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Aznar I Galindez

Biografía

Galíndez, Aznar I. Conde de Aragón (I), Urgel y Cerdaña. Aragón, c. 780 – ?, c. 830. Noble.

Aznar Galíndez fue un destacado miembro de la aristocracia local pirenaica, con lazos familiares y patrimoniales en el Pirineo Occidental y que en Aragón encabezó el sector más involucrado con el poder carolingio, de quien recibió la titulación condal. Como en otras zonas del antiguo reino visigodo incorporadas al dominio franco, Aznar fue escogido conde para situar la representación del Imperio en manos de las cúpulas sociales regionales, con toda la intención de atraerlas y a la vez apoyarse en ellas, las mismas que acentuaron su dominio sobre el territorio tras el desmoronamiento del reino visigodo. Seguramente sucede a Oriol (Aureolo), conde fallecido en 809.

El carácter fronterizo dentro del imperio caracterizaba el condado de Aragón regido por Aznar, por lo que sus dirigentes podían ser considerados como custodios de los límites hispanos (hispanici limitis custodes). Sobre todo destacaba su situación como lugar de paso y relación entre la Hispania musulmana y la Galia carolingia (Hispaniae atque Galliae), lo que otorgó un protagonismo central a la vía romana que atravesaba el puerto de Palo y, secundariamente, la de Somport, con los correspondientes valles de Echo y de Canfranc, recorridos por el Aragón Subordán y por el Aragón, con los valles intermedios de Araguás y Borau y la extensión occidental hasta el valle de Aisa. Éste era el conjunto territorial inicial, al que ya se añadió, hacia el Este, el valle de Acumuer, incorporando así la cabecera del Gállego y, hacia el Oeste, el valle de Ansó, cerrándose el domino por el Sur en la canal de Berdún. El condado se mantuvo bajo una estrecha vinculación con el Imperio, hasta el punto de que éste envió en el año 812 una expedición contra Huesca, en gran parte para afianzar la frontera aragonesa.

Desde el territorio aragonés la prosperidad de la ciudad oscense era vista con temor, si bien también con un trato que comportaba intercambios y negociaciones, en el contexto de las fragmentaciones internas andalusíes como la que permitió a Amrús establecer en la ciudad un específico dominio autónomo hasta ser sometido por el emir cordobés en 812-813.

Se ha atribuido a Aznar el impulso para articular eclesiásticamente el territorio en torno al cenobio de Siresa, que él mismo había fundado con el abad Zacarías, dotándole de un vigor que explicaría la prosperidad del monasterio poco antes de mediados del siglo ix. Con todo, la falta de documentación específica sobre este período permite mantener la incertidumbre sobre la fecha de fundación de la comunidad y, con ello, del papel que ejerció Aznar. En cualquier caso, los clérigos mantendrían un peso destacado en el entorno condal, como sucedía en los condados coetáneos.

Entre los habitantes, destacaría una población antigua, con importante actividad ganadera de tradicional relación a ambos lados del Pirineo, incrementada por inmigraciones en el siglo VIII. La aristocracia local se sostenía en la acumulación de propiedades y en la continuidad con los períodos anteriores.

Este mismo esquema explicaría las tensiones entre linajes, entre las que hay que situar el acuerdo entre Aznar Galindo y García, hijo de Galindo Velasco, que contemplaba la unión matrimonial de éste con una hija del conde, Matrona. La necesidad de equilibro interno enlaza con facilidad con un entorno donde la posición axial de Aragón no sólo ponía en relación el espacio carolingio y el musulmán, sino que iba entrando en el radio de proyección del emergente reino de Pamplona. Precisamente, a pesar de lo pactado, García se rebeló y, tras ser inicialmente aplacado, se sobrepuso gracias al apoyo musulmán y, sobre todo, al pamplonés. Céntulo, hijo de Aznar, perdió la vida y éste fue desplazado. Muy significativamente, García no sólo se situaba en la órbita de Pamplona sino que despechó a Matrona y tomó como esposa a la hija del rey Íñigo Arista. La interpretación de que Aznar hubiera protagonizado una expansión sobre Sobrarbe que habría fracasado por la defección de García sólo se basa en una deducción historiográfica a raíz de identificar la “villa Bellosta”, donde según las Genealogías de Roda Aznar retuvo en un primer momento a García, con el topónimo actual de las Bellostas, al sur de Boltaña, deducción difícil de sostener en el contexto geográfico y político del momento.

