Ayuda

Rafael Cansinos Asséns

Imagen
Biografía

Cansinos Assens, Rafael. Sevilla, 24.XI.1882 – Madrid, 6.VII.1964. Novelista, poeta, ensayista, tra­ductor, periodista y crítico literario.

Aunque educado en Sevilla por su madre, ferviente católica, Cansinos descubrió pronto el origen judío de su familia y su acercamiento intelectual al judaísmo le marcó toda su vida. Después de la escuela de párvulos en los padres Escolapios, cursó los estudios de bachi­llerato en el instituto de Sevilla con gran brillantez, y pasó más tarde a la Escuela de Comercio de Sevilla gracias a una beca gratuita, dada la escasez de recursos de su familia. En 1897 obtuvo el Grado y también aprobó con excelentes calificaciones el curso de Co­mercio. Fallecido ya su padre, Manuel Cansino de la Vega (a la edad de cuarenta y ocho años), la familia se traslada a Madrid en 1897 pero Rafael permanece en Sevilla al cuidado de la criada Dolores, de quien se hizo amante. Enterada su madre de la situación, le hizo trasladarse a Madrid cuando el joven Rafael contaba quince años de edad, en enero de 1898. En la capital continúa devorando los libros y comienza a intuir la vida literaria. Sus lecturas le llevan a la Bi­blioteca Nacional. En 1899 fallece su madre, Dolores Assens y Rodríguez. Desde entonces no se separará nunca de sus hermanas mayores, Mari Pepa y Pilar; esta última vivió siempre con él y la otra fue siempre su vecina.

Desde muy niño había manifestado su vocación li­teraria llegando a tener una tertulia de compañeros de colegio que se leían mutuamente los versos. A los doce años comenzó a traducir las Aventuras de Telé­maco de Fénelon. El trabajo de traductor le acompa­ñaría toda su vida. Su primera publicación, en 1899, es un artículo en la revista Vida Nueva, dirigida por Dionisio Pérez, que desapareció poco después. Ese mismo año publicó también un cuento en la Revista Gráfica. En enero de 1900 se presenta a un concurso de cuentos organizado por El Liberal, pero no lo gana, publica textos en La avispa y comienza a inves­tigar sus orígenes lo que le lleva a modificar en 1901 su apellido añadiéndole una “s” final que, desde su remoto origen asturiano, cree que se había perdido en Andalucía. Pasa por distintos empleos, como la Casa de la Moneda o preceptor de jóvenes. La crítica situa­ción económica le obliga a cambiar constantemente de domicilio. Sigue pasando por numerosos empleos que siempre abandona. Entre los dieciocho y los die­cinueve años lleva una vida bohemia bebiendo mu­cho y frecuentando ambientes de prostitución y los bajos fondos. Mientras su compañero de bohemia, Isaac Muñoz, se presenta como árabe, Cansinos uti­liza su apellido judío para exacerbar su condición de escritor maldito.

En 1905, cuando cuenta veintidós años, entra en el círculo del doctor Ángel Pulido que había dado a conocer al gran público en El Liberal la existencia de los sefarditas y publicó después Los israelitas españoles y el idioma castellano. Conoce a José Farache, sefardita oriundo de Gibraltar, con quien establece una íntima amistad aunque al final se aleja de él cuando le ofrece ser su secretario y participar en el mundo de los nego­cios. Sin embargo, Rafael ha interiorizado, quizá no como fe religiosa, el judaísmo y su lírica se vuelve a la Biblia, a los profetas y a los salmos que ya no dejará de escribir nunca. A los veintitrés años, en 1906, en­tró como periodista en La Correspondencia de España, dirigida entonces por Leopoldo Romeo. Su primer trabajo consistía en la lectura del Daily Telegraph para encontrar noticias que pudieran tener que ver con Es­paña, dado que la nueva Reina era británica.

