Ayuda

Gregorio Martínez Sierra

Biografía

Martínez Sierra, Gregorio. Madrid, 1881 – 1.X.1947. Dramaturgo y director de escena.

Hijo de una familia acomodada, fue educado en el Liceo Francés, lo que le puso en contacto con una literatura foránea que llegó a conocer muy bien, además de sus viajes parisinos que le pusieron en contacto con las tendencias renovadoras de la escena europea. En 1901 se casó con María de la O Lejárraga, figura fundamental en la vida y la obra de Gregorio. En 1902 fundó, con poco éxito, la revista Vida moderna, fracaso del que se resarció con creces al crear poco después una segunda publicación de mucha mayor importancia, Helios, en colaboración con Juan Ramón Jiménez y Pedro González Blanco. Paralelamente inició una labor teatral de gran éxito (si bien las últimas investigaciones ponen en sospecha su exclusiva autoría, adjudicándosela en todo o en parte a su mujer) al estrenar piezas como Los abejorros, El arreglo de la casa, La mentira piadosa y el libreto de la zarzuela Las golondrinas, con partitura de Usandizaga, tarea que culminó con Falla, cuando escribió los libretos de El sombrero de tres picos y de El amor brujo. Y sobre todo un libro delicioso, Teatro de ensueño (1905), conjunto de obras cortas simbolistas, con la participación de Rubén Darío y el mismo Juan Ramón, y con las ilustraciones de Rusiñol. Al mismo tiempo que escribe una serie de ensayos (El alma cordobesa de Romero de Torres) y de novelas (Tú eres la paz, Aventura), fundó una tercera revista que llevará aparejada una gran empresa editorial, Renacimiento (1910). Para la actriz Catalina Bárcena, con quien se unió sentimental y profesionalmente, escribió lo más valioso de su teatro como Primavera en otoño, Juventud, divino tesoro, y se instaló, con compañía propia, en el teatro Eslava, donde Martínez Sierra estableció su “Teatro de Arte”, organismo fundamental en los inicios del teatro vanguardista español y donde Martínez Sierra ejerció, durante ocho años (de 1917 a 1925) de gran promotor y director de escena de su tiempo. Y, en colaboración con Benavente, intentó atender el teatro infantil con otra interesante empresa que bautizó como “El teatro de los niños” y luego “El Teatro de las Familias”. En 1925 la compañía de Martínez Sierra y Catalina Bárcena inició un largo y exitoso periplo por Europa y América. Terminada esta gira, hacia 1933, Gregorio y Catalina marcharon a Hollywood, donde ambos hicieron cine en la meca del nuevo arte. Regresó a España en 1935 por motivos de salud; proyectó hacer cine en su tierra, pero el comienzo de la Guerra Civil lo impidió y se fue a hacerlo a la Argentina, donde filmó la versión de su comedia más afamada, Canción de cuna. Allí alternó la actividad cinematográfica con nuevos títulos teatrales. Regresó a la patria en 1947 con nuevos proyectos que la muerte, casi inmediata al regreso, impidió finalmente. La figura y la obra de Martínez Sierra fueron fundamentales para entender la evolución del Modernismo español.

Como poeta, su primer libro se tituló El poema del trabajo, escrito en prosa poética, al que le siguió Diálogos fantásticos, con un lírico y profundo sentido de la naturaleza. El tercero fue Flores de escarcha, ya en verso libre, continuado por La casa de la Primavera.

