guerra Civil y el exilio de un número importante de los mejores científicos. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en 1939 sustituyó a la JAE reivindicando, en palabras de su primer presidente, “una ciencia católica que ilumine a todo hombre que viene a este mundo. Por tanto, en este momento liquidamos todas las herejías científicas que secaron los cauces de nuestra genialidad nacional y nos sumieron en la atonía y decadencia”. Así que, desde la nada y en este entorno científico, el profesor González inició su actividad independiente en investigación creando una Sección de Química Orgánica del CSIC en la ULL (1949). Para ello contó con la imprescindible ayuda del profesor Lora Tamayo, con quien mantuvo una estrecha relación de amistad durante toda su vida. La estancia en Cambridge con grupos de investigación de excelencia europea le sirvió para planificar objetivos de investigación desarrollables a su regreso a La Laguna. Con esta idea en la mente consiguió, con el apoyo de la Universidad, del CSIC y del Cabildo Insular de Tenerife, la creación del Instituto de Investigaciones Químicas de Tenerife (1963), en el que se dedicó al estudio químico de sustancias de origen natural.

La organización de este centro fue modélica, puesto que, sobre la base de un pequeño grupo de investigación inicial, los campos de trabajo se diversificaron generando nuevas líneas de investigación que favorecieron su crecimiento y consolidación. Impulsó la estancia posdoctoral de sus alumnos en centros no españoles y la incorporación al Instituto de estudiantes extranjeros, convirtiendo en norma una práctica poco común en la España de la época. Su contribución científica en la década de 1960 y las dos siguientes fue importante en la conversión del campo de investigación de las sustancias naturales desde una especialidad puramente académica a una actividad de interés práctico, no sólo en la química y bioquímica, sino también en la biología y medicina. A los estudios iniciales sobre los componentes químicos de la variada flora canaria, le siguió la investigación sobre especies marinas, microorganismos y la continuada búsqueda de moléculas bioactivas en la flora del continente americano. Publicó más de setecientos artículos y monografías, dirigió ciento treinta y cuatro tesis doctorales e impartió seminarios y conferencias en universidades de todo el mundo. Con su jubilación (1986) concluyó el difícil binomio institucional CSIC-ULL. Como profesor emérito continuó su labor investigadora en el Instituto Universitario de Química Orgánica (1985), sustituido por el Instituto de Bio-orgánica (1990) que lleva su nombre, hasta el último día de su vida.

La proyección nacional e internacional de su labor en investigación se pone de manifiesto en los doctorados honoris causa por las Universidades de Oviedo (1982) y Chile (1992), las Medallas de Oro de L’Academie Internationale de Lutece (1978), del International Biographical Centre, Cambridge (1987), de la Universidad Mayor San Marcos de Lima (1980), de la Universidad de La Serena de Chile (1992), de la Asociación Nacional de Químicos de España (1986), de la Real Sociedad Española de Física y Química (1969) y de la Universidad de La Laguna (1986); profesor honorario de las Universidades Nacional de San Marcos de Lima (1981), Asunción de Paraguay (1982), de los Institutos Tecnológico de Monterrey de México (1995) y de Ciencias de Chile (1992). Fue miembro de honor de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España (1992), de la Asociación Química de Perú (1980), de la Academia de Farmacia de Perú (1980), de la Real Academia de Medicina de Canarias (1967) y de la Asociación para el Avance de las Ciencias de Venezuela (1968). Estuvo en posesión de la Gran Cruz al Mérito Civil (1968), Gran Cruz de Alfonso X el Sabio (1966), y el grado de Gran Oficial de la Orden de Bernardo O’Higgins (Chile, 1992). Le fueron concedidos los premios de investigación más prestigiosos de la Comunidad Canaria y del Estado Español, el Premio Canarias de Investigación (1984) y el Premio Príncipe de Asturias de Investigación (1986), respectivamente.

Requerido para jugar un papel importante durante el período constitucional español (1977-1979), fue nombrado, por designación real, senador de las Cortes Constituyentes (1977) y, posteriormente, presidente de la Junta Parlamentaria de Canarias (1978).

 

Bibl.: M. F. Núñez, Historia de la Universidad de La Laguna, t. II, vol. I, La Laguna, Servicio de publicaciones de la ULL, 1998.

 

Julio Delgado Martín