En aquellos años vive del periodismo y mantiene su vida bohemia. Frecuenta tertulias de artistas y có­micos. Con Daguerre comienza a asistir a la tertulia de El Colonial. En 1914 publica su primera obra El candelabro de los siete brazos (salmos) y gana un premio de quinientas pesetas de la “Novela de Bolsillo” por su obra El pobre Baby. En todos aquellos años participa en las tertulias de la época en el Pombo, en el Café de Levante y otros. Antes lo había hecho en El Colonial relacionándose con Juan Ramón Ji­ménez, Francisco Villaespesa, Felipe Trigo, Emilio Carrere, Rubén Darío, Rafael Lasso de la Vega, los hermanos Machado, Gregorio Martínez Sierra, Car­men de Burgos y Ramón Gómez de la Serna, además de periodistas como Alejandro Pizarroso Bono. En 1916 se estrenó en el teatro Novedades su cuento, El misterio de la Jota, adaptado para el teatro por Ma­nuel Cerezo Garrido, lo que le proporcionó pingües ingresos. Tradujo también del alemán la obra de Marx Nordau, Los grandes maestros del arte español. Continúa vinculado siempre a la campaña de recu­peración de los sefarditas y se relaciona con el doctor Abraham S. Yahuda que había sido invitado en 1913 por el Gobierno español para dar conferencias sobre literatura rabínica y al que Cansinos apoya para crear una cátedra de Hebreo en Madrid. Yahuda le pro­pone escribir artículos a favor de la Triple Entente, lo que Cansinos rechaza para mantener su posición antibelicista. En julio de 1918 llegó a España desde París el poeta chileno Vicente Huidobro, con quien Cansinos ya había mantenido una relación epistolar y le había hecho conocer el Creacionismo. Influido por Huidobro, Cansinos declaró caducado el Mo­dernismo y en su lugar hizo nacer el Ultraísmo al que Xavier Bóveda dio difusión en El Parlamentario. Acabada la guerra, en 1919 abandona el periodismo para dedicarse por completo a su carrera literaria. En enero de ese mismo comenzó a dirigir la revista Cervantes.

En marzo de 1920, en plena efervescencia ultraísta, Jorge Luis Borges se incorpora a la tertulia de Cansi­nos en el Colonial. Borges quedó fascinado por Can­sinos, admiración que mantuvo hasta el final de sus días. Llegó a afirmar que sólo había conocido personalmente a tres genios en su vida: Albert Einstein, Juan Belmonte y Rafael Cansinos Assens. Siempre afirmó de él que había sido su maestro: “Conocí a Rafael Cansinos Assens y de algún modo yo soy dis­cípulo de Cansinos, no de las teorías de Cansinos y sí del diálogo de Cansinos, de la sonrisa de Cansinos, y hasta de los silencios de Cansinos Assens”.

En 1923, Manuel Aguilar funda la editorial de su nombre y Cansinos inicia con él una colaboración de traductor que llegará hasta el final de sus días. En aquellos años conoció a su admirada Concha Espina y se convirtió en asiduo de su salón literario de los viernes en la calle de Goya, además de llegar a ser su confidente. En marzo de 1924, Cansinos, por en­tonces de 42 años, comenzó a encargarse de la crí­tica literaria en La Libertad a instancias de su director Joaquín Aznar. Ese mismo año la Real Academia Es­pañola le concedió el Premio Castillo de Chirel por su labor crítica, lo que provocó una intensa polémica en la institución, pues Antonio Maura se oponía por su condición de judío, a propuesta de Concha Espina apoyada entre otros por Serafín Álvarez Quintero y Julio Casares.

Cansinos vivía al margen de la vida literaria y mun­dana. Por otro lado, se sentía ninguneado. Muchos le consideraban casi solamente un traductor. En aque­llos años de la dictadura sigue publicando y ejer­ciendo la crítica literaria. En 1927, Ignacio Bauer funda la Compañía Iberoamericana de Publicaciones y comprando empresas llega a controlar buena parte del mercado literario español. Cansinos, que había rechazado años antes trabajar como negro para él a cambio de que promoviera su carrera literaria, es un autor non grato. Sobrevive gracias a sus traducciones con Aguilar; en 1928 aborda la traducción de la obra completa de Dostoievski.

