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Rafael Montoro y Valdés

Biografía

Montoro y Valdés, Rafael. Marqués de Montoro (I). La Habana (Cuba), 1852 – 1933. Político, secretario del presidente de la República, diputado, orador, periodista.

Fue alumno de Zenea en el Colegio El Salvador de su ciudad natal. En 1864, se trasladó a Europa para continuar estudios en París, y luego fue a Estados Unidos, al colegio de Charlier en Nueva York, donde permanece hasta finales de 1865. Posteriormente, cursó dos años en San Francisco de Asís, y en 1867 se trasladó a España, donde colaboró como periodista en El Tiempo y El Norte, donde escribió sobre Fausto de Goethe y Cuerdos y locos de Campoamor. Alrededor de 1875 (o en 1877, según Jackson) hasta 1878, fue vicepresidente de la sección de Ciencias Morales y Políticas del Ateneo de Madrid, en el que por entonces se debatía la corriente krausista, de la que él era partidario, aunque no estaba totalmente adherido a ella (según apreciación de López Oto), publicó varios estudios sobre el krausismo en la Revista Europa, de Medina, terciando en la polémica mantenida entre Campoamor y Canalejas.

Por esta época, junto a José del Perojo, fundó la Revista Contemporánea, de la que era el primer redactor, y escribió sobre Musset, Hamann, etc., y era segundo secretario de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles. En 1878, regresó a Cuba, iniciando lo que López Oto consideraba segunda etapa de su vida, que denominó etapa política bajo el Gobierno español en Cuba, que se diferenciaba de la primera pasada en España, en la que se mostraba más intelectual que político. Influenciado por los ideales de la Ilustración del siglo XVIII y una concepción parlamentaria decimonónica, mostró una ideología liberal encuadrada en las filas del conservadurismo (lo que actualmente sería el centro-derecha), por lo que en el discurso pronunciado en Cienfuegos el 22 de septiembre de 1878, defendió directamente a los partidos conservadores. Al mismo tiempo que inició su dedicación política continuó desarrollando el periodismo literario en la isla caribeña, colaborando en la Revista de Cuba y El Triunfo (órgano de prensa del Partido Liberal). Ese mismo año 1878, se creó el Partido Liberal Cubano (o autonomista), que abogaba por una mayor descentralización de Cuba de España, y cuyo jefe político era José María Gálvez, mientras que Montoro era la figura más destacada de la tribuna política y de la prensa de la época.

En 1880 fue diputado por La Habana en las Cortes españolas y en 1886 por Puerto Príncipe.

Tras la Guerra de los Diez Años por la independencia (1868-1878), fue miembro del Partido Autonomista, con el que se mostró contrario a la política española de asimilación de las Antillas, de 1878 a 1895, pero cuando realmente se inició la guerra de independencia, este último año, se decantó a favor de España.

El 4 de abril de 1895 hicieron público el manifiesto del Partido Liberal Cubano opuesto a la guerra separatista.

Posteriormente, a finales de 1897, cuando la constitución autonómica para Cuba dotó a la isla de unos órganos de Gobierno propios, colaboró a cargo de la Secretaría de Hacienda del gobierno cubano de entonces. Y, después de la independencia en 1898, se produjo el tercer y último período de la vida de Montoro (según Oto), en el que trabajó directamente para el nuevo gobierno cubano independiente, durante la presidencia de la república de Tomás Estrada Palma (1835-1908), entre 1902 y 1906, fue ministro (cónsul general) de Cuba en Gran Bretaña y después en Alemania. Más tarde, en 1908, fue candidato conservador a la vicepresidencia de Cuba, y aunque vencieron los liberales le nombraron asesor jurídico de la Secretaría de Estado. Representó a Cuba como plenipotenciario en las Conferencias Interamericanas tercera y cuarta, celebradas en Río de Janeiro en 1906 y Buenos Aires en 1910, respectivamente. En las nuevas elecciones presidenciales celebradas en 1912, vencieron los conservadores, por lo que el nuevo presidente, Mario García Menocal (1866-1941), le nombró secretario de la Presidencia, durante los dos mandatos que estuvo en el poder (entre 1913 a 1921). Y, con la presidencia de Alfredo Zayas (1861-1934), de 1921 a 1925, fue secretario de Estado.

Rafael Montoro es elogiado en la Constitución inglesa y política del continente, de Gumersindo de Azcárate, y se reproduce parte de sus discursos científicos y políticos en la Revista Europea, de Medina y en El Ateneo de Madrid, de Labra.

 

Bibl.: W. M. Jackson, Diccionario Enciclopédico Hispano- Americano de Literatura, Ciencias, Artes, t. XIV, London, W. M. Jackson Editor, s. f.; G. de Azcárate, Constitución inglesa y política del continente, Madrid, Manuel Minuesa de los Ríos, 1878; Montaner y Simón, Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano de literatura, ciencias y artes, Barcelona, Montaner y Simón Editores, 1899; Labra, El Ateneo de Madrid: 1835-1905. Notas históricas, Madrid, Tipografía Alfredo Alonso, 1906; E. López Oto, “Rafael Montoro y Valdés”, en G. Bleiberg (dir.), Diccionario de Historia de España, t. II, Madrid, Alianza Editorial, 1981.

 

Miguel Héctor Fernández-Carrión