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Alejandro Groizard y Gómez de la Serna

Biografía

Groizard y Gómez de la Serna, Alejandro. Madrid, 18.VI.1830 – El Escorial (Madrid), 5.IX.1919. Abogado, jurisconsulto, ministro, diputado y senador.

Era hijo de Carlos Groizard y Genella, natural de La Coruña, y de Carlota Luisa Gómez de la Serna, dama de la Camarilla de Su Majestad, natural de Madrid y hermana del también ministro y senador Pedro Gómez de la Serna. Cursó estudios de Derecho en la Universidad Central de Madrid, licenciándose en 1852 y obteniendo el doctorado en 1854. Terminada la carrera, consiguió un modesto empleo de auxiliar en el Ministerio de Gobernación, pero pronto ingresó en la judicatura como teniente fiscal de la Cámara del Real Patronato, heredera de la Cámara Eclesiástica que asesoraba al Gobierno en las cuestiones con Roma sobre las Regalías. En 1856 fue abogado fiscal del Tribunal Supremo y encargado del Despacho de Negocios de Hacienda. Magistrado de la Audiencia de Sevilla hasta 1866, pasó después de fiscal a la Audiencia de Valencia y más tarde a la Real Audiencia de Pamplona, donde se hallaba cuando sobrevino la Revolución de 1868, momento en que el Gobierno Provisional le nombró teniente fiscal del Tribunal Supremo.

El 1 de octubre de 1869 figuró entre los vocales de la Comisión Ministerial nombrada para la Reforma del Código Penal, siendo destacada su intervención.

En 1870, siendo fiscal de la Real Audiencia de Madrid, ascendió a regente de la misma Audiencia, tomando, como tal, el 4 de julio de 1870 posesión de la antigüedad de ministro del Tribunal Supremo ante el pleno de dicho órgano. El 17 de septiembre ocupó la plaza de magistrado del Tribunal Supremo, siendo nombrado enseguida presidente de Sala del mismo.

Redactó sus Comentarios al Código Penal en ocho volúmenes, con concordancias de legislación extranjera, que dedicó a su tío Pedro Gómez de la Serna, al que llama “mi maestro solícito y constante”, obra que alcanzó varias ediciones. Su consideración de la “Pena” como fin y el delincuente como enfermo de voluntad, le enfrentó a la escuela correccionalista de Silvela.

El 23 de marzo de 1871 fue elegido senador por la provincia de Badajoz, jurando y tomando posesión el 15 de abril. La Comisión de Incompatibilidades e Incapacidades del Senado examinó esta situación declarando, en su dictamen de 6 de junio, compatible el desempeño de cargo de senador con el de magistrado.

El 21 de diciembre de 1871, en el Gabinete Sagasta, fue nombrado ministro de Fomento, ocupando esta cartera hasta el 20 de febrero de 1872, pasando a desempeñar, con el duque de la Torre como presidente del Consejo de Ministros, la de Gracia y Justicia desde el 26 de mayo hasta el 13 de julio de este último año de 1872. En dicho Gabinete y por ausencia del presidente titular, ocupaba el cargo con carácter interino Topete Carballo.

En las elecciones de 15 de abril había obtenido de nuevo el acta de senador por la provincia de Badajoz, pero también por la de Segovia, por lo que el 12 de mayo se dirigió a la Cámara comunicando su opción por la representación de esta última. En la legislatura de 1872 (2.ª) de esas Cortes fue secretario 2.º de edad y candidato para la segunda y cuarta vicepresidencia y primera Secretaría, resultando elegido vicepresidente 3.º definitivo de la mesa de la Alta Cámara.

Tras los sucesos que se produjeron el 3 de enero de 1874 con la entrada del general Pavía en las Cortes terminando con la República, fue nombrado presidente de la Diputación de Madrid y ocupaba dicho cargo cuando se realizó la Restauración borbónica tras el golpe de Estado de Martínez Campos. En las elecciones de 20 de enero de 1876 fue elegido diputado por el distrito de Villajoyosa (Alicante), figurando como vocal de la comisión redactora de la Constitución.

Presidente de la Academia de Jurisprudencia y Legislación en 1877-1878, el 10 de diciembre de este año ingresó en la Academia de Ciencias Morales y Políticas.