En 1926 había conocido a Josefina Megías Casado, natural de Don Benito (Badajoz), con quien man­tendrá una relación amorosa hasta 1946, año en que falleció. En 1931 sus hermanas reciben una heren­cia que le permitirá vivir un poco más holgadamente. Durante los años de la República, la libertad de culto atrae a España a numerosos intelectuales judíos y Cansinos amplía y fortalece su relación con estas co­rrientes de recuperación del judaísmo y del sionismo. En 1936, Cansinos se traslada a la Avenida Menéndez Pelayo, donde vivió el resto de sus días, y a petición propia, la Junta de Incautación, Protección y Con­servación del Tesoro Artístico, se hace cargo de su biblioteca. Su archivo fue trasladado al domicilio de Josefina Megías en la calle de Goya.

Acabada la guerra, solicita en 1939 al Ministerio de Gobernación poder ejercer como periodista. Su ex­pediente de depuración de la Dirección General de Prensa en 1940 le declara “invalidado para ejercer la profesión de periodista”, bajo la acusación de ser judío y llevar una vida rara. Se negó, desde entonces, a escribir en la prensa española, toda ella franquista, aunque más tarde llegó a colaborar en ABC y Blanco y Negro. Sigue sobreviviendo gracias a las traducciones pero en 1943 la censura llega a retirar la segunda edi­ción de las obras completas de Dostoievski y obliga a Aguilar a retirar el nombre del traductor en los prólo­gos y en la cubierta. En aquellos años cuarenta mantiene una tertulia en el Café Marfil. Josefina tiene problemas de salud y piensa en casarse con ella, pero fallece de forma súbita en julio de 1946. Gracias a ella se conserva el actual archivo Cansinos Assens. Deja entonces de llevar sus diarios y tiene serios problemas económicos.

En 1950, Abraham Yahuda, con quien sigue te­niendo una relación epistolar, intenta convencerle de que emigre a Israel. Ese mismo año entra a trabajar en su casa, como criada, Braulia Galán Lancha, que a la sazón contaba con 26 años y poco después se con­vertirá en su amante cuidándole devotamente hasta su muerte y dándole un hijo, Rafael Cansinos Galán. En 1962 la hizo su esposa cuando contaba ochenta años. Eso sí, se negó a asistir a la iglesia y el cura hubo de subir a su domicilio.

Además de las traducciones y las reediciones, co­labora en distintos periódicos extranjeros, como La Prensa de Buenos Aires y en las revistas Jerusalén, Comentario, Davar y Pregón, todas ellas vinculadas al ambiente judaico en Argentina. En 1962 publica, por primera vez desde la Guerra Civil, en una revista española. Se trata de Miscelánea de Estudios árabes y hebraicos de la Universidad de Granada. Jorge Luis Borges le visita en su casa de Menéndez Pelayo a prin­cipios de 1963; en febrero Cansinos publica en Índice una salutación dedicada a Borges.

El lunes 6 de julio de 1964 cuando contaba con ochenta y un años falleció en el sanatorio Rúber de Madrid. A su entierro asistieron siete personas, entre ellas Gerardo Diego, que se quedó en la puerta del Sa­cramental de San Justo, y César González Ruano, que el día 8 de julio escribió en ABC la única necrológica aparecida en la prensa española. Poco más tarde, Ge­rardo Diego dedicó un breve texto al autor sevillano en la revista Índice.

La Sociedad Hebraica Argentina, y otras asociacio­nes que se sumaron, celebró el 11 de julio, pocos días después de su muerte, un homenaje al autor en el que intervinieron distintos escritores entre ellos Jorge Luis Borges.