También fue notable su producción de novelas, tanto cortas como largas, aunque es una faceta muy olvidada en relación con la que más fama le ha dado en el canon literario, la de autor dramático, tanto por sus obras originales como por las muchas que tradujo, estrenando continuadamente entre 1908 y la década de 1930. Algunos de sus muchos títulos fueron piezas de notable aceptación entonces, como Canción de cuna (tal vez su mayor éxito, todo un clásico contemporáneo), Lirio entre espinas, Primavera en otoño, Don Juan de España o Triángulo. Y junto a su escritura teatral, su fundamental aportación como director de escena en el ya citado “Teatro de Arte”. Martínez Sierra mostró la importancia del pintor como escenógrafo, para romper la rutina escenográfica (con él trabajaron Fontanals, Barradas o Burmann) la incorporación de los ballets a la escena, la creación de espectáculos múltiples, con la palabra, la música y el movimiento. En el teatro Eslava, el total “hombre de teatro” en que se convirtió Martínez Sierra hizo posible la llegada a los escenarios de dramaturgos que habían sido rechazados por otras empresas, y él fue el primero en estrenar al joven García Lorca (con su pieza El maleficio de la mariposa). La lista de espectáculos que promovió desde el “Teatro de Arte” fue tan notable como variada: desde clásicos como Shakespeare, Goldoni o Zorrilla a autores de su tiempo como Marquina o Arniches; presentó tanto autos sacramentales como pantomimas, con incorporación de los ballets rusos de Diaghilev. Aquella experiencia, compartida con la actriz Catalina Bárcena, la resumió el mismo autor-director en el libro Un teatro de arte en España (1917-1925). La actriz y el director viajaron por Europa y América con sus espectáculos modernos y renovadores.

 

Obras de ~: El poema del trabajo, Madrid, Eusebio Sánchez 1898; Diálogos fantásticos, Madrid, A. Pérez y P. García, 1899; Horas de sol, Madrid, Ambrosio Pérez, 1901; La tristeza del Quijote, Madrid, Biblioteca Nacional, 1905; Teatro de ensueño, Madrid, Imprenta Samarám y Cía., 1905; Tú eres la paz, Madrid, Montaner y Simón, 1907 [y en Las mejores novelas españolas contemporáneas, III (1905-1909), ed. de J. de Entrambasaguas, Barcelona, Planeta, 1962, págs. 611-888]; Juventud, divino tesoro, Madrid, Renacimiento, 1908; El amor catedrático, Barcelona, Doménech, 1910; Primavera en otoño, Madrid, Prieto y Cía., 1911; Canción de cuna, Madrid, R. Velasco, 1911; Lirio entre espinas, Madrid, Velasco, 1911; Cartas a las mujeres de España, Madrid, Clásica Española, 1916; Vida y dulzura, Madrid, Renacimiento, 1920; Obras Completas, Madrid, 1920-1933; Don Juan de España, Madrid, Estrella, 1921; Un teatro de arte en España, 1917-1925, Madrid, La Esfinge, 1926; Triángulo, Madrid, Estrella, 1930.

 

Bibl.: M. Martínez Sierra, Gregorio y yo: medio siglo de colaboración, México, Exportadora de Publicaciones Mexicanas, 1953 (Valencia, Pre-Textos, 2000); R. Gullón, Relaciones amistosas y literarias entre Juan Ramón Jiménez y los Martínez Sierra, San Juan de Puerto Rico, Ediciones de La Torre, 1961; A. Goldsborough Serrat, Imagen humana y literaria de Gregorio Martínez Sierra, Madrid, Gráficas Cóndor, 1965; P. W. O’Connor, Gregorio and María Martínez Sierra, Boston, Twayne Publishers, 1977; C. Reyero Hermosilla, Gregorio Martínez Sierra y su Teatro de Arte, Madrid, Fundación March, 1980; J. Laury Rusciolelli, Gregorio Martínez Sierra between two worlds, Michigan, Ann Arbor University, 1985; J. E. Checa Puerta, Los teatros de Gregorio Martínez Sierra, Madrid, Fundación Universitaria Española, 1998; “Gregorio Martínez Sierra y el cine: de Madrid a Hollywood”, en Anales de Literatura Española Contemporánea (Lincoln, Nebraska), vol. XXVII, n.º 1 (2002), págs. 45-67.

 

Gregorio Torres Nebrera