Ayuda

Jorge de Bardají y Ram

Biografía

Bardají y Ram, Jorge de. Calatayud (Zaragoza), 1395 – Tarazona (Zaragoza), 9.IX.1463. Obispo, canciller, consejero real y prior.

Tercer hijo de Berenguer de Bardají, justicia de Aragón en 1423, estirpe descendiente de una familia de ricos hombres documentados desde finales del siglo xi en la Val de Bardají, de la que tomaron apellido, cuyas armas heráldicas lo componían un escudo de blasón de oro con tres fajas de azur.

Sus hermanos mayores ocuparon puestos de gran relieve; así, Juan, el primogénito, fue caballero y camarlengo del rey Alfonso V de Aragón —prestándole importantes servicios en la guerra de Nápoles—, sucesor en las baronías de Pertusa y Antillón, mientras que Berenguer fue titular de los señoríos de Oliete, Alcaine y Ovón. Entre tanto, su hermana María casó con Pedro Ximénez de Urrea, vizconde de Rueda y señor de la tenencia de Alcalatén.

Habiéndose consagrado a la Iglesia, obtuvo el priorado del monasterio del Santo Sepulcro en Calatayud, donde fundó un colegio para huérfanos. Posteriormente ocupó la sede episcopal de Pamplona, desde donde fue trasladado a la de Tarazona entre los años 1450-1452, siendo nombrado después obispo de Tarragona. Se opuso a la elevación a la categoría de colegiata de la iglesia de Santa María de Borja.

Promovió la celebración de un sínodo, promulgando las correspondientes Constituciones sinodales en 1454 —citadas en el Memorial del sínodo del obispo Cerbuna— vigentes en toda la diócesis de Tarazona, cuya demarcación había establecido el concilio de Burgos (1130), permaneciendo inalterada hasta la reestructuración de 1956. Le cupo la anécdota de bautizar el 11 de febrero de 1453, en la catedral metropolitana de la seo de Zaragoza, al que sería el futuro Fernando el Católico.

Según relata el cronista Jerónimo Zurita, este prelado fue miembro eximio del Consejo Real. No en vano, destacó en misiones diplomáticas de cierta envergadura, que llevó a cabo como embajador de Juan II ante el monarca castellano para dilucidar las diferencias existentes entre ambos reinos. Asimismo, sus dictámenes encomendados por las Cortes fueron muy estimados por su mesura y aquilatación.

 

Bibl.: G. García Ciprés, “Ricos hombres de Aragón: los Bardaxí”, en Linajes de Aragón, 3 (1912), págs. 8-10, 21-27, 34-37 y 49-54; J. Zurita, Anales de la Corona de Aragón, ed. de A. Canellas López, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1967-1988, lib. 17, cap. 14; M. J. Berraondo Urdampilleta, “Datos históricos de Alcaine y Obón”, en Teruel, 87 (1999), págs. 7-77; F. de Moxó y Montoliu, “Documentación napolitana de Alfonso V conservada en el Archivo del Instituto de Valencia de Don Juan de Madrid”, en Miscellanea de Luna, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 2004, págs. 249-265; F. Latassa y Ortín, Biblioteca nueva de los escritores aragoneses, ed. de G. Lamarca Langa, Zaragoza, Real Sociedad Económica de Amigos del País & Ibercaja, Obra Social y Cultural, 2005, págs. 367-368.

 

Miguel Ángel Motis Dolader