A su muerte cayó en el olvido, salvo las mencio­nes numerosas de Borges que le recordó siempre. En 1982 se publicó póstumo el primer volumen de La novela de un literato. En 1985 apareció el segundo volumen y en 1995 el tercero. Todos en Alianza Edi­torial que también publicó en 1986 el Candelabro de los siete brazos. A pesar de que se puede hablar de una recuperación de la figura de este insigne literato espa­ñol, lo cierto es que la obra crítica sobre él es relativa­mente exigua.

Obras de ~: El candelabro de los siete brazos, Madrid, Re­nacimiento, 1914 (Madrid, Alianza Editorial, 1986); El po­bre baby, Madrid, La Novela de Bolsillo, 1915; El manto de la Virgen, Madrid, La Novela de Bolsillo, 1916; El sacrificio del más joven, Madrid, La Novela para Todos, 1916; Estética y erotismo de la pena de muerte: Estética y erotismo de la gue­rra, Madrid, Renacimiento, 1916 (Gijón, Niega, 1983); La encantadora, Madrid, La Novela de Bolsillo, 1916; La Nueva Literatura, Madrid, V. H. Sanz Calleja, 1917; La venus canina, Madrid, Los Contemporáneos, 1917; La Nueva Literatura: Las Escuelas (1898-1900-1918). Colección de estudios críti­cos, Madrid, V. H. Sanz Calleja, 1917; La Nueva Literatura: Los Hermes (1898-1900-1916). Colección de estudios críticos, Madrid, V. H. Sanz Calleja, 1917; El divino fracaso, Madrid, Biblioteca Nueva, 1918 (Madrid, Valdemar, 1996); El eterno milagro, Madrid, Biblioteca Patria de Obras Premiadas, 1918; El secreto de la sabiduría (parábola), Madrid, Biblioteca Hispa­nia, 1918; La que tornó de la muerte: novela, Madrid, Imprenta Mesón de los Paños 8, 1918; Las cuatro gracias (Narraciones de amor), Madrid, Mundo Latino, 1918; El canto nupcial de los esclavos, Madrid, El Cuento Nuevo, 1919; La madona del carrusel, Madrid, Mundo Latino, 1919; Poetas y prosistas del novecientos, Madrid, Editorial América, 1919; Salomé en la li­teratura, Madrid, Editorial América, 1919; En la tierra florida, Madrid, Mundo Latino, 1920; España y los judíos españoles: (el retorno del éxodo), Tortosa, Monclús, 1920; La santa niña Catalina: (Poema dialogado en ocho episodios), Madrid, Biblio­teca Patria de Obras Premiadas, 1920; Los sobrinos del diablo, Madrid, V. e H. de Sanz Calleja, 1920; El hermano Amor, Ma­drid, Esquemas, 1921; El movimiento V. P., Madrid, Mundo Latino, 1921 (Madrid, Viamonte, 1998); Ética y estética de los sexos, Madrid, Editorial América, 1921 (Madrid, Júcar, 1973); La dorada, Madrid, La Novela Corta, 1921; La huelga de los poetas, Madrid, Mundo Latino, 1921; La novia escamoteada, Madrid, Prensa Gráfica, 1921 (Madrid, Aguilar, 1952); Las pupilas muertas, Madrid, La Novela Corta, 1921; Alegría del mundo, Madrid, La Novela Gráfica, 1922; El fámulo jo­ven, Madrid, La Novela Gráfica, 1922; El madrigal infinito, Madrid, Renacimiento, 1922; El último trofeo, Madrid, Prensa Gráfica, 1922; La amada fúnebre, Madrid, La Novela Corta, 1922 (Madrid, Aguilar, 1952); La leyenda de Sophy, Madrid, La Novela Corta, 1922; La pobre meca, Madrid, Bi­blioteca Patria de Obras Premiadas, 1922; Sevilla en la litera­tura: (Las novelas sevillanas de José Más), Madrid, Rivadeneyra, 1922; Alma carne, Madrid, La Novela Corta, 1923; Ancilla Domini, Madrid, Publicaciones Prensa Gráfica, 1923; El gran borracho, Madrid, La Novela Corta, 1923; El hechizo del sur lejano, Madrid, Los