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Manuel Moreno López

Biografía

Moreno López, Manuel. Sevilla, 3.II.1815 – Madrid, 22.XI.1868. Político y periodista.

Tras concluir los estudios de Derecho en la Universidad de Sevilla, en 1836 se trasladó a Madrid, donde se distinguió como redactor de los diarios La Ley (1836) y El Cangrejo (1841), asistió a la tertulia del “Parnasillo” —reunión literaria frecuentada por la flor y nata de la literatura española de la época, como Bretón de los Herreros, Larra, Espronceda, Mesonero Romanos y el conde de San Luis, entre otros— y fue director de los periódicos El Tiempo (1845-1847) y El Parlamento (1854-1859).

Precisamente, durante su labor como periodista en la capital de España, se vio atraído por la política, alineándose con el Partido Moderado y, más concretamente en la corriente “puritana” de este Partido, dada su estrecha amistad con Joaquín Francisco Pacheco, siendo elegido en 1846 diputado en Cortes por el distrito de Almadén (Ciudad Real) y designado embajador en Holanda durante el fugaz Gobierno presidido por aquél (1847).

A continuación, se fundió con la mayoría moderada, la liderada por el general Narváez, iniciando una fulgurante carrera en la vida pública española. En 1849 ocupó nuevamente un escaño en el Congreso como diputado por el tercer distrito de Sevilla capital, presencia en la Cámara Baja que se dilató durante varias legislaturas casi ininterrumpidas, en primer lugar como representante del mencionado distrito (1849-1853) y, posteriormente por el sevillano de Constantina (1858- 1863) y por el primer distrito de la capital hispalense (1863-1866), destacando por sus numerosas intervenciones parlamentarias a favor de su Partido, cuya ideología también defendió desde los periódicos que dirigió.

Además, asumió varios cargos oficiales como los de subsecretario de Gobernación y director general de Rentas Estancadas y de Contabilidad de la Hacienda Pública (este último, al menos desde 1853).

Sin embargo, el culmen de su carrera política-administrativa lo alcanzó en 1863, cuando el 3 de marzo, siendo diputado en Cortes y miembro del Consejo de Estado, fue nombrado ministro de Fomento en el Gabinete presidido por el marqués de Miraflores, a propuesta del entonces ministro de Gobernación, Florencio Rodríguez Vaamonde, etapa ministerial en la que no olvidó a su patria chica, logrando la reclamada construcción del muelle de Sevilla, y continuó con el desarrollo de la ingente construcción de la red de ferrocarriles puesta en marcha por sus antecesores. Además, desempeñó de forma interina, por ausencia de su titular, el Ministerio de Ultramar del 16 al 30 de julio. Y el 4 de agosto de aquel mismo año, al dimitir José Sierra y Cárdenas como ministro de Hacienda por oponerse a la disolución de las Cortes, Moreno López lo sustituyó en la jefatura de este Ministerio, abandonando la cartera de Fomento. Pero, justo tres semanas después de asumir el nuevo encargo ministerial, desde el balneario de Panticosa, donde se encontraba tomando los baños, envió una carta a Miraflores presentando su dimisión como protesta por la circular dirigida, en el marco de las elecciones generales, cuyo comienzo estaba previsto para el 11 de octubre siguiente, a las máximas autoridades políticas de cada provincia por el titular de Gobernación, su antiguo valedor Rodríguez Vaamonde —en la misma se disponía que la asistencia a las reuniones electorales quedaba limitada a los electores que acreditasen tal condición ante la autoridad, otorgándole la capacidad a los gobernadores civiles de suspender el acto en el caso de tratarse asuntos no relacionados con las elecciones, restricciones que perseguían frenar la propaganda electoral contraria al Gobierno—, aconsejándole el propio Miraflores que retrasara su renuncia hasta después de las elecciones, como así hizo, presentándola en firme el 13 de octubre, aunque lo que no pudo evitar el entonces presidente del Consejo de Ministros fue que varios Partidos de la oposición, el Progresista y el Demócrata, decidieran no participar en los comicios, al considerar que la mencionada circular restringía el derecho de reunión y reforzaba el intervencionismo gubernamental en el proceso electoral. Asimismo, Moreno López, desde el escaño parlamentario que ocupaba en el palacio de la Carrera de San Jerónimo, inició una dura oposición al Gabinete del que había sido miembro, contribuyendo a su inestabilidad y posterior caída, materializada en enero de 1864. Finalmente, tras abandonar la Cámara Baja en 1866, permaneció alejado de la vida pública, falleciendo dos años después.

Como reconocimiento a sus servicios a la Corona, ostentó el honor de gentilhombre de Cámara de Isabel II.

 

Fuentes y bibl.: Archivo del Congreso de los Diputados, Serie documentación electoral, 25 n.º 11, 27 n.º 5, 29 n.º 12, 32 n.º 5, 35 n.º 7, 41 n.º 45, 45 n.º 6, 49 n.º 2, 52 n.º 8 y 55 n.º 12.

Congreso de los Diputados, Semblanzas de los 340 diputados a Cortes que han figurado en la legislatura de 1849 a 1850, Madrid, Imprenta de Gabriel Gil, 1850, pág. 142; J. Valera, Historia General de España desde los tiempos primitivos hasta la muerte de Fernando VII continuada desde dicha fecha hasta nuestros días por don Juan Valera con la colaboración de don Andrés Borrego y don Antonio Pirala, t. VI, Barcelona, Montaner y Simón Editores, 1882, págs. 596-597; M. Ossorio y Bernard, Ensayo de un catálogo de periodistas españolas del siglo XIX, Madrid, Imprenta y Litografía de J. Palacios, 1903, pág. 291; Marqués de Miraflores, Memorias del reinado de Isabel II, t. III, Madrid, Ediciones Atlas, 1964, págs. 205-206 y 213-217 (Biblioteca de Autores Españoles, vol. CLXXIV); A. Rull Sabater, Diccionario sucinto de ministros de Hacienda (siglos XIX y XX), Madrid, Instituto de Estudios Fiscales, 1991, págs. 127-128; J. M. Cuenca y S. Miranda, El poder y sus hombres. ¿Por quiénes hemos sido gobernados los españoles? (1705-1998), Madrid, Actas, 1998, págs. 674-677; J. R. Urquijo Goitia, Gobiernos y ministros españoles (1808-2000), Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2001, pág. 270.

 

Francisco Miguel Espino Jiménez