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Ana de Ayala

Biografía

Ayala, Ana de. España, s. XVI – Venezuela, s. XVI. Expedicionaria, mujer de Francisco de Orellana.

Francisco de Orellana se casó con Ana de Ayala pese a la fuerte resistencia de fray Pablo de Torres, quien más tarde se convertiría en obispo de Panamá, que no quería que se casase con una mujer que no iba a aportar “un solo ducado” con su dote. No fue sólo el hecho de que el Adelantado quisiera casarse con una mujer pobre, es que también quería llevarse a la expedición del río Amazonas a dos de sus cuñadas. Así escribe el obispo quejándose al Emperador: “[c]uanto a lo de nuestra armada, V. M. sepa que el Adelantado se casó, contra mis persuasiones, que fueron muchas y legítimas, porque a él no le dieron dote ninguna, digo ni un solo ducado, y quiere llevar allá su mujer, y aun a una o dos cuñadas: alegó de su parte que no podía ir sin mujer, y para ir amancebado que se quería casar; a todo le respondí suficientemente como se había de responder como cristiano, y como convenía a esta empresa, para que no ocupásemos el armada con mujeres y gastos para ellas” (Archivo General de Indias, Indiferente General, 1093, Ramo 3, fol. 60).

Se calcula que en esta expedición viajaron cerca de cuatrocientos cincuenta hombres “más o menos”. En lo que respecta a las mujeres, aunque no se sabe el número exacto, hay una referencia en una carta del padre Pablo de Torres escrita al Rey el 19 de marzo de 1545 que dice: “[p]lega a Nuestro Señor guarde sus ánimas dellos primeramente, y dé tiempo de penitencia a sus personas, que en grande peligro van de todas partes; y ya encomenzaban a dar entre tres hombres una libra de bizcocho, y no vino ni vianda; y a la popa de la nave mayor, donde va el Adelantado, va llena de mujeres [...]” (Medina, CCXI).

No fueron muchos los que sobrevivieron a este viaje. De los expedicionarios, sólo escaparon cuarenta y cuatro personas. Además, la expedición del Adelantado resultó un fracaso, no por llevar mujeres consigo sino por no haber recibido de la Corona ningún tipo de ayuda que les permitiese partir en condiciones. Toribio Medina dice al respecto: “La mujer de Orellana, con un sentido práctico notable, y como quien pudo observar de cerca las cosas, daba a entender a nuestro juicio con razón, que la empresa de su marido fracasó a causa de no haber recibido de la Corona los socorros que necesitaba y que habrían podido salvarla” (Descubrimiento, CCXIII, n. 198).

Ana de Ayala, tras la muerte de su marido en el bergantín en el que navegaban por el Amazonas, llegó con el resto de los supervivientes a la isla de Margarita, desde donde fue primero a Nombre de Dios y luego a Panamá, según Medina, con el probable propósito de reclamar los bienes que su marido había dejado en Guayaquil (Medina, Descubrimiento, CXCIX-CC, n.º 189). En la Relación de Méritos y Servicios de Juan de Peñalosa, capitán y superviviente de la expedición de Orellana, del 4 de mayo de 1572, se puede leer que Orellana nunca llegó a conseguir la ayuda que tan insistentemente pedía a la Corona y que su mujer estaba todavía viva por esas fechas: “A quince días del mes de marzo de mil quinientos y setenta y dos con el dicho contador Juan de Peñalosa para la dicha información presentó por testigo a doña Ana de Ayala, viuda mujer que fue del Adelantado Orellana estante en esta ciudad [...] y que por cuanto su majestad no dio al dicho adelantado ningún socorro ni ayuda de costa no pudo el dicho capitán Peñalosa dexar de socorrer al Adelantado como todos los demás capitanes y gente principal que le socorría” (Archivo General de Indias, Patronato, leg. 151, Ramo 1, n. 8, fol. 30 vuelta).

La misma fama con que cuenta Orellana merece su mujer, de la que muy poco se sabe, pero que fue capaz de seguir a su marido hasta lo que se podría calificar sin mucha exageración como la “mismísima boca del infierno”. El nombre de tan extraordinaria mujer, Ana de Ayala, debería quedar en nuestra memoria como uno de los más importantes entre los de aquellas singulares mujeres que pasaron al Nuevo Mundo.

 

Fuentes y bibl.: Archivo General de Indias (Sevilla), Indiferente General, 1093, Ramo 3, fol. 60; Patronato, leg. 151, Ramo 1, n. 8, fol. 30v.

Colección de documentos inéditos relativos al descubrimiento, conquista y organización de las antiguas posesiones españolas de ultramar, Madrid, Real Academia de la Historia, 1891; J. T. Medina, Descubrimiento del río Amazonas según la relación de Fr. Gaspar de Carvajal con otros documentos referentes a Francisco de Orellana y sus compañeros, Sevilla, Imprenta de E. Rasco, 1894; J. F. Maura, “La mujer en los primeros textos de la exploración y conquista: de las Amazonas a Ana de Ayala”, en Romance Quarterly, 44 (1997), págs. 38-48; Españolas de Ultramar, Valencia, Universitad, 2005.

 

Juan Francisco Maura