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Enrique Gutiérrez Ríos

Biografía

Gutiérrez Ríos, Enrique. Madrid, 12.XII.1915 – 8.VIII.1990. Químico inorgánico.

Su padre poseía una tienda de material eléctrico, hecho que puede ser relevante para su posterior vocación.

Alumno brillante, obtuvo una beca para cursar los estudios secundarios (en los padres dominicos de Alcázar de San Juan) y otra posterior para la licenciatura de Ciencias Químicas (Universidad de Valencia, Burjassot). La Guerra Civil interrumpió sus estudios, que acabó en la Universidad de Madrid. En 1940 obtuvo una beca para realizar su tesis doctoral en el Instituto de Edafología sobre el carbonato cálcico y las arcillas españolas, bajo la dirección del padre José María Albareda, personalidad relevante en el mundo de la ciencia española, tanto en sus aspectos administrativos (secretario general del Consejo Superior de Investigaciones Científicas [CSIC] entre 1939 y 1966) como científicos (principalmente en el campo de las ciencias del suelo, la edafología). De la admiración y afinidad que Enrique Gutiérrez Ríos sentía por Albareda ha dejado testimonio en su conocida biografía.

Fue catedrático de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada (1945-1957) y posteriormente desempeñó el mismo cargo en la Universidad de Madrid, hoy Complutense, desde 1957 hasta su jubilación el 30 septiembre de 1985. En esta última Universidad fue decano (1962-1964) y rector (1964-1967). Participó muy activamente en diversos organismos, tales como la Comisión Asesora de Investigación Científica y Técnica, el Consejo Nacional de Educación, y muy especialmente en el CSIC, creador y primer director de la Estación Experimental del Zaidín en Granada (1955), director del departamento de Química Inorgánica (Instituto Elhuyar).

Fue académico numerario de las Reales Academias de Farmacia (medalla n.º 37, 1983-1990, con el discurso de ingreso titulado La Química Inorgánica en la segunda mitad de siglo, contestación por Antonio Doadrio López, 3 de febrero de 1983) y de Ciencias (medalla n.º 42, 1984-1990), con un discurso titulado La investigación de la arcilla y de los minerales de la arcilla en España, contestado por Felipe Calvo y Calvo (22 de mayo de 1985). Asimismo fue presidente de la Real Sociedad Española de Física y Química (1966-1970). Obtuvo el Premio indivual de Investigación del Patronato Juan de la Cierva en 1948 y los Premios Francisco Franco del CSIC en 1967, el José María Albareda el mismo año y la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio.

Un episodio curioso, que merecería sin duda el interés de algún historiador, es el de la Presidencia del CSIC. En aquella época, 1973-1974, el presidente nato era el ministro de Educación y Ciencia (José Luis Villar Palasí y luego Julio Rodríguez Martínez).

El profesor Gutiérrez Ríos fue nombrado presidente efectivo el 28 de septiembre de 1973, cesando un año después por razones no muy claras. Quedan las actas del CSIC de este período así como el testimonio del profesor Lora-Tamayo en sus memorias Lo que yo he conocido: Recuerdos de un viejo catedrático que fue ministro (Ingrasa, 1993: 271-272), memorias que no coinciden exactamente con los recuerdos personales de los familiares del profesor Gutiérrez Ríos.

Como docente, quedan sus libros, entre ellos Química Inorgánica (Editorial Reverté, 1979, 875 páginas), que ha ejercido una influencia notable sobre varias generaciones de estudiantes. Allí se recoge una manera de enseñar esta disciplina que abandona una presentación descriptiva para usar una mucho más estructural, cambio que inició en sus primeros tiempos de Granada (en recuerdo de sus méritos, la Universidad de Granada le otorgó el título de doctor honoris causa). Es también notable el interés del profesor Gutiérrez Ríos por la cristalografía de rayos X. Hoy no se puede concebir la investigación en química sin este método.

Dada la escasez de científicos en la España de la inmediata posguerra, aquellos que destacaban por sus cualidades tuvieron la oportunidad de formar a muchos profesores. Muchos docentes notables de hoy son los “nietos” de Enrique Gutiérrez Ríos (alumnosde sus alumnos): Francisco González García (Ernesto Carmona, Guillermo Munuera), José Luis Martín Vivaldi (José María Serratosa), Juan de Dios López González (Francisco Rodríguez Reinoso), Andrés Mata Arjona (Miguel Ángel Alario, Miguel Gayoso).

En lo que concierne a sus trabajos de investigación, reflejan en parte su formación con Albareda. Una curiosa circunstancia, que también influyó en su orientación, fue que durante sus años en Granada, de esta Universidad dependía la vida académica de la zona norte de Marruecos (entonces protectorado español).

Ello llevó al profesor Gutiérrez Ríos a viajar frecuentemente allí, en condiciones a veces precarias, y le hizo interesarse por unos minerales allí abundantes, las bentonitas y las montmorillonitas. De ese interés son testigos unas patentes españolas (185865 y 185866) y algunas publicaciones de los años 1948- 1955. Otras líneas de investigación en las que trabajó fueron “Sobre constitución química y propiedades específicas de silicatos de estructura laminar”, “Sobre cambio iónico”, “Sobre compuestos interlaminares de silicatos con sustancias orgánicas” (Nature, 1955, 176, 1222), “Sobre hidroxisales”, etc. Introdujo una serie de técnicas experimentales (el difractómetro de rayos X de Granada fue el primero que se compró a una casa comercial) para la caracterización térmica y estructural de silicatos, sin descuidar los aspectos teóricos.