Contemporáneos, 1923; El pecado preté­rito, Madrid, La Novela de Hoy, 1923; El poderoso, Madrid, La Novela Corta, 1923; La pobre reina de Chipre, Madrid, La Novela Corta, 1923; La señorita Perséfone, Madrid, La Novela Corta, 1923; Las dos amigas, Madrid, La Novela Corta, 1923; Cristo en la Morería, Madrid, La Novela Corta, 1924; El llanto irisado, Berlín, Casa Editorial Moerlins, 1924 (Madrid, El Observatorio Ediciones, 1986); La onerosa palma de las vír­genes, Madrid, La Novela Corta, 1924; La prenda de amor, Madrid, Publicaciones Prensa Gráfica, 1924; Las luminarias de Hanukah, Madrid, Editora Internacional, 1924 (Buenos Aires, Candelabro, 1961); Literaturas del Norte: La obra de Concha Espina, Madrid, G. Hernández y Galo Sáez, 1924 (Colección Crisol); Los temas literarios y su interpretación, Madrid, V. e H. de Sanz Calleja, 1924; Maternidad última, Madrid, La Novela Corta, 1924; Mi amiga Maruja, Madrid, La Novela Corta, 1924 (Madrid, Taurus, 1993); F. M. Dos­toevskiï, Obras completas, trad. de ~, Madrid, Aguilar, 1925; El fámulo joven, Madrid, La Mejor Novela, 1925; El padre en­lutado, Madrid, Publicaciones Prensa Gráfica, 1925; Los valo­res eróticos en las religiones: de Eros a Cristo, Madrid, V. e H. de Sanz Calleja, 1925; La casa de las cuatro esquinas, Madrid, La Novela Mundial, 1926; La Nueva Literatura, la evolución de la poesía (1917-1927), Madrid, Páez, 1927; La Nueva Lite­ratura, la evolución de la novela (1917-1927), Madrid, Páez, 1927; En los columpios, Madrid, Editorial Hermes, 1928; El amor en el Cantar de los Cantares: los valores eróticos en las re­ligiones, Madrid, Compañía Ibero-Americana de Publicacio­nes, 1930 (col. Mundo Latino); La paleta, Madrid, La No­vela del Amor, 1931; Critica Spagnuola della Poesia Italiana, Milán, Edizioni Terra di Puglia, 1932; Ramón J. Sender y la novela social, Barcelona, Balagué, 1934; Evolución de los temas literarios, Santiago de Chile, Ercilla, 1936; Fiodor Mijailovich Dostoyevski: el novelista de lo subconsciente, Madrid, M. Aguilar Editor, 1936; Los judíos en la literatura española, Madrid, Co­lumna, 1937 (Valencia, Pretextos, 2001); Mitología, Madrid, Ediciones España, 1942; Verde y dorado en las letras america­ nas, Madrid, Aguilar, 1947; Los judíos en Sefard, Buenos Aires, Editorial Israel, 1950; Mahoma y el Korán: (Biografía crítica del profeta y estudio y versión de su mensaje), Buenos Aires, Edito­rial Bell, 1954; El Korán: (versión literal e íntegra), trad., pról. y notas de ~ [Madrid], [Aguilar, Rollán] [1954]; Libro de las mil y una noches: el de los conocimientos maravillosos, trad. de ~ [Madrid], Aguilar [1969]; La copla andaluza, Madrid, Demó­filo, 1976; Muerte y transfiguración de Última, ils. de Ceesepe, Madrid, Poesía, 1982 [Separata de Revista Ilustrada de Informa­ción Poética, n.º 16 (1982)]; La novela de un literato: (hombres-ideas-efemérides-anécdotas), Madrid, Alianza Editorial, 1982-1995, 3 vols.; Obra Crítica, introd. de A. González Troyano, Sevilla, Diputación-Área de Cultura y Ecología, 1998, 2 vols.; Bohemia: (novela póstuma), ed. de R. M. Cansinos, Madrid, Fundación Archivo Rafael Cansinos Assens, 2002; Correspon­dencia Rafael Cansinos Assens-Guillermo de Torre: 1916-1955, ed. de C. García, Madrid, Vervuert, 2004; Antología de poetas persas, ed. y trad. de ~, Madrid, Arca Ediciones, 2006.

