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Publius Cornelius L. f. Scipio

Biografía

Cornelius L. f. Scipio, Publius. Publio Cornelio Escipión. Italia, p. m. s. iii a. C. – Ilorci (Hispania), 211 a. C. Cónsul y militar romano.

Fue hijo de Lucio Cornelio Escipión y hermano menor de Cneo Cornelio Escipión Calvo, con quien compartió la guerra en Hispania contra Cartago entre los años 218 y 211 a. C.

El tratado del Ebro, firmado por Roma con Asdrúbal para regular la hegemonía de Cartago en la Península Ibérica, limitaba los movimientos de los cartagineses al sur de este río. Tras la muerte de Asdrúbal el año 221 a. C., su sucesor, Aníbal, sitió y tomó Sagunto el año 219 a. C.; la condición de aliada de Roma de esta ciudad, pese a encontrarse al sur del Ebro, provocó la declaración de guerra (la Segunda Guerra Púnica) en la primavera del año 218 a. C. y el envío de tropas romanas a la Península.

Elegido cónsul para el año 218 a. C., el Senado romano asignó a Publio Cornelio Escipión la intervención militar en Hispania y la lucha contra Aníbal. Así, la familia de los Escipiones asumía la dirección de los asuntos de Hispania, en la que continuaría sin interrupción hasta el año 206 a. C. y en la que volverían a estar presentes en la segunda mitad del siglo ii a. C. Junto a él se dirigió hacia Hispania su hermano Cneo Cornelio Escipión Calvo, quien no tenía mandamiento del Senado sino que operaba a las órdenes de Cneo (véase su biografía).

De camino a la Península Ibérica, Publio supo en Massilia (Marsella) que Aníbal había cruzado el Ródano hacia Italia; ante esta situación, despachó a su hermano Cneo con la escuadra de sesenta naves hacia Hispania para enfrentarse a Asdrúbal Barca y él retornó a Italia, para acampar cerca de Pisa y cerrar el paso a los cartagineses en la llanura del Poo, a donde llegaría Aníbal tras cruzar los Alpes (Polibio, Historias, 3, 40-56).

Las tropas romanas de Publio Cornelio Escipión fueron derrotadas por Aníbal en las batallas de Tesino y Trebia el año 218 a. C. (Polibio, Historias, 3, 65-75).

El año 217 a. C. Publio fue enviado como procónsul a la Península Ibérica con una nueva flota de treinta naves (veinte según Polibio, Historias, III, 97, 2) para unirse al ejército de su hermano Cneo y dirigir las operaciones contra los cartagineses. Ese ejército era igual en número (dos legiones) al que en los años 217-216 operaba en Sicilia, y en el año 215 en Cerdeña.

En esta ocasión, las tropas romanas cruzaron el Ebro hacia el sur por primera vez en el conflicto y comenzaron a ganarse el apoyo de los indígenas, que habría de ser clave para la recuperación de Sagunto.

Las actividades de Publio Cornelio Escipión en Hispania entre los años 216 y 213 a. C. sólo se conocen de forma parcial gracias al relato de Livio; parece que centró su actividad en impedir la llegada de refuerzos hacia Aníbal y en la búsqueda de nuevos aliados entre los indígenas, jalonado todo por diferentes operaciones militares contra los cartagineses fundamentalmente en el sur y en la zona del Saltus Castulonensis, donde la propia ciudad de Cástulo (cerca de Linares, Jaén) cayó el año 214 a. C. en poder romano.

Lo más destacable de este período son las dificultades para aprovisionar a un ejército cuyos suministros procedían aún de Italia; prueba de ello es la carta enviada al Senado romano por los dos Escipiones el año 215 a. C. indicando que las tropas se encontraban casi en la indigencia y que carecían de fondos para pagar los estipendios y adquirir ropa y víveres (Livio, Historia de Roma [ab urbe condita], 23, 48, 4). Sólo los éxitos militares en territorio hispano animaron a Roma a mantener el envío de nuevos refuerzos tras la batalla de Cannas (216 a. C.) en la seguridad de que la segunda Guerra Púnica se habría de decidir en la Península Ibérica. Publio Cornelio Escipión recuperó el control de Sagunto en 213/212 a. C., sometiendo luego a los turboletas y vendiéndoles como esclavos (Livio, Historia de Roma, 24, 41).

La deserción de los celtíberos, aliados de Roma y sobornados por Asdrúbal, fue para la historiografía romana la causa directa de la derrota y muerte de Publio Cornelio Escipión y de su hermano Cneo (Livio, Historia de Roma, 25, 32-34; Appiano, Iberia, 16). Se desconoce la fecha exacta de estos acontecimientos, que hay que situar probablemente en el 211 a. C., si se acepta la versión de Livio seguida por Mommsen, y no en 212 a. C. El lugar de su muerte fue Ilorci, un lugar del sudeste de Hispania de difícil localización, pero que Plinio el Viejo (Historia Natural, 3, 3, 9) seguiría identificando casi tres siglos después como tumba de Escipión.

El escudo de Publio Cornelio Escipión fue recuperado después en el campamento de Asdrúbal y llevado a Roma, estuvo expuesto en el Templo Capitolino (Plinio, Historia Natural, 35,14); tras la toma de Carthago Nova el año 209 a. C., su hijo Publio Cornelio Escipión el Africano se ocuparía de celebrar allí las honras fúnebres por su padre y su tío.

 

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Juan Manuel Abascal