Notable es también la continua atención que a lo largo de su vida manifestó por los temas culturales en relación con la ciencia.

Resulta interesante reproducir aquí algunas opiniones sobre el profesor Gutiérrez Ríos que se encuentran en publicaciones de difícil accesibilidad. En su toma de posesión como académico de Farmacia (medalla n.º 37), el profesor Antonio Monge de la Universidad de Navarra escribe (23 de abril de 1992): “Me correspondió participar con él en alguna mesa redonda (años setenta), me di cuenta que su pensamiento científico tenía solidez y consistencia fuera de lo normal. Propio solamente de personas muy singulares”.

En la toma de posesión como académico de Ciencias (medalla n.º 42), escribe el profesor Miguel Ángel Alario (Universidad Complutense, 26 de mayo de 1993): “Es notorio que el Profesor Gutiérrez Ríos fue el creador de una de las escuelas más importantes de la Química Española de la posguerra. [...] El Profesor Gutiérrez Ríos tenía además la vertiente docente bien arraigada. Era un magnífico enseñante”.

En su obra La investigación química española (Alhambra, 1981: 173) cuenta el profesor Manuel Lora-Tamayo los inicios de Gutiérrez Ríos en la Universidad de Granada y describe con detalle sus investigaciones.

El propio autor de esta biografía ha escrito “De los restantes químicos inorgánicos españoles, tres figuras sobresalen por su importancia: Enrique Gutiérrez Ríos (Madrid), Francisco González García (Sevilla) y Rafael Usón Lacal (Zaragoza)” (J. Elguero, España: Ciencia, Espasa Calpe, 1991: 241).

 

Obras de ~: “Adsorción y bases de cambio, en relación con la composición química y condiciones de formación de las arcillas españolas (tesis doctoral)”, en Anales de Edafología (AE), 2 (1943); “Nuevo aspecto de la química inorgánica”, en Arbor, 8 (1945), pág. 235; con L. Hernando, “Yacimientos de bentonia en Marruecos Español”, en AE, 5 (1947), pág. 633; con F. González García, “Sobre los silicatos de la serie isomórfica montmorillonita-beidellita”, en Anales de Física y Química, 45B (1949); “Acción de los ácidos fuertes sobre los silicatos de la serie isomorfa montmorillonita-beidellita”, en AE, 2 (1952), pág. 225; “Grandeza y miseria del especialismo”, en Nuestro Tiempo, 4 (1954), pág. 38; “Nature of calcium sulphate gels in ethylene glycol”, en Nature, 176 (1955); “Interlamellar organic complexes of graphitic acid. A preliminar study”, en Nature, 176 (1955); La recherche dans les sciences experimentales, La Table Ronde (décembre 1959); con O. García Martínez y J. Cano Ruiz, “Hidroxicloruros dobles de cobalto y otro metal pesado bivalente”, en Anales de Física y Química (AFQ), B, 58 (1962), pág. 615; “Acerca del ácido grafítico y sus complejos interlaminares”, en AFQ, 57 (1965), pág. 165; “José María Albareda. Una época de la cultura española, Madrid, CSIC, 1968; Factores personales en la génesis de la nueva física”, en Atlántida, 6 (1968); “El lenguaje simbólico de la naturaleza”, en Atlántida, 7 (1969); La vida de la inteligencia. Selección de escritos de J. M. Albareda, Madrid, Editorial Magisterio Español, 1971; con G. Zurano Hernández, O. García Martínez y A. Guerrero Laverat, “Hudroxisales. XV. Sobre los hidroxitiocianatos de metales bivalente. Hidroxitiocianatos de Cd. Parte I, en AFO, 70 (1974); con M. M. Espigares y J. B. Polonio, Synthesis, characterization and thermal decomposition of uranyl propionate complexes with Zn, Mn, Ni, and Co, en Journal Thermal Anal, 8 (1975) 135; Uranyl maleate trihydrate and ammonium uranyl maléate, en Anales de Química (AQ), 73 (1977), pág. 56; con C. Pico Marín y M. L. Veiga Blanco, Reactions of tellurium oxides with alkaline metal oxides and hydroxides, en J. Chem. Soc., Dalton Trans. (1978), pág. 949; Química Inorgánica, Barcelona, Editorial Reverté, 1978 (1984); Química Inorgánica, Madrid, UNED, 1981; con E. Gutiérrez Puebla, A. Monge y I. Rasines, “Crystal growth and structure of diantimony (III) zinc oxide”, en Acta Crystallogr. Sect. B, 38B (1982), pág. 2020; con C. Ruiz Valero, A. Monge y E. Gutiérrez Puebla, “Structure of [1,3-dimethyl-2,4,5,6(1H,3H)-pyrimidinetetrone 5-oxime]silver(I)”, en Acta Crystallogr. Sect. B, 39B (1983), g. 1214;

 

Bibl.: http://www.csic.es/imagenGaleria.do?galeria=presiden tes&codImg=38.

 

 

José Elguero Bertolini