Procedente del matiz templado del Partido Progresista, se incorporó en 1858 a la Unión Liberal y, desde el comienzo de la Restauración, constituyó, con Manuel Alonso Martínez y el marqués de la Vega de Armijo, el Centro Parlamentario. En la primavera de 1880 ingresó en el Partido Liberal-Fusionista (ala moderada) organizado por Sagasta y apoyado por Castelar, Partido que recogía a progresistas y demócratas desencantados del republicanismo, en cuyas filas resultaría de nuevo elegido diputado a Cortes por el mismo distrito de Villajoyosa en las elecciones de 20 de abril de este año y en las de 21 de agosto de 1881.

Este mismo año, con los liberales en el poder por primera vez desde Sagunto y teniendo en cuenta que nueve años antes había representado en el Gobierno la tendencia a sostener relaciones amistosas con Roma, fue nombrado por Sagasta embajador cerca de la Santa Sede, con la misión de negociar la aceptación por la Iglesia de la promulgación del matrimonio civil, que había sido rechazada por el nuncio de España y por la Congregación de Cardenales. Se cuenta la anécdota de que cuando presentó sus credenciales al papa León XIII, éste le preguntó qué idiomas hablaba, quedando cohibido por tal pregunta, ya que no sabía más idioma que el materno. Ante la insistencia del Pontífice, su secretario, con grandes dotes diplomáticas, recordó la circunscripción política del nuevo diplomático y terció en el asunto informando al Papa que el embajador hablaba con mucha soltura el dialecto extremeño. Lo cierto, es que negoció con gran acierto la aceptación de las disposiciones sobre el matrimonio civil, contribuyendo así a la cordialidad de las relaciones con Roma. Cesó en el cargo en 1884.

El 7 de junio de 1885 tomó posesión como académico de la de Ciencias Morales y Políticas y, a finales de año, en el nuevo gabinete de Sagasta, fue nombrado otra vez, por el entonces ministro de Estado, Segismundo Moret, embajador ante la Santa Sede, y, aunque logró con su gestión el acuerdo final de 1887, permaneció en este puesto hasta 1889.

Como vocal de la Comisión General de Codificación, Sección Primera, nombrado desde 1879, participó activamente en la redacción de la Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1882 y del Proyecto de Bases del Código Civil de Alonso Martínez, desarrollando su labor sobre todo en las cámaras legislativas y apoyando proyectos de progresistas y republicanos. En las elecciones de 27 de abril de 1884 obtuvo el acta de diputado, esta vez en representación del distrito de Don Benito (Badajoz), elecciones que se anularon el 13 de mayo de 1895 por sentencia del Tribunal de Actas Graves, resultando reelegido en una elección parcial de 3 de mayo de 1885, y en las siguientes generales de 4 de abril de 1886 por el mismo distrito, siendo en esta legislatura secretario de mesa de edad del Congreso.

Por Real Decreto de la Regente de 20 de enero de 1887, firmado por Sagasta, fue nombrado senador vitalicio como comprendido en el párrafo 3.º del artículo 22 de la Constitución, cargo que juró el día 28, ocupando la vacante producida por el fallecimiento de Rafael Cañellas y Gallosa, y renunciando por ello al escaño del Congreso mediante escrito dirigido a esa Cámara el día 9 de febrero. Por Real Decreto de 9 de junio de 1889 fue nombrado presidente del Consejo de Estado, cesando el 13 de julio de 1890. Dos años más tarde, el 29 de diciembre de 1892, fue nombrado de nuevo para este cargo en recompensa por los servicios prestados en la Santa Sede, tomando posesión el 2 de enero de 1893. El 11 de marzo de 1894 cesó en la Presidencia del Consejo de Estado y el día siguiente fue nombrado por Sagasta ministro de Fomento, iniciándose con él desde el 15 de septiembre un período de verdaderas y radicales reformas en la segunda enseñanza, dividiendo los estudios de Bachillerato en dos períodos, denominados respectivamente estudios generales y estudios preparatorios. La redacción del texto del Real Decreto se considera obra del también senador Felipe Sánchez Román. Esta reforma no duraría mucho, ya que, poco después, el conservador y destacado católico Alberto Bosch procedería a su derogación. Por Decreto de 4 de noviembre cesó en este Ministerio y pasó a ocupar la cartera de Estado en la que permaneció hasta el 23 de marzo de 1895. El 8 de agosto de 1897 Cánovas fue asesinado, y Sagasta fue llamado de nuevo por la Regente. A pesar de que éste tiene ya setenta y dos años, aceptó por patriotismo formar Gobierno por sexta vez, y así el 4 de octubre de 1897 volvió a nombrar a Groizard ministro de Gracia y Justicia hasta el 18 de mayo de 1898, siendo en el mismo Real Decreto de cese, designado otra vez y permaneciendo en el cargo hasta el 4 de marzo de 1899. En este último período tuvo la triste misión de realizar la entrega de Cuba, Puerto Rico y Filipinas como consecuencia del Tratado de París, que se había firmado el 10 de diciembre de 1898.