El conde derrotado abandonó Aragón y partió, explícitamente, “ad Franciam”. Aznar se presentó ante el Emperador, dato que evidencia la procedencia imperial de su titulación condal. Según las Genealogías de Roda, el Emperador era Carlomagno, lo que sitúa los hechos antes de su fallecimiento, en el 814, si bien se trata de una fecha muy temprana, incluso para la consolidación y capacidad de Íñigo Arista de Pamplona, lo que permite sospechar sobre la posibilidad de un error en la identificación del titular del Imperio que permitiera situar la entrevista hacia el 820. En cualquier caso, el Emperador compensó a Aznar concediéndole el regimiento de los condados de Urgel y Cerdaña.

En sus nuevos dominios, Aznar Galíndez participó de la política carolingia dentro del marco del reino de Aquitania. Al mismo tiempo, afianzó su propio patrimonio con la adquisición de propiedades y villas, de modo claro en Cerdaña, donde dispuso de la villa de Sendret, posesión años más tarde justificada “per sua ruptura et aprisioni” bajo aprobación imperial (“per preceptum domni imperatoris”), y que confiere a su hija Ailona como dote de matrimonio. Tardíamente, en el 862, se dice que estas acaparaciones de propiedad reconocidas por el Emperador las realizó “sicut ceteri Spani”, afirmación surgida en un contexto interesado pero que concuerda con el propio discurso de Aznar, un hispano expulsado de sus dominios.

El conde Aznar de Cerdaña y Urgel falleció hacia 830 en posesión del cargo, razón por la que recibió sepultura en Urgel. El nuevo conde que el Emperador designará para sucederle será su propio hijo Galindo, hermano, por tanto, de Céntulo, Matrona y Ailona.

No se tiene noticia de la esposa de Aznar, si bien, por razón onomástica de sus hijos, se ha supuesto que pudiera ser una hija del conde Céntulo de Gascuña.

Los documentos que sitúan actuaciones de Aznar en Ribagorza son falsificaciones posteriores, siendo su hijo el primero en pretender la titulación de Pallars y Ribagorza, en el contexto de las tensiones con la casa condal tolosana. Es muy difícil que se pueda identificar al conde Aznar con el homónimo que figura entre los hispanos presentes ante Carlomagno en 812, a la vez que no hay que confundirlo con el conde de Gascuña que en el 824 participó, en torno a Pamplona, en una expedición contra territorio islámico con el conde Eblo acompañado de “copiis wasconum”, siendo de regreso interceptados por la población nativa, que libró Eblo a los musulmanes pero liberó a Aznar al considerarlo consanguíneo. Tampoco se puede identificar con el homónimo que en el 836, como conde de la “citerioris Wasconiae”, se posicionó contra Pipino II en el contexto de las luchas que, en torno a las disputas en la familia imperial, cuartearon el Imperio.

Más allá de las dificultades historiográficas fruto de la precariedad de las fuentes, estas semejanzas reflejan una proximidad onomástica que en parte puede demostrar relaciones de parentesco y de patrimonio, las cuales permiten indagar la existencia de ancestros comunes, especialmente en la tierra gascona.

Precisamente, algunos autores han preferido definir a Aznar Galíndez como portador de raíces no hispanas sino gasconas. Al mismo tiempo, tras su muerte, la base del linaje era suficientemente estable en Aragón para que su hijo recuperara la titulación condal, que será sostenida por sus descendientes, si bien aceptando la creciente órbita pamplonesa.

Desde esta perspectiva, las Genealogías de Roda tratan a Aznar Galíndez como el fundador de la dinastía condal y empiezan con él el relato de la historia de Aragón.

 

Bibl.: C. Higounet, “Les Aznar. Une tentative de groupement de comtés gascons et pyrénéens au IXe siècle”, en Annales de Midi, 61 (1948), págs. 5-14; R. d’Abadal, Els comtats de Pallars i Ribagorça, Barcelona, Institut d’Estudis Catalans, 1955; E. Sarasa, “Aragón en torno al año mil: estructura social, comportamientos económicos y respuesta cultural”, en Catalunya i França Meridional a l’entorn de l’any Mil. Actes del col·loqui Internacional Hug Capet, Barcelona, Departament de Cultura de la Generalitat, 1991; P. Depreux, Prosopographie de l’entourage de Louis le Pieux (781-840), Sigmarigen (Alemania), Thorbecke, 1997; P. Sénac, La Frontière et les hommes (VIIIe-XXe siècle). Le peuplement musulman au nord de l’Ebre et les débuts de la reconquête aragonaise, Paris, Maisonneuve et Larose, 2000.

 

Flocel Sabaté Curull