 

Bibl.: VV. AA., “Homenaje a Rafael Cansinos Assens”, en Davar: Revista literaria (Buenos Aires), n.º 101 (1964); J. L. Cano, “Un gran olvidado: Cansinos Assens”, en El es­critor y su aventura, Barcelona, Plaza y Janés, 1966; F. Fuen­tes Florido, Rafael Cansinos Assens: (novelista, poeta, crítico ensayista y traductor), tesis doctoral, Madrid, Fundación Juan March, 1979 (Serie Universitaria, 102); E. Aizemberg, “Can­sinos Assens y Borges: En busca del vínculo judaico”, en Re­vista Iberoamericana (Filadelfia), XLVI (julio-diciembre 1980); M.ª J. Conde Güerri, “Rafael Cansinos Assens en la novela corta”, en Revista de Literatura, XLIX, 98 (1987); J. Schwartz, “Cansinos Assens y Borges: ¿un vínculo (anti)vanguardista?” en VV. AA., Actas del IX Congreso de la Asociación Internacio­nal de Hispanistas, Frankfurt, Vervuet, 1989; L. A. de Villena “Rafael Cansinos Assens: En la distancia enlunado”, en Turia. Revista Cultural (Teruel), n.º 18 (1991); A. Soria Olmedo, “Rafael Cansinos, precursor y crítico del vanguardismo”, en G. Morelli (coord.), Treinta años de vanguardia española, Sevilla, El carro de la nieve, 1991, págs. 55-68; VV. AA., “Es­pecial dedicado a Rafael Cansinos Assens”, en El Siglo Que Viene (Sevilla), n.º 22 (1994); R. Oteo Sanz, Cansinos As­sens: entre el Modernismo y la Vanguardia, Alicante, Editorial Aguaclara, 1996; J. M.ª Martínez Cachero, “Rafael Can­sinos Assens, crítico militante”, en VV. AA., Homenaje a José María Martínez Cachero: investigación y crítica, vol. 1, Oviedo, Universidad, 2000, págs. 565-578; M. Palenque, “Sevilla en el recuerdo: datos para la biografía de Rafael Cansinos Assens (1915-1920)”, en M. de los Reyes Peña, R. Reyes Cano y K. Wagner (coords.), Sevilla y la literatura: homenaje al profe­sor Francisco López Estrada en su 80 cumpleaños, Sevilla, Uni­versidad-Secretariado de Publicaciones, 2001, págs. 407-429; P. Garfías, “Cartas a Rafael Cansinos Assens (1918-1920)”, en Ínsula, n.º 653 (2001), págs. 13-16; Redacción, “El autor y su obra: Rafael Cansinos Assens” y “Rafael Cansinos Assens: Una bibliografía”, en Hibris, n.º 8 (2002), págs. 8-11 y 12-16, respect.; J. M.ª Barrera López, “Rafael Cansinos Assens en las postrimerías del ultraísmo”, en Cuadernos del Lazarillo, n.º 25 (2003), págs. 49-54; E. Estrella Cózar, Cansinos Assens y su contexto crítico, Granada, Universidad, 2005.

 

Alejandro Pizarroso Quintero