En 1901 fue, una vez más, presidente del Consejo de Estado por Real Decreto de 12 de abril, tomando posesión el 16 y desempeñando el cargo sin interrupción hasta el 10 de diciembre de 1902, en que dimitió, siéndole aceptada en virtud del Real Decreto de la misma fecha de Silvela. El 16 de diciembre de 1903 solicitó su ingreso en la Cámara como senador por derecho propio de acuerdo con lo establecido en el párrafo 5.º del artículo 21 de la Constitución, siendo admitido como tal el día 23. El 17 de mayo de 1904 fue nombrado por Maura otra vez consejero de Estado, lo que se comunicó al Senado el día 28. El 26 de junio de 1905 ocupó de nuevo la presidencia del Consejo de Estado por nombramiento de Montero Ríos, cargo del que dimitió el 26 de enero de 1907, con la llegada de Maura otra vez al poder.

El 30 de junio de 1908 pasó a ocupar también la Presidencia de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, actividad que desarrolló hasta su fallecimiento.

Por Real Decreto de 27 de octubre de 1909 fue nuevamente presidente del Consejo de Estado en la vacante del marqués de Pidal, permaneciendo en este cargo hasta su dimisión, aceptada el 21 de febrero de 1910. El 8 de febrero de 1913 fue nuevamente nombrado por Romanones, en la vacante producida por el fallecimiento de Segismundo Moret. En octubre de 1916, fue de nuevo consejero de Estado para el bienio 1916-1918.

Por Real Decreto de 31 de mayo de 1917 fue nombrado presidente del Senado para la legislatura de 1918, tomando posesión del cargo en la sesión del 17 de marzo del año siguiente y fue también presidente del Consejo de Instrucción Pública. En el Parlamento, realizó discursos que fueron modelo de enseñanza de la vida pública con su palabra reflexiva, su discurso metódico y doctrinal. Salmerón decía de él que había tres puntos en el desarrollo de su actuación: su amor a la justicia, su convicción liberal y su fe religiosa. Destacan sus intervenciones en el debate sobre ratificación del Convenio con la Santa Sede con España en la legislatura de 1903-1904 y en los proyectos de reformas judiciales de 1905-1907, de cuya comisión fue presidente.

A lo largo de su vida se vio distinguido con la Gran Cruz de Carlos III desde el 10 de marzo de 1872, el Collar de Cristo de la Santa Sede, la Gran Cruz de Pío IX y el Toisón de Oro desde 1811. Estuvo casado con la hermana de la famosa escritora pacense Carolina Coronado y residía en Madrid en la calle de Conde de Aranda, n.º 23. Falleció en El Escorial (Madrid), el 5 de septiembre de 1919, y, tras tener noticia el Senado, lo trasladó al Gobierno a los efectos del artículo 60 de la Ley Electoral de Senadores en cumplimiento del artículo 5.º de la Ley de 21 de mayo de 1885. Sus hijos Carlos y Alejandro continuaron su actividad política y parlamentaria.

