Ayuda

José Fernando Maximiliano de Baviera

Biografía

Baviera, José Fernando Maximiliano de. Viena (Austria), 28.X.1692 – Bruselas (Bélgica), 6.II.1699. Heredero del trono español.

Miembro de la familia Wittelsbach, hijo de Maximiliano Manuel, duque elector de Baviera, y de María Antonia de Austria (hija de la infanta Margarita, hermana de Carlos II y del emperador Leopoldo I).

Era biznieto, por tanto, de la reina madre de España, Mariana de Austria, y sobrino nieto de Carlos II. A comienzos de 1693, el príncipe fue enviado a Múnich, donde trascurrió la mayor parte de su corta existencia.

De escasa salud, a comienzos de 1698 padeció una varicela de la que sanó, según su aya, la condesa de la Pérouse, gracias a la intercesión de san Benito, obispo y patrón de la capital bávara, cuyas reliquias y ornamentos fueron llevados junto a su lecho. En mayo de aquel año, su padre lo llevó consigo a Bruselas.

Nuevamente enfermo desde finales de enero de 1699, al parecer también de varicela, murió en las primeras horas del viernes 6 de febrero. El lunes 9, sus restos fueron enterrados en Santa Gúdula, junto a los de los archiduques Alberto e Isabel.

Su madre, que murió dos meses después del parto a consecuencia de fiebres puerperales, ratificó en su testamento la renuncia a sus derechos sucesorios al trono español, que ya se había estipulado en sus capitulaciones matrimoniales (1685). Tal ratificación era esencialmente una exigencia de su padre, el emperador Leopoldo I, hijo de la emperatriz María (hermana de Felipe IV), que no quería que los posibles herederos de la hija de su primer matrimonio con la hermana de Carlos II compitieran con los de sus hijos varones habidos del segundo (con Leonor de Neoburgo). Pero aunque fuera válida en el Imperio, no lo era en España frente al testamento de Felipe IV. Según Maura, el embajador imperial conde de Lobkowitz solicitó infructuosamente su ratificación por las Cortes. Por otra parte, es dudoso que se cumplieran plenamente las capitulaciones matrimoniales que, a cambio de tal renuncia, prometían conseguir para la casa de Baviera el gobierno de Flandes, en condiciones similares a las que tuvieron los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia a la muerte de Felipe II. Aunque Maximiliano Manuel desempeñó el cargo de gobernador de los Países Bajos españoles, lo hizo en las mismas condiciones que sus antecesores, sometido siempre a un posible relevo por parte del Monarca y, por tanto, en una situación muy distinta a la de los archiduques.

En la Corte madrileña, la opción sucesoria de José Fernando fue apoyada decididamente por su bisabuela, la reina madre Mariana de Austria. En 1696, poco después de la muerte de ésta y tras la consulta del Consejo de Estado, Carlos II redactó un primer testamento en el que le nombraba heredero. Tras el tratado de Reparto de la Monarquía española firmado en La Haya por Francia, Inglaterra y Holanda, el 11 de octubre de 1698, un segundo testamento de Carlos II, del 11 de noviembre, volvía a instituirle como heredero universal de todos sus reinos y territorios.

Meses después, el conde Monasterol fue el encargado de comunicar oficialmente a Carlos II la triste noticia de la muerte de su heredero.

 

Bibl.: G. Maura y Gamazo, duque de Maura, Vida y reinado de Carlos II, Madrid, Aguilar, 1990; L. Ribot García, “La España de Carlos II”, en P. Molas Ribalta (coord.), La transición del siglo xvii al xviii. Entre la decadencia y la reconstrucción, en J. M.ª Jover Zamora (dir.), Historia de España de Menéndez Pidal, t. XXVIII, Madrid, Espasa Calpe, 1993; L. Ribot García, “La sucesión de Carlos II. Diplomacia y lucha política a finales del siglo xvii”, en El arte de gobernar. Estudios sobre la España de los Austrias, Madrid, Alianza Editorial, 2006; (dir.), Carlos II. El rey y su entorno cortesano, Madrid, Centro de Estudios Europa Hispánica, 2009.

 

Luis Ribot García