 

Obras de ~: Acta de la sesión inaugural de la Academia Matritense de Jurisprudencia y Legislación celebrada el día 29 de octubre de 1852 [Memoria del año anterior leída por D. Alejandro Goizard y Gómez de La Serna. Discurso inaugural por Don Antonio de los Ríos y Rosas]. Tema: origen y fundamento del derecho, Madrid, Imprenta de C. González, 1852; Discurso sobre el progreso de las ciencias en Europa en los tres últimos siglos, leído en la Universidad Central, Madrid, Imprenta de la Biblioteca Nueva, 1855; El Código Penal de 1870, concordado y comentado, Burgos, D.T. Arnair, 1870-1899; Discurso pronunciado por el [...] Sr. D. Alejandro Groizard, presidente de la Academia Matritense de Jurisprudencia y Legislación en la sesión inaugural de curso de 1877 a 78. Tema: “Influencia de la voluntad en el Derecho”, Madrid, Imprenta Ministerio de Gracia y Justicia, 1877; Discursos leídos ante la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas en la recepción pública de 7 de junio de 1885. Tema: “De la necesidad de remover los obstáculos que al desarrollo del Derecho punitario opone el principio de la soberanía territorial, y de la conveniencia de dar carácter extraterritorial a las leyes penales en armonía con el ideal del Derecho de gentes”. Contestación de D. Emilio Alcalá- Galiano, Madrid, Imprenta de la Revista de Legislación a cargo de M. Ramos, 1885; Obligaciones de Osuna: Consulta y dictámenes de los [...] Sres. Martos, Groizard, Mosquera Arnau y García Alonso [...] y del Sr. Echeverría y Goiri, Madrid, Fortanet, 1885; Discursos leídos el día 24 de Mayo de 1902 en el solemne festival académico celebrado en el Palacio de la Biblioteca y Museos nacionales con motivo de la entrada en la mayor edad de S. M. el rey D. Alfonso XIII, Madrid, Hijos de M. G. Hernández, 1902; La cuestión de las jurisdicciones. Discurso pronunciado en el Senado en la sesión del día 9 de Febrero de 1906, Madrid, Hijos de J. A. García, 1906.

 

Fuentes y bibl.: Archivo del Senado, exps. personales, HIS. 0207-02 e HIS. 0197-01; Archivo del Congreso de los Diputados, Serie documentación electoral, 77, n.º 3, 81, n.º 3, 89, n.º 3, 94, n.º 6 y 99, n.º 6.

P. E. de Tébar, Las Segundas Cortes de la Restauración, semblanzas parlamentarias, Madrid, Manuel G. Hernández, 1879; M. Sánchez Ortiz, Las primeras Cámaras de la Regencia. Datos electorales, estadísticos y biográficos, Madrid, Enrique Rubiños, 1886; M. Sánchez de los Santos, Las Cortes Españolas: Las de 1910, Madrid, Est. Tipográfico de Antonio Marzo, 1910; I. del Castillo, El Parlamento español en 1910, Madrid, 1910; La Ilustración Española y Americana (Madrid), 8 de septiembre de 1919; A. Osorio, Diccionario político español; histórico y biográfico (Desde Carlos IV a 1936), Buenos Aires, Editorial Mundo Atlántico, 1945; Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Galería de sus Presidentes, Madrid, 1958; G. Bleiberg (dir.), Diccionario de la Historia de España, Madrid, Alianza Editorial, 1979; J. F. Lasso Gaite, El Ministerio de Justicia. Su imagen histórica (1714-1984), Madrid, Imprenta Sáez, 1984; V. Tovar Martín, El Palacio del Ministro de Justicia y sus obras de Arte, Madrid, Ministerio de Justicia, 1986; L. M. Alonso, Revista Española del Pacífico n.º 6 (1996); J. M. Cuenca Toribio y S. Miranda García, El poder y sus hombres. ¿Por quiénes hemos sido gobernados los españoles? 1705- 1998, Madrid, Actas, 1998; A. de Ceballos-Escalera y Gila (dir.), La Insigne Orden del Toisón de Oro, Madrid, Palafox & Pezuela, 2000; J. L. Sampedro Escolar y F. Alos Merry del Val, 150 años del Ministerio de Fomento. Ministros de 1851 a 2001, Madrid, Ministerio de Fomento, 2001; L. M. Alonso, La Nueva España, n.º 11 (14 de febrero de 2005); J. Paniagua y J. A. Piqueras (dirs.), Diccionario de políticos valencianos, Valencia, Institució Alfons el Magnánim, 2006.

 

María de los Ángeles Valle de Juan